La semana pasada alertaba de que el ser humano podía estar en
peligro de extinción, si no reaccionábamos y que esa supuesta superioridad
moral de la llamada izquierda- hace ya tiempo que no sé distinguir entre
izquierda y derecha- brilla por su ausencia. La única superioridad la dan los
hechos y no las palabras, pero lo único cierto es que los problemas del pueblo
llano siguen sin resolverse- trabajo, vivienda, futuro, información, verdad,
transparencia, esperanza…- y que palabras como “libertad, progreso,
solidaridad, igualdad, justicia ,.. “ , son palabras “comodín” que valen para
todo y incluso para justificar los mayores atropellos, quedar bien y decir que
se hace. Y últimamente, si nos centramos en España, la llamada izquierda deja
mucho que desear, pues tiene la soberanía popular secuestrada desde hace más de
dos años, y esto sin entrar temas de gran importancia que son silenciados en el
Parlamento de la nación. ¿Por qué no permiten que los españoles ejerzan su
derecho al voto? La cruda realidad es
que las guerras van a más y que las industrias más florecientes son las de
armamento, con incrementos de producción del 70%, y ahora para más inri el
llamado mundo occidental puede quedarse sin combustible y su bienestar en
peligro. Nunca se ha hablado tanto de Ormuz y de sus repercusiones, y después
hay quien habla de un mundo seguro, cuando la inseguridad es compañera de
destino.
En un ambiente tan tenso, sórdido e inhumano ,- recordemos
que el ser humano está en peligro de extinción- se celebra hoy el “Día mundial
de la poesía” y mi primera reacción es acogerme a la posibilidad de mejora que
puede aportar la poesía – recordemos aquella pretensión de “convertir la poesía
en arma de combate para transformar y mejorar la sociedad y al ser humano”- y recordar a los grandes poetas de todos los
tiempos, ya locales como Rufino Campal o Cándido Sánchez, Alfonso Camín, ya
nacionales como Federico García Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández, o
bien universales como Pablo Neruda, Octavio Paz, Vicente Aleixandre, Ángel
González, que han hecho de nuestro idioma alimento del espíritu; pero también,
en un día como hoy, quiero recordar la
mucha poesía que navega por periódicos y revistas, de autores desconocidos e
injustamente olvidados. Las ediciones de libros de poesía de éxito, rara vez
alcanzan los siete mil ejemplares, y para suplir tal carencia se suele acudir a
las Antologías o selección de los poemas de un poeta o de varios, y con el
riesgo que supone siempre seleccionar. Son
muchos los poetas que consiguen la fama después de muertos, pero un verso bien
hecho, con carga emocional intensa, con imágenes o metáforas originales y
sorprendentes, siempre merece una nota en mi agenda, sea quien sea el autor/a y
el medio o sección de periódico que lo publique.
También un día como hoy brinda la posibilidad de ser
agradecido y recordar aquellas personas que han estimulado mi amor por la
Literatura, por la poesía, por las letras, en general. Así, recuerdo a mi
profesor de Literatura, de cuarto de bachiller, leonés, de nombre don
Celestino, de mediana edad, en torno a los cuarenta años, que en sus clases y
declamaciones poéticas hizo que la Literatura fue una parte vital en mi vida, y
ha sido ella quien me ha aprendido a discernir, rastrear y analizar la realidad
y conocer más y mejor al ser humano. Ahora que estamos en tantas guerras, no
sólo físicas, sino de la memoria, y en las que hasta el propio Rey Don Felipe VI
tuvo que medio pedir disculpas por la conquista de Méjico,- descontextualizando
la época, pues lo mínimo que se debe pedir
es que se analicen los hechos según lo que era práctica común en aquel entonces – quizá sea
el momento de exigir perdón a los americanos por la conquista de Cuba y o a
Italia por la romanización de España. ¡Vivir para ver! Yo, de este episodio de
la conquista recuerdo unas palabras muy oportunas del poeta chileno Pablo
Neruda, que de manera sucinta y precisa dijo: “España nos lo quitó todo y nos
lo dio todo, hasta el idioma” y quizás sea oportuno recordar la fecha de
creación de las primeras universidades españolas en Hispanoamérica, algo dicen.
Hoy, “Día Mundial de la Poesía”, quiero reivindicar la poesía
de Pablo Neruda, su volcánica imaginación,
la fuerza de sus imágenes, imprevistas, sorprendentes que alimentan sus versos y hacen de él uno de los mejores
poetas de habla hispánica, digo todo esto después de haberme leído toda su obra
poética y más recientemente, en tierras brasileñas, una antología de dos tomos,
publicada por Alianza, que ahondo aún más en mi admiración por la obra titánica de este centauro de Temuco, su
tierra natal, y como prueba de cuanto digo vais a permitidme que os aporte
estos versos:
“Yo, americano de las tierras pobres,/ de las metálicas
mesetas, / en donde el golpe del hombre contra el hombre / se agrega al de la
tierra sobre el hombre./ Yo ,americano errante, /huérfano de los ríos y de los / volcanes que me procrearon,/ a
vosotros, sencillos europeos/ de las calles torcidas , / humildes propietarios de la paz y del aceite,/ sabios
tranquilos como el humo,/ yo os digo: aquí he venido/ a aprender de vosotros, /
de unos y de otros, de todos, / porque de qué me serviría / la tierra, para qué
se hicieron / el mar y los caminos, / sino para ir mirando y aprendiendo/ de
todos los seres un poco. / No me cerréis la puerta… (Pablo Neruda “Palabras a
Europa”)
¡Feliz Día Mundial de la Poesía!
José Antonio Noval Cueto
P.D “ …Todas las guerras nos mataron a todos, nunca quedó
sobreviviente alguno” (Pablo Neruda)
