domingo, 19 de abril de 2026

De la Bahía de Cochinos al Estrecho de Ormuz ("La Nueva España Digital de Siero", 19-IV-2026")

Lo que se está viendo y respirando no es apto para todos los públicos y sus consecuencias son bien conocidas: desilusión, desencanto, desesperación; mientras, la vida sigue su cansino paso y el mero vivir se nos hace más difícil. En el mes de marzo la inflación fue del 3,4 %, y todo debido a una guerra, de momento,  de cincuenta días – creo que sobra decir a cuál me refiero- y la temida  subida de los carburantes que reducen la vida a resistencias y penas, ilusiones pocas, proyectos menos y de promesas no se vive, a pesar que hay un alto porcentaje, especialmente entre los jóvenes,que cree que todo es gratis o subvencionable, hasta la vivienda que uno quiere, y es que nos guste o no, como decía un amigo mío, “si no se siembran las patatas, no se comen…”. Cuando a uno le aprieta el zapato, véase la inasumible lista de esperas médicas, busca la solución inmediata, de ahí que los seguros médicos privados alcancen cifras asombrosas, por muchas plataformas que se manifiesten en defensa de lo público. Uno quiere ser bien atendido, que lo saluden y miren a la cara, que le dejen hablar y que le curen cuanto antes. ¿Será mucho pedir?  Pero sin duda el tema dominante durante la semana, a nivel mundial, sigue siendo la guerra y Trump y la reacción valiente, lúcida y reflexiva de un hombre de paz, como el Papa León XIV, que ha dicho al mandatario americano lo que los demás pensamos: “Basta ya de guerras” y alguna otra consideración más.

Hace unos días la biografía del Papa Benedicto XVI de Peter Seewald me hizo relacionar el tan citado estrecho de Ormuz- ¿qué pasaría si cerrásemos el estrecho de Gibraltar?-  con el conocido episodio de la Bahía de Cochinos, sita en Cuba, ocurrido el 14 de octubre de 1962, al día siguiente de comenzar el Concilio Vaticano II, y que hizo que el Papa Juan XXIII , el 25 de octubre, instara a los dos bandos enfrentados- americanos y rusos- a hacer todo lo posible para dirimir la confrontación sin acudir a la violencia. Solución que afortunadamente llega el 29 de octubre, casi in extremis, cuando Nikita Kruschev desmonta los misiles desplegados en Cuba y EEUU levanta el bloqueo a la Isla. Según Peter Seewald “Entre el 14 y el 28 de octubre, el mundo estuvo varias veces al borde de una guerra nuclear”. Eran los tiempos del final de la guerra fría, y la pregunta que uno se hace es: ¿qué ha cambiado para que América, enemiga total entonces de Rusia, sea ahora tolerante y colaboradora con ella- véase Ucrania-? Estamos en plena incertidumbre y esperemos, por el bien de todos, que el acuerdo llegue cuanto antes, pero un acuerdo seguro, estable, de paz, y que la ley y el diálogo sean las únicas armas de combate. ¿Será mucho pedir? Eso me enseñaron.Desconocía la coincidencia existente entre la apertura del Concilio Vaticano II y el conflicto de los misiles intercontinentales cubanos. También el año 1962 dejó su huella en Asturias, en España y Europa la huelga silenciosa de dos meses que evidenció la solidaridad minera , la llamada “Huelgona minera asturiana”, acaecida en la Primavera de 1962 y que el 15 de junio de ese año reunió a toda la oposición a Franco en el llamado “Contubernio de Múnich”, origen de lo que algún politólogo ha considerado Transición.

Ya en órbita española y ahora que muchos alcaldes socialistas piden al Presidente Sánchez que adelante las elecciones generales, para que sus listas electorales no sufran el quebranto que temen por los problemas de corrupción vigentes, y ya que está de visita por España la opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, Doña María Corina Machado, permitidme que haga mío uno de sus deseos para sus compatriotas venezolanos: “Nosotros defendemos el voto que elige, porque lo sagrado es la soberanía popular que se expresa a través del voto”. En España desde el 1 de marzo de 1979, o fecha de las primeras elecciones después de refrendada la Constitución, también deseo, “poder elegir con el voto”. España tiene muchos problemas, pero la Reforma de la Ley Electoral es acuciante, a fin de evitar el trilerismo político vigente de los que usan la sociedad a servicio suyo. De no hacerlo las desigualdades y los problemas irán a más. Ya alertaba de ello Ortega y Gasset, en sus escritos “Una Vieja y nueva política”, publicados entre 1906 y 1919. Nosotros más de cien años después demandamos una nueva ley electoral que permita al ciudadano “elegir con su voto”, cosa que hoy no ocurre. Petición que ya he hecho reiteradas veces, pero que de momento duerme en el olvido. Yo no quiero que chalaneen con mi voto. Decisión que estimularía el sistema y alentaría el voto.

 

                                José Antonio Noval Cueto.

 

P.D   “Tristes guerras / si no es amor la empresa./

           Tristes, Tristes./Tristes armas/ si no son las palabras.

           Tristes. Tristes. /Tristes hombres / si no mueren de amor.

           Tristes. Tristes…” (Miguel Hernández)









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