Cuando aún perduran en mi cabeza los efluvios de la visita de
la AEX@(Asociación de Exalcaldes y Exalcaldesas) a Tapia de Casariego y la
reivindicación documentada de Don Carlos A. Cancio Donlebún sobre el importante
papel que tuvo Asturias en la conquista
de la Florida en el siglo XVI, con más
de cincuenta ilustres asturianos involucrados, entre ellos don Pedro Menéndez
de Avilés, el Adelantado de la Florida, que tomó posesión de estas tierras en
1565 tras derrotar a los franceses, don Gonzalo Méndez de Cancio, Capitán
General de la Florida y otros muchos que viven injustamente en el olvido;
cuando aún suenan en mí cabeza los himnos de Méjico y España con motivo de la
visita de su Majestad el Rey Felipe VI a la Presidenta de Méjico Doña Claudia
Sheinbaum el pasado25 de junio, en el Patio Central de Palacio Nacional, antes
de desplazarse a Guadalajara, para asistir al partido de fútbol entre España y
Uruguay que se celebró el pasado viernes, 26 de junio, con el triunfo de
nuestra selección, después de un correoso y disputado partido y cuando aún perviven
en mi cabeza las imágenes de un Rey feliz que felicita a nuestros jugadores por
el triunfo obtenido , me vienen a la cabeza unas certeras palabras del poeta
chileno Pablo Neruda que dicen: “España nos lo ha quitado todo, pero nos lo ha
dado todo ,hasta el idioma”. De la
oportunidad, buen hacer y disponibilidad de su Majestad sobran palabras.
Siempre aparece cuando se necesita, ya para celebrar alegrías, ya para
compartir penas o para alertar y avisar de circunstancias difíciles o tiempos oscuros.
Recordemos las visitas reales en la Pandemia. Ni que decir que tiene buenos
asesores, especialmente su esposa, su Majestad la Reina Leticia, que como
periodista de oficio, sabe pulsar bien el momento. Ahondando en el tema, permitidme
que haga mías unas esclarecedoras palabras recientes del historiador José Varela
Ortega acerca de los ilustrados franceses e ingleses del siglo XVIII-
propulsores de nuestra leyenda negra- que dicen:” Para ellos, la gran culpa
española en la colonización no es derramar la sangre de los indios, sino
mezclarla. Ellos estaban en contra del mestizaje…Nuestras colonias fueron un
ejemplo de civilización, donde se fundaban universidades y bibliotecas. A
finales del XVIII, el Colegio de San Pablo de Lima tenía diez veces más libros
que Harvard…”. Cuando aún se desconocen con perfección absoluta los índices de
audiencia televisiva del partido España-Uruguay, ya circula el dato de que la
primera media hora del partido fue seguida por más de 3.531.000 españoles, con
una cuota de pantalla del 58%, y eso que el partido se transmitía a la
intempestiva hora de las 2 de la mañana hora española.
Todos estos datos para quien se considera ciudadano del
mundo, español, asturiano y de Siero, cuya patria natural e intelectual es la
misma: España y sus gentes, no le dejan impasible y hace que se plantee algunas
preguntas, pero especialmente, a tenor de lo que estamos viendo día tras día –
las portadas de periódico generan nerviosismo, desazón, escapismo- sobre si
puede existir un pueblo sin moral, sin seguridad jurídica, cuando la
podredumbre alcanza a todos los niveles de la vida española -ya hay quien nos
bautiza como el país del porcentaje- sin que se observe la menor rectificación
o cambio de rumbo e incluso regodeándose de sus delitos y miserias, con el
aplauso complaciente de cómplices y apesebrados, de aquellos que renuncian a la
autonomía de pensar por sí mismos siempre que haya prebenda, en claro ejemplo
de colonialismo cultural. ¿Es esta la tan cacareada moral de la izquierda que,
antes circunstancias tan insólitas como las que se viven, no permite que el
pueblo llano pueda ejercer su derecho a voto? ¿La moral de la izquierda se
supedita a mera lucha y mantenimiento en el poder? ¿La ley que entre todos nos
hemos ido dando quién la respeta más la izquierda o la derecha? Me duele tener
que hablar en estos términos, pero la gravedad es extrema.
El silencio, el no pasa nada, no puede ser la única respuesta
que se da a un pueblo esforzado, trabajador, orgulloso y defensor de sus
orígenes e identidades, que sólo demanda un futuro estable, digno, en el que
las personas tengamos todos los mismos deberes y derechos, algo que ahora se
nos niega siempre que el Parlamento se usa inadecuadamente para engañar u
ocultar información relevante- véase COVID, Sáhara o temas más actuales- y no
respetar la dignidad de sus representados, el pueblo español.
Son tantas las atrocidades y latrocinios que se publicitan y
divulgan cada día, que a veces hasta cuesta escribir unas letras, pues
enseguida surge la pregunta de “para qué”, si los cómplices se necesitan unos a
otros y todo lo reducen a meras formalidades o denuncias injustificadas, aunque
vayan avaladas por hechos e informes jurídicos. ¡Parece que vuelve la España
negra de Regoyos!
No tengo reparos en reconocer que estamos viviendo uno de los
momentos más oscuros de la historia de España y no se ven soluciones; mientras ,
más de tres millones de españoles jalean a la “roja” y disfrutan de sus
triunfos. ¡Ojalá los traslademos a otros campos de la vida, especialmente a la
política!
José Antonio Noval Cueto.
P.D “El impacto del Mundial de Fútbol sobre la economía
mundial es de unos 41.000 millones de dólares y la generación de 800.000
puestos de trabajo, 2 por cada 10 en EEUU…El negocio del fútbol generó ingresos
por valor de 620 millones de euros en las grandes ligas europeas…” (“La
Actualidad Económica, 23 al 27 de junio, 2026”)
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