Lo que se está viendo y respirando no es apto para todos los
públicos y sus consecuencias son bien conocidas: desilusión, desencanto,
desesperación; mientras, la vida sigue su cansino paso y el mero vivir se nos
hace más difícil. En el mes de marzo la inflación fue del 3,4 %, y todo debido
a una guerra, de momento, de cincuenta
días – creo que sobra decir a cuál me refiero- y la temida subida de los carburantes que reducen la vida
a resistencias y penas, ilusiones pocas, proyectos menos y de promesas no se
vive, a pesar que hay un alto porcentaje, especialmente entre los jóvenes,que
cree que todo es gratis o subvencionable, hasta la vivienda que uno quiere, y es
que nos guste o no, como decía un amigo mío, “si no se siembran las patatas, no
se comen…”. Cuando a uno le aprieta el zapato, véase la inasumible lista de
esperas médicas, busca la solución inmediata, de ahí que los seguros médicos
privados alcancen cifras asombrosas, por muchas plataformas que se manifiesten
en defensa de lo público. Uno quiere ser bien atendido, que lo saluden y miren
a la cara, que le dejen hablar y que le curen cuanto antes. ¿Será mucho pedir? Pero sin duda el tema dominante durante la
semana, a nivel mundial, sigue siendo la guerra y Trump y la reacción valiente,
lúcida y reflexiva de un hombre de paz, como el Papa León XIV, que ha dicho al
mandatario americano lo que los demás pensamos: “Basta ya de guerras” y alguna
otra consideración más.
Hace unos días la biografía del Papa Benedicto XVI de Peter
Seewald me hizo relacionar el tan citado estrecho de Ormuz- ¿qué pasaría si
cerrásemos el estrecho de Gibraltar?- con el conocido episodio de la Bahía de
Cochinos, sita en Cuba, ocurrido el 14 de octubre de 1962, al día siguiente de comenzar
el Concilio Vaticano II, y que hizo que el Papa Juan XXIII , el 25 de octubre,
instara a los dos bandos enfrentados- americanos y rusos- a hacer todo lo
posible para dirimir la confrontación sin acudir a la violencia. Solución que
afortunadamente llega el 29 de octubre, casi in extremis, cuando Nikita
Kruschev desmonta los misiles desplegados en Cuba y EEUU levanta el bloqueo a
la Isla. Según Peter Seewald “Entre el 14 y el 28 de octubre, el mundo estuvo
varias veces al borde de una guerra nuclear”. Eran los tiempos del final de la
guerra fría, y la pregunta que uno se hace es: ¿qué ha cambiado para que
América, enemiga total entonces de Rusia, sea ahora tolerante y colaboradora
con ella- véase Ucrania-? Estamos en plena incertidumbre y esperemos, por el
bien de todos, que el acuerdo llegue cuanto antes, pero un acuerdo seguro,
estable, de paz, y que la ley y el diálogo sean las únicas armas de combate.
¿Será mucho pedir? Eso me enseñaron.Desconocía la coincidencia existente entre
la apertura del Concilio Vaticano II y el conflicto de los misiles
intercontinentales cubanos. También el año 1962 dejó su huella en Asturias, en
España y Europa la huelga silenciosa de dos meses que evidenció la solidaridad
minera , la llamada “Huelgona minera asturiana”, acaecida en la Primavera de
1962 y que el 15 de junio de ese año reunió a toda la oposición a Franco en el
llamado “Contubernio de Múnich”, origen de lo que algún politólogo ha
considerado Transición.
Ya en órbita española y ahora que muchos alcaldes socialistas
piden al Presidente Sánchez que adelante las elecciones generales, para que sus
listas electorales no sufran el quebranto que temen por los problemas de
corrupción vigentes, y ya que está de visita por España la opositora venezolana
y Premio Nobel de la Paz, Doña María Corina Machado, permitidme que haga mío
uno de sus deseos para sus compatriotas venezolanos: “Nosotros defendemos el
voto que elige, porque lo sagrado es la soberanía popular que se expresa a
través del voto”. En España desde el 1 de marzo de 1979, o fecha de las
primeras elecciones después de refrendada la Constitución, también deseo,
“poder elegir con el voto”. España tiene muchos problemas, pero la Reforma de
la Ley Electoral es acuciante, a fin de evitar el trilerismo político vigente
de los que usan la sociedad a servicio suyo. De no hacerlo las desigualdades y
los problemas irán a más. Ya alertaba de ello Ortega y Gasset, en sus escritos
“Una Vieja y nueva política”, publicados entre 1906 y 1919. Nosotros más de
cien años después demandamos una nueva ley electoral que permita al ciudadano
“elegir con su voto”, cosa que hoy no ocurre. Petición que ya he hecho
reiteradas veces, pero que de momento duerme en el olvido. Yo no quiero que
chalaneen con mi voto. Decisión que estimularía el sistema y alentaría el voto.
José Antonio
Noval Cueto.
P.D “Tristes guerras
/ si no es amor la empresa./
Tristes,
Tristes./Tristes armas/ si no son las palabras.
Tristes.
Tristes. /Tristes hombres / si no mueren de amor.
Tristes.
Tristes…” (Miguel Hernández)
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