Nunca he estado en Cuba, pero siempre, desde mi más tierna
infancia, la vida cubana y sus avatares, indirectamente, se hizo presente en mi vida, ya en el Colegio,
a principios de los 60, del siglo XX, cuando las aulas albergaban alumnos cubanos ,
cuyas familias huyan temerosas de la revolución castrista; también cuando inesperadamente
se acabaron los desfiles de ‘haigas’ de
las fiestas del Carbayu de Lugones, y a partir de ahí melancolía,
desesperación, huida y búsqueda de un mundo nuevo y mejor, con mayor o menor
fortuna. Después de 67 años del triunfo de la revolución castrista las cosas no
han ido a mejor, y el número de personas que han abandonado Cuba desde mediados
del 2021 supera el millón de personas y es que, como dice un amigo cubano, “no
tenemos ni ron” y basta para ello leerse alguna que otra novela de Leonardo
Padura, que ilustra el tema, como “El hombre que amaba a los perros”, novela
negra en la que no falta el rigor, la intriga y la rigurosa documentación
histórica.
La presencia de Cuba en Asturias se palpa en cada municipio,
en cada metro de terreno, y basta para ello observar las llamadas “casas de
indianos”, con su palmera y otros motivos coloniales, o escuchar el contenido
de sus múltiples habaneras , en las que añoranza y amor son temas frecuentes e
incluso el llamado himno de Asturias cuenta con la aportación cubana de su
autor(hijo de indiano de Grado). Ni que decir tiene que uno de los conciertos
más bonitos y cuidados que asistí, tuvo lugar el 23 de octubre de 1996, en el
Palacio de Deportes de La Guía, Gijón, donde actuó Gloria Estefan descendiente,
por línea materna, de San Martino, parroquia del concejo de Siero. No faltó
nada: escenario, elegancia, emoción, excelente música y sentida letra. ¡Siempre
soñé que algún día la oiríamos en el Auditorio de Pola! Y es que no se puede
entender Cuba sin música, sin son, sin habaneras y otras modalidades
musicales…como no se puede entender Hispanoamérica sin España y es que hablamos
el mismo idioma; quizás sea llegado el momento de clarificar las cosas y reivindicar
una Hispanidad bien entendida y unida.
Hace ya un tiempo, a principios del noventa en una habitación
de del Hospital General de Asturias(antiguo HUCA) me encontré con el testimonio
que avalan mis palabras y es que un tinetense soltero, emigrado en su tierna
infancia a Cuba, concretamente a la Habana, con plena lucidez, me fue contando
su vida y respondiendo a aquellas preguntas que concitaban mi curiosidad-
siempre me apasionó todo lo referente a
la emigración a Hispanoamérica -, pues
de ser entrenador de caballos de carreras en el hipódromo de La Habana y
relacionarse con la élite de entonces, a verse, de un día para otro, cortando
caña, no debe ser fácil de llevar. De verse con pisos en propiedad, a quedarse
sin nada, no es fácil de soportar. Me hablaba de las bondades de Cuba y me
decía que allí había de todo y se daba todo; tiras una semilla a la cuneta y
florece, hay cobre, pescado, mármol, maderas selectas… Me relató sus inicios,
sus momentos difíciles y como no, sus alegrías y triunfos, que también los
tuvo…pero me faltaba la prueba del nueve, la pregunta clave. ¿Sabiendo lo que
le esperaba en Cuba, volvería a marchar, a iniciar su ruta? La repuesta ,sin
titubear, fue un rotundo Sí. Respuestas parecidas he escuchado a personas que
han estado por Méjico, Buenos Aires, Venezuela…No hace mucho me enteré que en
La Habana, en 1949 se construyó la Casa de José Noval Cueto, diseñada por los
arquitectos Mario Romañach y Silverio
Bosch, y es considerada obra maestra del Movimiento Moderno de la arquitectura
cubana, hoy catalogada y considerada una de las joyas de la arquitectura cubana
de los últimos tiempos. Podría aportar más datos, como que el primer
ferrocarril que se construyó en España fue la línea La Habana-
Gúines(inaugurado parcialmente de La Habana a Bejucal, el 19 de noviembre de
1837)pero creo que lo dicho avala mi tesis de cuánto haríamos los hispanos
unidos.
Nunca es tarde para
valorar lo que tenemos y demostrar que un pueblo que tiene recuerdos,
vivencias, historia… no puede desaparecer, por mucho que todo un Presidente de
América, Donald Trump, lo haya vaticinado en la reciente Asamblea General de
Naciones Unidas al proclamar que “Cuba es un estado fallido”.
Recientemente dos jóvenes cubanos, Jaime y Ray, residentes en
Oviedo, vinculados al sector de la hostelería, me sorprendieron por su trabajo,
responsabilidad, afán de mejora y evidenciaron con hechos lo que la ilusión
humana puede hacer. Con personas así se puede construir el futuro. ¡A seguir en
esa línea!
De todo se deduce que Cuba no ha sido ni es indiferente para
España y menos para Asturias.
José
Antonio Noval Cueto.
P.D Como la memoria es frágil, no viene mal recordar a
indianos como Pepín Fernández, fundador de “Galerías Preciados” ( hoy
desaparecida) , a Ramón Areces creador
de “El Corte Inglés” , empresa que da empleo a más de 80.000 personas-el origen
de todo ello fue Cuba, La Habana , y su tienda
“El Encanto” y a Ramón Álvarez de Arriba, entre otros muchos, que
natural de la parroquia de Santiago de Peón(Villaviciosa), a los 14 años se
embarcó desde El Musel rumbo a La Habana y con el tiempo fue distribuidor exclusivo
de las máquinas de coser Singer en Cuba que vendió por millones…
“Cuba nos une en extranjero suelo./ Auras de Cuba nuestro
amor desea. Cuba es tu corazón. Cuba es mi cielo./ Cuba en tu libro mi palabra
sea” (José Martí)




