Nunca ha sido más necesario el llamado cuarto poder, la
prensa y medios de comunicación, el buen periodismo, y eso
que les coge con vientos económicos en
contra, -escasa publicidad, disminuye la compra de periódicos- ya no se airean
y pocas personas lo llevan bajo el brazo-, digitalización, penurias laborales-,
en estos momentos de hemiplejia moral,
donde todo vale para detentar el poder y
rehuir los mecanismos de control propios
de un Estado de Derecho, y donde a muchos de nuestros jóvenes les cuesta
diferenciar lo que es o no delito, tal como recientemente se comunicaba ante el aumento de delitos realizados por
muchos menores de edad que los cometen sin saber si lo son o no , y que hace de
Asturias, por desgracia, la autonomía
donde más crece ese tipo de faltas.
En mi anterior columna comentaba que nuestra primera
necesidad sigue siendo educativa, que la moral debe ser el principal cimiento
de una sociedad firme y estable, y que la verdad es patrimonio de quien la
defiende y cumple, de los hechos, no de las elocuentes y vanas palabras . El
que roba , tima y engaña es ladrón , cínico, mentiroso, sea cual sea su ropaje
ideológico . Y es que los hechos hablan por sí solos, después vendrán
explicaciones, justificaciones, penas y perdones. Hace ya muchos años, una de las personas que ha
hecho realidad aquella inquietud de mi juventud llevada al cine, “Las sandalias
del pescador”, basada en la novela de
Morris West, o que pasaría si el Papa
fuera ruso, el polaco San Juan Pablo II, dijo aquello tan cierto de que el
problema de las ideologías son las personas y él bien sabía de ello, pues las
circunstancias que rodearon su infancia y juventud no fueron buenas (nazismo,
comunismo, ) y ejemplos tenemos a montón, a poco que leamos la prensa, así el
caso Monedero y sus problemas recientes en la Universidad Complutense de
Madrid.
La verdad importa y, a veces, aparece donde menos se espera,
en las esquinas de los periódicos, en el comentario valiente de algún
entrevistado o en la experta opinión de algún columnista que recientemente
denunciaba las penalizaciones económicas que sufre la Administración del Estado
si la Fiscalía, por motivos aleatorios y no muy justificados, no se persona en
delitos de corrupción, denunciados por otras partes, y después sus demandas son
estimadas. ¿Quién se hace responsable de esas pérdidas? ¿Quién nos resarce de
ellas? ¿Habrá que exigir responsabilidades?
Hace unos días, en una comida de amigos en Lugones, el
variado menú del día, exquisito a pesar de las altas temperaturas, con
alternativas como pote asturiano, ensaladilla, parrocha , escalopines… iba
regalado por vino tinto de la denominación de Ribera del Duero, de nombre
“Ébano”, tempranillo fresco, armonioso y muy aromático, en esencia una pura
delicia. Siempre que vamos solemos pedir ese vino. Nos encanta y en esta
ocasión para la sobremesa ya teníamos tema: Lo privado y lo público, ya sea en la enseñanza, en la sanidad, en la industria de defensa, en la Banca, y
casi en todo, como si el Estado fuera el
mejor empresario y la mejor garantía de futuro, ante las difíciles situaciones
que se viven, a pesar de que no hace mucho, unas escasas décadas, concretamente
el 9 de noviembre de 1989, día de la caída del Muro de Berlín, se evidenciaba
el fracaso de la Unión Soviética o del modelo económico colectivista.
La palabra “Ébano” según la RAE “es un árbol de la familia de
las ebanáceas, de diez a doce metros de altura, de copa ancha, tronco grueso,
madera maciza, pesada, lisa, muy negra por dentro y blanquecina hacia la
corteza, que es gris…”, madera muy preciada y fácil de trabajar , símbolo de
riqueza y lujo, y en otras épocas(esclavitud) , nombre que se asignaba a las
personas de raza negra…pero también “Ebano”, es el título de una de las mejores
o la mejor obra del periodista y reportero polaco Ryszard Kapuscínski, que en sus 29 relatos ,
dispuestos de forma cronológica, nos narra sus estancias en el continente
africano entre los años 1957 y 1990.
Pues bien, si el otro día os contaba que según Rocío Jurado
toda América cabía en un fandango alosnero, hoy vais a permitidme que unas
palabras de Kapuscínski nos reflejen la valoración de un polaco sobre el
sistema colectivo soviético. Era su primera salida de Polonia y tenía que ir a
China para hacer unos trabajos periodísticos, pero antes tenía que hacer escala
en Roma. Vestido con su ropa uniformada, con ánimo de renovar algo su
vestuario, fue a una de sus muchas tiendas, y al entrar las dependientas del
local sonrientes le saludaron y una de ellas se dirigió a él para preguntarle que deseaba, algo a lo
que el periodista no estaba acostumbrado y dejó reflejado, como gran sorpresa y
admiración, en uno de sus artículos. ¡Que cada uno saque las pertinentes
conclusiones!
El pasado jueves, 16 de julio, por motivos personales no pude
asistir al pregón de las Fiestas del Carmín 2026, que tuvo lugar en la Sala
Principal del Auditorio de la Pola, a las 20h de la tarde. Lleno hasta la
bandera y como era de prever, en tierra de pregones excelsos, a la altura del
Cronista Oficial del Concejo, afectivo, cercano y documentado. ¡Enhorabuena
Juanjo! ¡Muchas gracias por tanto! Viva la Virgen del Carmen!
José Antonio Noval Cueto.
José Antonio Noval Cueto.
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