sábado, 14 de febrero de 2026

Recaudación y mantenimiento...("La Nueva España Digital de Siero, 15-II-2026)


No descubro nada nuevo si digo que conquistar el poder es el único programa que rige en la mayoría de los partidos políticos que están dispuestos a todo con tal de conseguirlo, incluso en contra de sus propios principios e ideales, y ejemplos los tenemos al alcance de la mano. Ya hace mucho tiempo que dije y me ratifico en ello que la única preocupación de este Gobierno es la recaudación y esto se observa fácilmente con solo leer el tique de la compra  y ver que la lejía, el papel higiénico, detergentes e incluso la gaseosa tienen  un IVA del 21% -como se ve productos de alto nivel-, pero esta voracidad recaudatoria es de lamentar más aún cuando no va acompañada de un certero y útil gasto, y todo ello por no querer reconocer que el gratis no existe, que todo tiene un costo, que debemos priorizar, que por mucho que se recaude no llega para todo, y menos para satisfacer los caprichos de tus cómplices y aliados. Así recuerdo que iniciada la época Sánchez, el Gobierno propuso que los dineros sobrantes de todos los ayuntamientos-los conocidos como Remanentes de Crédito- se cedieran al Gobierno Central, medida que no salió adelante porque  algunos alcaldes se opusieron y todo quedó en el deseo; después los Fondos Europeos y el reinicio de la postpandemia ha permitido grandes recaudaciones, pero según pasa el tiempo se evidencia  que todo ello se ha llevado a cabo a cambio de frenar, parar, ralentizar o  aplazar los procesos de mantenimiento o postponer inversiones urgentes – véase el Barranco del Poyo, en Valencia- y de todos es sabido que esto puede ser trágico. No es la primera vez que digo que la mejor labor social que puede hacer una Administración, un Ayuntamiento, es gastar bien los recursos de que dispone, pero para ello es necesario que prime la gestión sobre la tensión, y esto no ocurre, véanse los broncos plenos del Congreso. ¡La cabeza no lo aguanta todo! ¡No se está a lo que se debe estar!

En una semana tan anodina, opaca, insulsa, lluviosa y ventosa, desalentadora como la que hemos vivido y vivimos , en las que vamos de sorpresa en sorpresa – hoy Cumbre de Seguridad en Munich , relaciones América y Europa-, en las que el fuerte domina al débil y se jacta de ello ,  en las que se habla de la corrupción y sus discípulos, es normal que uno se pregunte qué dirán los  jóvenes de lo que ven, ¿cuál o cuáles serán sus referentes morales? , y digo todo esto porque si a mi edad, no doy crédito a lo que estamos viendo , ¿qué lectura harán ellos? ¿para esto se hizo una Transición cuyo método era el diálogo? Otra vez volvemos a los viejos debates del pasado de si lo público o si lo privado, cuando la única respuesta es que lo que funcione, sea público o privado, funcione bien, queremos calidad, y para ello se necesita responsabilidad, entrega, conciencia. Hay empresarios que no merecen tal nombre, como también hay obreros que desmerecen del suyo. ¡Cada uno por lo que vale!

 Ante un panorama tan inapetente como el que vivimos, uno hace suya la pregunta de Mario Benedetti de ¿Qué es la felicidad? Que en una de sus respuestas nos dice: “Es vivir sin miedo al mañana, dijo la esperanza”.  Os lo deseo, y en esa línea va una noticia reciente que me alegra y que señala la línea a seguir, y es que la Sidra de Denominación de Origen Asturiana (DOP) ha incrementado un 20% el número de hectáreas de pomaradas inscritas, que ya son 1.618, y este es un buen dato, pues podemos tener muchos premios y galardones, pero sin manzanas no se hace sidra . ¡Enhorabuena!

En una de las vidrieras de la Iglesia de la Sagrada Familia de Ventanielles están impresas unas letras en blanco que dicen: “Un nuevo precepto os doy que os améis los unos a los otros como yo os he amado” ¿¡Qué esperamos!?

 

                                        José Antonio Noval Cueto.







                                      

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