sábado, 27 de junio de 2026

La cruda realidad que no merecemos…

 


Cuando aún perduran en mi cabeza los efluvios de la visita de la AEX@(Asociación de Exalcaldes y Exalcaldesas) a Tapia de Casariego y la reivindicación documentada de Don Carlos A. Cancio Donlebún sobre el importante papel  que tuvo Asturias en la conquista de la Florida en el siglo  XVI, con más de cincuenta ilustres asturianos involucrados, entre ellos don Pedro Menéndez de Avilés, el Adelantado de la Florida, que tomó posesión de estas tierras en 1565 tras derrotar a los franceses, don Gonzalo Méndez de Cancio, Capitán General de la Florida y otros muchos que viven injustamente en el olvido; cuando aún suenan en mí cabeza los himnos de Méjico y España con motivo de la visita de su Majestad el Rey Felipe VI a la Presidenta de Méjico Doña Claudia Sheinbaum el pasado25 de junio, en el Patio Central de Palacio Nacional, antes de desplazarse a Guadalajara, para asistir al partido de fútbol entre España y Uruguay que se celebró el pasado viernes, 26 de junio, con el triunfo de nuestra selección, después de un correoso y disputado partido y cuando aún perviven en mi cabeza las imágenes de un Rey feliz que felicita a nuestros jugadores por el triunfo obtenido , me vienen a la cabeza unas certeras palabras del poeta chileno Pablo Neruda que dicen: “España nos lo ha quitado todo, pero nos lo ha dado todo ,hasta el idioma”.  De la oportunidad, buen hacer y disponibilidad de su Majestad sobran palabras. Siempre aparece cuando se necesita, ya para celebrar alegrías, ya para compartir penas o para alertar y avisar de circunstancias difíciles o tiempos oscuros. Recordemos las visitas reales en la Pandemia. Ni que decir que tiene buenos asesores, especialmente su esposa, su Majestad la Reina Leticia, que como periodista de oficio, sabe pulsar bien el momento. Ahondando en el tema, permitidme que haga mías unas esclarecedoras palabras recientes del historiador José Varela Ortega acerca de los ilustrados franceses e ingleses del siglo XVIII- propulsores de nuestra leyenda negra- que dicen:” Para ellos, la gran culpa española en la colonización no es derramar la sangre de los indios, sino mezclarla. Ellos estaban en contra del mestizaje…Nuestras colonias fueron un ejemplo de civilización, donde se fundaban universidades y bibliotecas. A finales del XVIII, el Colegio de San Pablo de Lima tenía diez veces más libros que Harvard…”. Cuando aún se desconocen con perfección absoluta los índices de audiencia televisiva del partido España-Uruguay, ya circula el dato de que la primera media hora del partido fue seguida por más de 3.531.000 españoles, con una cuota de pantalla del 58%, y eso que el partido se transmitía a la intempestiva hora de las 2 de la mañana hora española.

Todos estos datos para quien se considera ciudadano del mundo, español, asturiano y de Siero, cuya patria natural e intelectual es la misma: España y sus gentes, no le dejan impasible y hace que se plantee algunas preguntas, pero especialmente, a tenor de lo que estamos viendo día tras día – las portadas de periódico generan nerviosismo, desazón, escapismo- sobre si puede existir un pueblo sin moral, sin seguridad jurídica, cuando la podredumbre alcanza a todos los niveles de la vida española -ya hay quien nos bautiza como el país del porcentaje- sin que se observe la menor rectificación o cambio de rumbo e incluso regodeándose de sus delitos y miserias, con el aplauso complaciente de cómplices y apesebrados, de aquellos que renuncian a la autonomía de pensar por sí mismos siempre que haya prebenda, en claro ejemplo de colonialismo cultural. ¿Es esta la tan cacareada moral de la izquierda que, antes circunstancias tan insólitas como las que se viven, no permite que el pueblo llano pueda ejercer su derecho a voto? ¿La moral de la izquierda se supedita a mera lucha y mantenimiento en el poder? ¿La ley que entre todos nos hemos ido dando quién la respeta más la izquierda o la derecha? Me duele tener que hablar en estos términos, pero la gravedad es extrema.

El silencio, el no pasa nada, no puede ser la única respuesta que se da a un pueblo esforzado, trabajador, orgulloso y defensor de sus orígenes e identidades, que sólo demanda un futuro estable, digno, en el que las personas tengamos todos los mismos deberes y derechos, algo que ahora se nos niega siempre que el Parlamento se usa inadecuadamente para engañar u ocultar información relevante- véase COVID, Sáhara o temas más actuales- y no respetar la dignidad de sus representados, el pueblo español.

Son tantas las atrocidades y latrocinios que se publicitan y divulgan cada día, que a veces hasta cuesta escribir unas letras, pues enseguida surge la pregunta de “para qué”, si los cómplices se necesitan unos a otros y todo lo reducen a meras formalidades o denuncias injustificadas, aunque vayan avaladas por hechos e informes jurídicos. ¡Parece que vuelve la España negra de Regoyos!

No tengo reparos en reconocer que estamos viviendo uno de los momentos más oscuros de la historia de España y no se ven soluciones; mientras , más de tres millones de españoles jalean a la “roja” y disfrutan de sus triunfos. ¡Ojalá los traslademos a otros campos de la vida, especialmente a la política!

 

                               José Antonio Noval Cueto.

 

P.D “El impacto del Mundial de Fútbol sobre la economía mundial es de unos 41.000 millones de dólares y la generación de 800.000 puestos de trabajo, 2 por cada 10 en EEUU…El negocio del fútbol generó ingresos por valor de 620 millones de euros en las grandes ligas europeas…” (“La Actualidad Económica, 23 al 27 de junio, 2026”)




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