sábado, 26 de octubre de 2013

“La moral del momento"


Hay quien piensa y no son pocos,  que la política consiste en sidra y tortilla, comidas, fotografía y moqueta, de ahí el éxito que han tenido y aún tienen las llamadas comidas de trabajo, a pesar que los resultados no son los deseados, pues a la vista están: paro, desahucios, excarcelaciones, miseria, desilusión, desesperación de muchos…Estas conductas han convertido a Asturias en un geriátrico, últimamente sin huéspedes, cuya principal fuente de ingresos es la pensión de los mayores.

Llevamos décadas sin planteamientos de altura, sin previsión del futuro, sin inversiones que garanticen el relevo generacional- y eso que hemos recibido millonarias cantidades de dinero en concepto de ayudas, fondos mineros…- y las consecuencias las padecemos todos, pero especialmente nuestros jóvenes. Durante estos años la única preocupación de nuestros gobernantes era el momento, lo actual, lo mío, y esa falta de generosidad se observa en muchos campos de la vida diaria, así en el escaso apoyo a la ciencia y eso que la Universidad de Oviedo está a la cabeza de las universidades españolas en investigación o por poner otro ejemplo quizás más evidente, en el descenso de la natalidad, cada vez somos menos asturianos en Asturias, -que parece seguir el dictado del célebre Segismundo calderoniano cuando dice “Que el mayor delito del hombre es haber nacido”-, que no garantiza el deseable relevo generacional, y es que la moral del momento ha sido y es una característica de la clase política de nuestro país y especialmente de la llamada izquierda política, que antes de buscar lo deseable, el progreso y el futuro de todos, examina la oportunidad, el momento, el rédito electoral.¿Quién aireó en las años ochenta las políticas antinatalistas que ahora padecemos? Y es esa misma moral del momento, de la oportunidad,  la que preside la indefinición de algunas fuerzas políticas en Cataluña con grave peligro para la unidad de España, por más que  Carmen Chacón reivindicara su españolismo en Almería no hace mucho, y también la que ha permitido recientemente, con el rechazo de todos, que terroristas y delincuentes de extrema peligrosidad  reduzcan sus penas.

Esa moral del momento se observa en la inoperancia y falta de previsión de algunos problemas y en su solución, lo que aún es más grave. En estos casi 40 años de Democracia tiene difícil explicación que el Gobierno de turno para conceder indultos tenga que basarse en normativa de últimos del s.XIX y principios del s.XX,. No tiene justificación que ante el desgarrador drama de los desahucios uno descubra que la normativa legal existente y aplicable, hasta que recientemente se modificó, se basaba en una legislación anticuada y obsoleta de principios del s.XX, o que uno conozca, a través de una sentencia actual, que nuestro ordenamiento jurídico es inoperante para combatir los injustificables y crueles delitos de terrorismo o de violencia social extrema.

Todo esto da pie a pensar en una dejadez interesada y negligente  de la clase política, que siempre antepone  “sus circunstancias” a lo necesario, aunque si he de ser sincero, unas fuerzas políticas más que de otras, y todo porque ha prevalecido más la maquinaria de partido que los intereses de la sociedad, de ahí el rechazo que tienen todos a la elaboración de una nueva ley electoral que satisfaga las peticiones justas del electorado, así la urgente necesidad  de las listas abiertas que evitaría los elevados índices de abstención que tiene y que va a tener, si no se evita, nuestro sistema electoral.

En los inicios de la Democracia, uno de los políticos de más prestigio del momento como D. Enrique Tierno Galván”, conocido cariñosamente como “el viejo profesor” o  Alcalde de Madrid, en uno de sus mejores debates parlamentarios en defensa de la abolición de la pena de muerte centro su argumentario en la siguiente frase:”El Estado se sostiene por la moral”. Reflexión que me viene a la cabeza  y que me da pie a preguntarme si la moral del Estado goza de buena salud o, a la vista de algunos hechos, si está muy quebrantada. Han pasado algunas décadas y me atrevo a pensar que la moral tal como la entendía el Sr. Tierno Galván es muy diferente de la llamada moral de la situación, de uso en la actualidad, donde por desgracia y en palabras del columnista y poeta Manuel Alcántara “el escándalo ya no escandaliza”.
                                 

                                        José Antonio Noval Cueto

lunes, 21 de octubre de 2013

Día de la Hispanidad.


Hay muchas formas de celebrar el Día de la Hispanidad, jornada en que se recuerda el “encuentro entre dos mundos”. Unos, los más privilegiados , en este caso los de Madrid presencian en directo, con la novedad de los Príncipes de Asturias presidiendo, el Desfile de las Fuerzas Armadas, y los foráneos o alejados la ven por la televisión, y todos se admiran de la marcialidad del paso legionario y los trotes que tiene que hacer la cabra para no perder el paso. Otros acuden a Barcelona a defender lo que don Quijote no pudo en su decisiva batalla con el caballero de la Blanca Luna, y los más desde nuestras provincias contemplamos agradecidos y contentos que los hispanoamericanos residentes en nuestra ciudad deambulen por las calles ataviados con sus trajes regionales y que nos embrujen con su gracia y salero, y aprovechamos la oportunidad para felicitar a la Guardia Civil, en el día de su Patrona, la Virgen del Pilar y agradecerles la seguridad que nos proporcionan.

En una jornada como esta, Fiesta Nacional y Día de la Hispanidad,  en lejanos tiempos Día de la Raza, siempre surgen sorpresas ,hechos imprevistos que ponen el broche a un día cargado de emotividad, de sentimientos, y esto me lo ha proporcionado TVE en forma de película, y eso que dicen que nuestro cine no tiene calidad, y para negarlo basta una muestra y ésta no es otra que la sencilla  y emotiva película de Juan de Orduña “Nobleza Baturra”, que rodada en 1.965, con actores de la calidad de Vicente Parra, Miguel Liguero, Alfredo Landa…o la actriz Iren Eory, actualizaban la clásica versión de “Nobleza baturra” interpretada en 1.935 por la mítica Imperio Argentina.¡ Cuántas veces he oído a mi madre las excelencias de la Imperio y sus bellas películas!Eso era cantar!.

En la presentación de la película, la singular  Conchita Velasco, con esa naturalidad y cercanía que le caracteriza nos recordó que el año de rodaje , 1.965, uno de los años de la llamada década prodigiosa española,  “Los Bravos” convertían en canción el deseo del españolito de a pie: “Quiero una motocicleta”, Los Beatles desembarcan en Madrid , se clausuraba el Concilio Vaticano II y se ponía en marcha una campaña publicitaria de concienciación ciudadana de gran éxito: “Mantenga Limpia España”. ¡Campaña que debería aplicarse en la actualidad a muchas esferas de la vida social y política española!. No pudo ser más acertada la película, pues a pesar del paso de los años sigue existiendo ese eterna pugna entre el mal y el bien, entre la calumnia y la mentira, entre la envidia y la bondad, entre el fin y los medios, entre las miserias del día a día o la altura de miras de quienes creen que lo más importante son los sentimientos, el amor, la buena y sana conciencia. Todo ello ocurre en un ambiente rural cerrado y en otros tiempos, pero situaciones como ésas, de calumnias, de hostigamiento, de persecución personal se dan ahora en grandes y pequeñas ciudades, y en todas las esferas sociales. Juan de Orduña cuida muy bien la tensión emocional, el clímax, y cuando parecía que la única solución era la tragedia, la muerte…Marco, el antagonista, el personaje despechado y desdeñado no puede soportar tan miseria personal y confiesa sus calumnias, sus mentiras, al fin admite que debe respetar y no forzar los sentimientos de María del Pilar, que prefiere a su Sebastián, jornalero de su padre que a él, poderoso hacendado. Al final triunfó la conciencia, el perdón, la nobleza baturra.

En uno de sus artículos el poeta e intelectual uruguayo Mario Benedetti alertaba que los sentimientos estaban pasando a la clandestinidad y denunciaba que la agresión al sentimiento empezaba desde la infancia. Películas como ésta nos muestran el mucho bien que el cine puede hacer y nos recuerdan que si algo debe importarnos es el sentir, las emociones, la buena conciencia.

Ha sido un gran cierto que uno haya podido despedir el “Día de la Hispanidad”, término puesto en valor por Ramiro de Maeztu en 1.931 ,con la proyección de esta película, donde el bien triunfa sobre el mal, aunque de momento sólo sea en el celuloide.

  
                                       José Antonio Noval Cueto.

lunes, 14 de octubre de 2013

“María de Villota”




Publicado en "La Nueva España" (22 de Octubre 2.013

No soy un aficionado al mundo del automovilismo, no he seguido tu trayectoria profesional, pero sí he visto alguna de tus entrevistas en los diferentes medios de comunicación, la mayoría a raíz de tu accidente y del coraje que pusiste para superarte y adaptarte a una nueva realidad, que cercenaba tu salida profesional,- pues tendrías que dejar tu profesión, tu vocación, ser piloto de Fórmula 1- y te dejaba serias secuelas físicas que podían poner en peligro tu  vida, como ocurrió desgraciadamente en Sevilla, el pasado 11 de Octubre de 2.013. Siempre me ha sorprendido tu tono humano y el mensaje que lanzabas, que respondía a una persona de elevada categoría moral, algo que, por desgracia, no abunda hoy . Si yo sin conocerte saco estas conclusiones, que no dirán tus compañeros del mundo del automovilismo.

Por todo ello no tiene que sorprenderte que hoy, 14 de Octubre, día de la puesta a la venta de tu libro titulado “La vida es un regalo” , éste se haya agotado nada más sacarlo en Asturias y supongo que ocurrirá igual en otras autonomías, y es que todos y especialmente los más jóvenes están necesitados de mensajes como el tuyo, humano, esperanzador, positivo y realista. Ya estamos cansados de falsos mitos, de filibusteros, de frívolos, de manipuladores, de personas postizas, de seres sin entidad que primero nos pintan la vida fácil, color de rosa, alegre y después cuando llegan las dificultades, cuando aparece la verdad, nos olvidan, nos dejan sin alforjas, sin metas y nos cierran la puerta.. Necesitamos de personas que cuenten sus penas y sus alegrías, sus fracasos y sus éxitos, que de todo hay en la vida; precisamos de quienes  anuncien con su comportamiento que lo más importante que uno puede ser en la vida es persona, y eso es lo que nos trasmitías cada vez que aparecías en los medios. Siempre te recordaremos con esa sonrisa tan natural, que irradiaba bondad, seguridad, confianza. Tu imagen de mujer elegante y sencilla – de ese elegancia fina que pocos pueden blandir-, natural, humilde, discreta quedará siempre con nosotros, así como esos labios rojos bien rematados, perfectos. Estoy seguro que llevabas siempre tu barra de labios al alcance de la mano, pues siempre cuidabas ofrecer a los demás la mejor imagen de tu misma, que es una forma de respeto y consideración con todos y contigo .

A raíz de tu desaparición ha sido mucha la información publicada, videos, pero para esta reseña  me pareció muy interesante el video que colgó la Capellanía del Colegio Aldeafuente,  con una entrevista tuya donde nos dices cosas interesantes como lo importante que es el cariño de los demás para superar las dificultades, especialmente cuando te sientes “tan pequeña”, a raíz de tu grave accidente. Reconoces también el papel fundamental que han jugado en tu carácter el ejemplo y dedicación de tu familia,( padres, hermanos) , y nos recuerdas cosas que de verdad importan y que hoy muchos olvidan , y cito palabra tuyas:” La vida me ha dado una oportunidad. Si tenemos salud, amigos y familia, tenemos lo más importante y esto es lo que tenemos que transmitir”. En esa misma entrevista nos decías que “Hay algo importante que tengo que hacer” y lo has hecho, transmitir tus vivencias, tus certezas. Tu libro “La vida es un regalo” estoy seguro que nos hará mucho bien a todos y nos recordará, y no es poco, que el proyecto humano más importante que tenemos, lo que de verdad importa , es el crecimiento interior, ser mejor persona.

No quiero concluir estas palabras en tu  memoria sin recordar dos textos que hablan por si solos de calidad humana tuya  y de tu familia. Así tú, María de Villota, nos dices :”La vida no nos pertenece, es un regalo, mientras ofrece la mejor versión de ti misma”. El segundo texto transcribe el comunicado que hizo tu familia a raíz de tu fallecimiento y dice así:”María se nos ha ido. Tenía que ir al cielo como todos los ángeles. Doy gracias a Dios por el año y medio de más que la dejó entre nosotros”.

 ¡María de Villota muchas gracias por tu testimonio. Descansa en paz.!


                        José Antonio Noval Cueto.

Continúa la vergüenza.


Cuando el pasado viernes, 11 de octubre, acabé mi artículo titulado “¡Qué vergüenza!” sobre el hundimiento de un barco en la Isla de los Conejos, Lampedusa, con un saldo oficial de 309 fallecidos, estaba lejos de pensar que ese mismo día, hacia las 17.10 horas, se iba a producir una nueva tragedia en Lampedusa, a 70 millas al sureste, con el saldo de 34 muertos, 10 de ellos niños, y 221 inmigrantes rescatados. El barco había salido de Zwara(Libia) y estaba integrado mayoritariamente por sirios y palestinos…Una vez más la desesperación, la búsqueda de un mínimo de seguridad en un espacio de muerte, odio y hambre, ha llevado a estas personas a entregar y arriesgar lo que tienen, lo más valioso, sus familias, sus vidas, en pos de un lugar donde se pueda respirar con tranquilidad, donde aliente una estrella de esperanza.

Nunca pensé que mi primer artículo tuviera efecto llamada, reproducción tan rápida, pero está visto que la desesperación no sabe de treguas, de esperas, y da la impresión, si nadie lo remedia, que el Mediterráneo va a ser la fosa que separe dos mundos, dos concepciones de vida, dos maneras de vivir: el mundo de la abundancia y el mundo de la miseria, del hambre, y nuevamente tenemos que gritar “¡Qué vergüenza!”. No quiero ni me atrevo a creer que para que yo tengo un mínimo de confort, de bienestar, otros tengan que malvivir, exhaustos, al límite de sus posibilidades. Supongo que pueda arbitrarse algún mecanismo, alguna solución que evite estas muchedumbres hambrientas, sin equipaje, que no sólo demandan ayuda, pan, alimento, sino dignidad, afecto, cercanía, comprensión, futuro.

Nuestra conciencia de personas civilizadas, humanas, no puede permanecer impasible, callada, inoperante ante situaciones tan injustas como las que se producen diariamente en el Mediterráneo, que atentan contra la más elemental norma de auxilio y evidencian el mayor desprecio de la ética. Algo tenemos que hacer, algo , si queremos, se puede hacer, y ya algo parece que quiere hacer el gobierno italiano al situar en la zona a su marina y aviación, y al anunciar el Presidente Letta la derogación de algunas leyes xenófobas que han alentado conductas inhumanas y crueles que han teñido de miseria humana algunos titulares de prensa recientes. Aún estamos a punto de reaccionar y de no permitir que nuestro cobarde silencio permita tragedias como las descritas, ya que cuanto antes abordemos el tema de la tremenda desigualdad que existe entre las diferentes naciones del mundo, y en el caso que nos ocupa entre la opulenta Europa y la pobre Äfrica (recuérdese la llama de la primavera árabe en Túnez, Libia, Egipto…), antes dejará el Mediterráneo de ser mortaja de África y nosotros sus cómplices.



                                   José Antonio Noval Cueto.

viernes, 11 de octubre de 2013

¡Qué vergüenza!


El título que encabeza este escrito son las primeras palabras pronunciadas por el Papa Francisco al enterarse de la tragedia ocurrida en Lampedusa, donde un barco, próximo a la llamada isa de los Conejos, se incendió y hundió. Los datos oficiales hablan de  309 muertas ,155 supervivientes. Se desconoce si  el número de desaparecidos es de 54 o de 81 personas, pues se duda si el número de viajeros que salió del puerto de Misrata en Libia era de 518 o 545 viajeros, pues según un superviviente , en ese barco de nombre desconocido, más que barco , barcaza, “ No podíamos ni movernos”.. La mayoría de los fallecidos son ciudadanos eritreos y somalíes, personas procedentes del llamado “cuerno de África”, o zona de hambruna.

Lampedusa, la isla más grande del archipiélago de las Pelagias y conocida en la actualidad como “Muro de Europa”, tiene una extensión de unos 20 kilometros, poco menos que el territorio que va desde Lugones a San Miguel. Tiene unos 6.000 vecinos, cuyas principales fuentes de ingresos son turismo, pesca y agricultura, pero en la actualidad su nombre va asociado a destrucción, muerte y miseria humana. Miseria humana como la que ,a primeros de julio de este año,   permitió que 7 norteafricanos que iban en nasas de un barco tunecino muriesen en el mar al negarles auxilio la propia tripulación, y que ante lo insólito del hecho  generó el 1º Viaje pontificio del Papa Francisco, donde después de denunciar “La globalización de la indiferencia” al decir que “Nos hemos acostumbrado al sufrimiento de los otros, no nos interesan” , pidió al Señor que nos diera la gracia de llorar por nuestra indiferencia. Estas palabras se quedan cortas ante la magnitud de la tragedia ocurrida el pasado 2 de octubre en las costas de Lampedusa  .

Ocurrida la tragedia, como ya otras muchas en la zona, hay el típico protocolo de actuación: luto nacional, funeral de Estadio , denuncias y quejas políticas, propuestas políticas para adormecer la conciencia, visita de líderes italianos y europeos, estudio para la viabilidad de una política migratoria común en la próxima Cumbre de Líderes europeos a celebrar en Bruselas los días 24 y 25 de Octubre…Pasado  el temporal , olvido, indiferencia, a tranquilizar la conciencia y a mirar para otro lado como me dijo Gonzalo en un trabajo sobre el tema. . Hasta la próxima catástrofe
.
No hay justificación para tanta dejadez, para tanta negligencia, para tanto desprecio al ser humano, a tantos cadáveres acumulados (niños, mujeres embarazadas, hombres) a lo largo de estos años. ¿Cuándo nos plantearemos con rigor el problema del “hambre en el mundo”y así evitar testimonios tan desgarradores como el de ese superviviente que dice:"Vi cómo mi hijo desaparecía entre las olas"? Empresas más difíciles se han logrado.

 En el cementerio de Lampedusa ya casi no queda tierra para tantas tumbas sin nombre, pues son más de 6.200 las personas que han muerto en el llamado “Canal de Sicilia” desde el año 1.994. Y pensar que esta tragedia pudo evitarse, según el ministro del interior italiano Angelino Alfano, si alguno de los pasajeros hubiera tenido un móvil.




                                          José Antonio Noval Cueto.

domingo, 6 de octubre de 2013

“Limpia, fija y da esplendor”



 Publicado en "La Nueva España" (12 de Noviembre de 2.013)

Ahora que enviamos a nuestros hijos a Irlanda, Inglaterra, Chicago para aprender inglés, ahora que todos sabemos de la necesidad del inglés para encontrar trabajo  y abrirse camino en el mundo de la técnica, de los negocios, ahora que incluso el inglés condiciona la elección de colegio, olvidando quizás  que los cimientos del desarrollo intelectual de una persona son las matemáticas y la lengua materna, viene bien recordar que un 3 de agosto de 1.713 se celebró en la Casa de Don Juan Manuel Fernández Pacheco, Marqués de Villena,  la primera sesión de la recién creada Real Academia de la Lengua, cuyo lema es “limpia, fija y da esplendor”.

Han pasado bastantes años y nadie puede cuestionar el trabajo realizado por esta magna Institución y basta para ello evocar dos objetivos que se siguen afianzando en la actualidad. Así, el de la UNIDAD, pues a pesar de los riesgos de ruptura y fragmentación del castellano, especialmente a partir de las guerras de liberación de las naciones hispanoamericanas durante el S.XIX, éste no sólo se mantuvo sino que incrementó su fuerza. En segundo lugar y consecuencia de lo anterior, el AUGE de nuestro idioma en el mundo, donde nos encontramos con cifras tan asombrosas como éstas que hablan de más de 180 millones de alumnos que lo usan como lengua extranjera y que en zonas de expansión idiomática como China hay más de 25.000 universitarios que aprenden castellano.

Si es importante el número de personas que hablan un idioma, que en el caso del castellano se acercan casi a los 500 millones de hablantes, tanto o más importante es recordar la existencia de documentos escritos que avalan su  flexibilidad y riqueza expresiva  y la pericia de sus creadores. Así permítaseme evocar que han sido once los escritores en lengua castellana que han obtenido el Premio Nobel de Literatura, así Juan Ramón Jiménez, Neruda, Jacinto Benavente, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias o Mario Vargas Llosa en 2.010, entre otros…o que El Quijote, vertido a 48 idiomas, es uno de los libros más traducido de todos los tiempos. Pero si esos datos no son prueba  suficiente de su importancia y se quieren buscar argumentos más utilitarios, más pragmáticos, es oportuno mencionar que España es la nación de la unión Europea que más negocia y exporta con los países hispanoamericanos y la razón principal la proporciona la lengua, llamada por Unamuno “sangre del espíritu”, que hace que la manera de enjuiciar y valorar la realidad sus hablantes sean parejas, y eso en tiempo de duro ajuste, en época de crisis, ha sido un bálsamo para España, que está sosteniendo a duras penas su economía, gracias a las exportaciones. ¿Alguien se imagina a un catalán vendiendo cava en Uruguay sin hablar castellano?

Las lenguas se usan para comunicarse, para romper fronteras, y para ello debemos empezar por respetar la libertad de todo hablante de utilizar el idioma que mejor refleje su manera de sentir e interpretar la realidad, y la experiencia nos dice que el pueblo llano, el ciudadano anónimo , va a emplear el idioma que quiera, el que facilite su comunicación, su desarrollo como ciudadano, más ahora que hasta el Papado habla castellano, y así como muchas familias optan por el aprendizaje del inglés sólo por mero interés utilitario, no veo motivo para lapidar la lengua que nos une en casa y nos presenta fuera de nuestra frontera, el castellano o español, y más cuando, a pesar de lo ya dicho,  según documentación solvente aporta a nuestra economía  más del 15% del Producto Interior Bruto( PIB).

A partir de estas reflexiones hechas a corazón abierto, que cada uno haga de su capa un sayo y que rememore el artículo 4 de la Constitución republicana de 1.931, que dice: “El castellano es el idioma oficial de la República…Salvo que lo disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento de ninguna lengua regional…” .


                           José Antonio Noval Cueto.

lunes, 30 de septiembre de 2013

“En recuerdo de Octavio Serrano López”.


Uno sabe que nace, crece y muere, pero siempre piensa que eso sólo le ocurre a los demás, a los lejanos; a nosotros , no, pero últimamente cuando miro a mi alrededor y contemplo cubiertos vacíos, sillas libres o fotografías que destilan melancolía, paso del tiempo, ausencias, compruebo que ya cuentan los años y que muchos familiares, amigos y vecinos me miran desde la otra orilla, desde la frontera, y pensamientos como éste triste, sombrío, teñido de lamento es el que yo he experimentado ante la muerte de mi buen amigo Octavio,- “ un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida” que diría el poeta-,. con quien he convivido muchos momentos de la vida municipal de Siero, concretamente desde el año 1.995 al 2.011. Una vivencia y cercanía de 16 años , donde alternamos  funciones de Gobierno y Oposición, dan para mucho y especialmente para conocernos , valorarnos y apreciarnos más.

Han sido muchos los cafés y mesas que hemos compartido, muchos los carteles pegados – siempre coincidíamos en las Campañas Electorales- y muchos los encuentros festivos o fiestas de parroquias y colectivos del concejo, donde acompañados de nuestras esposas, nos marcábamos un pasodoble, una cumbia, un tango o lo que fuese, pues Octavio era un concejal de calle, de “caleya”. Allí donde hubiera un problema que resolver o donde hubiera que representar al Ayuntamiento allí estaba. Su despacho era la calle y su jornada laboral no tenía reloj. Empezaba antes de las seis de la mañana y terminaba en la tarde-noche, sin contar las muchas noches que una llamada de urgencia interrumpía su sueño y le levantaba  para solucionar el problema en la parroquia que fuese. En nuestros encuentros hablábamos de muchas cosas, pero siempre salía la familia, sus años mozos, las dificultades del trabajo en la mina, sus cortejos y boda en Cadavedo, donde cada verano se convertía en un experto parrillero de carnes y pescado-siempre me decía que el pescado como mejor sabe es a la plancha-, y en estas conversaciones de amigo también salía la política, pero siempre dentro del máximo respeto y comprensión, la Transición Política, las dificultades que aparecían en la vida municipal, de cómo expedientes sencillos, fáciles, se complicaban , y otros que nos parecían más difíciles, complicados, tenían una tramitación serena, tranquila, llegaban a puerto sin problemas. Ambos pedíamos que la Corporación tuviera sentido común, trabajo y que no faltara a la confianza que los vecinos y votantes habían depositado en ella. También salía el tema religioso, las dudas de fe y ambos partíamos de un punto común y es que el ser más importante que existe en la Creación es el Hombre, independientemente de su origen, raza, posición social…Ambos siempre recordábamos aquella frase de Ortega que decía: “Si Dios se ha hecho hombre, es que ser hombre es lo más importante que se puede ser en la Tierra…”

El pasado 16 de setiembre cuando al mediodía miro la prensa digital asturiana y en la portada de la misma veo la fotografía de Octavio y la noticia de su muerte, la sorpresa fue enorme e hice míos aquellos versos de Miguel Hernández que dicen “ Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento”.. Ya de tarde, en el Tanatorio, sobraban las palabras, se aspiraba el dolor, la típica pregunta de ¿por qué? era innecesaria,   no tenía respuesta. Hoy, después de unos días, sólo me queda la vana ilusión de que estas palabras puedan servir de alivio dentro del dolor, al recordar las muchas características que rodearon a Octavio en vida, especialmente su generosidad, su nobleza, su entrega, su lucha, sus méritos… Generosidad de la que bien sabe su familia, de la que siempre estaba pendiente, y de la que nosotros, vecinos de Siero, nos hemos beneficiado  durante más de 16 años, especialmente desde 1.995 hasta el 2.011, pues como él decía los problemas, cuando son de verdad, no tienen ideología, sino solución. ¡Descansa en paz, compañero del alma, que tenemos que hablar de muchas cosas!

                                          

                           José Antonio Noval Cueto.