miércoles, 3 de julio de 2019

“¡Quisiera volverme niño!”



Aunque sólo fuera para revivir aquellos momentos del verano de los 70, cuando empezaba la temporada de fiestas y nosotros, los preadolescentes, esperábamos ansiosos el mes de agosto o nuestra temporada festiva. No teníamos necesidad ni de tren, autobús ni llanera. La fiesta era en casa. La única preocupación que no lloviera. Los días previos, ¡vaya nervios!, esperábamos el telediario para escuchar al hombre del tiempo y don Mariano Medina  con los medios que tenía intentaba contentar a todos y aprovechándose de Álvaro de la Iglesia nos decía aquello de que “por el Norte viene un fresco general que de momento no trae lluvias en las primeras horas del día”, después el azar dirá.

Hasta que llegaban las fiestas, los domingos cine en el Avenida o en el Nora y después a  observar  las extensas caravanas de coches que transitaban por la vieja carretera Oviedo-Avilés-Gijón,   que obligaba a la Guardia Civil de Tráfico a apostarse en el Cruce Nuevo para regular el tráfico. Este salón del automóvil improvisado y rodante era muy repetitivo, poco original,  dominaban  la Seat con sus 600, 850, 1500 ;  la Renault con su 4-4, 4-L, 5-5 Gordini, su R-12, bien el Simca 1.000, bien el Citroen 2 caballos  y ya en gama alta el Dogde Dar o el exclusivo Mercedes. La ilusión de los jóvenes eran el Alpini, el Morris-MG  o el Seat- Coupe…Hacía las 22:30 la serpiente luminosa se apagaba   y el  furgón de cola eran los autobuses de Traval . Después del auge de las motos, empezaba el arraigo del coche. Era la época de los planes de desarrollo, la llamada década prodigiosa.

Antes del inicio de la fiesta,  subida al Carbayu a ver si las barracas traían alguna novedad, pero siempre más o menos eran  las mismas y el disfrute dependía de la paga o de las propinas de última hora, ya de abuelos , tíos o padrinos. Las típicas eran el tiro, las lanchas, las tómbolas, la churrería, los coches de choque, la noria, la cesta… amén de otros puestos que se improvisaban, de quitar o poner, ya para vender chucherías (pipas, chufas, avellanas, palomitas, regaliz, caramelos), ya para probar suerte a la ruleta( que siempre tenía algún colaborador para animar la participación y que con los billetes sujetados por una goma incitaban a probar suerte), bien para vender globos de diferentes colores, amén del barquillero…Los bares solían ser los de siempre: Juan el Cazuelu, Infiesta... La luz del prau y la gramola  del Topu, que instalaba su pequeña caseta al lado del quiosco de la orquesta. Luces y banderines y en la calle La Estación o José Tartiere competición ciclista , en diferentes categorías, donde la familia Cima siempre obtenía premio  por su buen hacer y donde empezó a forjarse uno de los mejores corredores que dio fama a Lugones, José Enrique Cima, buen ciclista y mejor persona. En la entrega de premios las autoridades, trajes regionales, pareja de tambor y gaita. El domingo, día grande, misa al aire libre, se instaba un altar portátil en la parte posterior de la Capilla y desde allí don Jesús, don Julio pronunciaban sus preparadas homilías marianas a la Virgen del Buen Suceso. Los monaguillos medio asustados cumplían su cometido. El exceso de público y algunas veces el calor, los encogía. Concluida la ceremonia, sesión vermout,  sidra, refrescos…La Romería era más o menos idéntica a la que luce a tamaño escala en el Museo de la Romería que minuciosa y trabajosamente  ha hecho Manolito durante tantos años y que evidencia la capacidad humana para hacer realidad un sueño, y este no es otro que inmortalizar su romería, que no muera, que perdure, y va camino de conseguirlo. Lo más difícil ya está hecho. Pocas sociedades de festejos pueden presentar este  palmarés que viene avalado por una afluencia masiva de público que año a año se incrementa. Solo queda pedir buen tiempo y buena convivencia.

Quisiera volverme niño para hacer realidad mis vivencias – no cambio ni renuncio a mi infancia, la del juego colectivo y compartido, la de la zapatilla, la de ojo de buey, cuchillo o tijera, la del pañuelu, la del futbolín o metegol como llaman en Argentina, cuando el único programador que teníamos era nuestra imaginación y cuando la palabra aburrimiento no existía- y una de esas experiencias que recuerdo con agrado y que me ha sido muy útil ,   me ocurrió en las fiestas del Carbayu de no sé qué año. Tendría yo trece o catorce años. Tenía ganas de un original llavero que pendía de unos palillos en la barraca de Tiro, pero había que tener puntería, y las escopetas de perdigón no siempre tenían el punto de mira bien puesto- o eso decíamos para justificar nuestra impericia-. Lo cierto es que pedí mis perdigones, tiré, volví a pedir, tiré, volví a pedir, tiré… pero no rompía los palillos, y cuando ya desesperado y casi sin paga le devuelvo la escopeta -  aún me parece ver a la chica delgada, discreta y responsable que me atendía, quizás de mi misma edad o poco más – la coge y cuando menos lo esperaba,  me entrega el llavero. Quería al menos compensar, atenuar mi pérdida. En un momento pasé de la desesperación a la alegría. Desde ese día supe que el dinero no lo consigue todo y que quien menos esperas te puede dar una buena lección, en este caso de generosidad,  solo se necesita que uno escuche y vea, que esté próximo, que huya de las etiquetas, de los estereotipos.

El escrito llega a su fin, empieza el baile, ya se oyen los acordes de “A Santiago voy ligerito, caminando…”, y en mi cabeza rebullen las certeras palabras del poeta Rainer María Rilke cuando dice que la patria del hombre es la infancia. ¡Hagamos todo lo posible para que los niños sean felices! Es su mejor garantía de futuro. De ello puedo dar fe y las fiestas del Carbayu han contribuido a ello. ¡Muchas gracias!¡Felices Fiestas 2019!

                      

                                      José Antonio Noval Cueto.     

    

sábado, 29 de junio de 2019

¿Cuánto cuesta una mentira?


Por una mentira más o menos, en pleno cultivo y auge de la misma, no creo que nadie se inmute y más cuando llevamos años y especialmente los últimos meses haciendo de la mentira estrategia y justificación política. Hoy son muchos los seguidores y apóstoles del ministro nazi  Goebbels y su estrategia de que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”.  Atrás o para el recuerdo han quedado aquellas épocas donde el rigor y la seriedad pedía y premiaba que la política y los políticos fueran previsibles, coherentes, sabios, expertos  y honestos. Hoy en pleno auge del usar y tirar, de  collages,  prótesis y ortopedias,  sólo importa  el presente, lo tangible, lo que se palpa, lo que se hace y consume en el día;  de ahí que proliferen los adanes que creen que todo lo que existe solo se debe a ellos,  y eso que sabemos que la penicilina se inventó en 1928 y de sus ventajas nos beneficiamos todos; del futuro y sus previsiones que se ocupen y piensen otros, que  mi cabeza no está para idealismos,  metafísicas ni planteamientos trascendentes. Lo importante es que a  mi coche no le falte combustible. Del pasado sólo   me interesa lo que pueda prestigiarme o reportarme algún rédito o beneficio del tipo que sea: electoral, económico, histórico, literario... Con estas premisas pedir que la ley actúe y funcione si frena las apetencias y caprichosos de la tribu, de la masa , del colectivo,  es muy difícil  y más cuando desde el mismo poder político se jalean y azuzan. Hoy, por desgracia, todo se justifica, aunque contradiga los más elementales principios de la moral, de la ciencia, del vivir que nos hemos dado. Véase el efecto placebo de la educación espartana ante las aberraciones que se cometen con el visto bueno  de cierta ciencia.

Desde los tiempos de Eva siempre se ha mentido, y sus consecuencias que ya entonces fueron funestas - nos quedamos sin paraíso- y el ser humano tuvo que ganarse la vida con el sudor de su frente. Hoy está en apogeo y basta citar hechos de todos conocidos como la Guerra de Irak y el supuesto armamento químico , el independentismo español y el ‘Brexit’, la crisis económica del 2008 y la Champions League, la publicidad engañosa, promesas electorales incumplidas, economía plateada… y con la dificultad añadida que muchos impiden o silencian que ésta no sea descubierta y eso que se dicen defensores del derecho a la información en una sociedad democrática.

Hace un tiempo, en una manifestación por las calles de Pola, se portaba una pancarta que decía: “Violencia es no llegar a fin de mes”, que me ha hecho pensar no sólo en las dificultades económicas de muchos colectivos y familias – uno de cada cinco asturianos está en el umbral de la pobreza- sino también la violencia que genera la mentira utilizada impunemente para engañar y convencer a colectivos desesperados, que no tienen ni siquiera la libertad de pensar y que confían ciega e interesadamente en la promesa del líder y que después pasa a engrosar el archivo o hemeroteca de curiosidades de campaña.

Con las ilusiones, sueños, proyectos,  dolor y  sufrimiento de los demás es inmoral y deshonesto jugar, y eso sin entrar en planteamientos de tipo económico, que den respuesta  al  título de este escrito de “¿cuánto cuesta la mentira?”. Pregunta que últimamente se hacen algunos periodistas en sus escritos y que lleva a preguntarnos cuánto nos costará el macrojuicio del “Procés catalán” , cuánto costó el Consejo de Ministros celebrado en Barcelona en diciembre de 2018 o a cuánto ascienden las medidas aprobados los viernes por el Ejecutivo en funciones .  Hoy se nos informa que en 1º Trimestre del 2019 la deuda de todas las Administraciones del Estado se ha incrementado en 38.594 millones de euros(3,3%) respecto a marzo de 2018… Expuesto esto quiero reiterar mi preocupación y origen de estas letras y haceros  una pregunta más profunda y de difícil respuesta que no es otra que ¿cuánta violencia   genera la mentira? Sé que la respuesta no es fácil y quizás ni homogénea, pero me contento con que sirva de reflexión, de pensamiento, que sensibilice y reitero  mi petición de una reforma de la Ley Electoral. Últimamente ya pide una segunda vuelta el mismo director del ABC, señor Bieito Rubido y alguno de sus colaboradores como el periodista don Alberto García Reyes, que en su columna del pasado 15 de junio titulada “Los partidos de Gobierno”, que los pactos urdidos últimamente son un auténtico y cito palabras textuales: “Timo al votante. Uso la palabra timo en toda su complejidad semántica: un engaño que requiere la colaboración activa del engañado y que, por tanto, lo humilla”.

El principal objetivo de  este “blog” ha sido y es buscar y defender la verdad  , y respetar el derecho a una información objetiva y  veraz que tenemos todos. La verdad existe. La verdad no es patrimonio de nadie, sino de quien la encuentra y defiende.

A ti y a mí se nos invita a descubrir y combatir la mentira y  tengo que confesaros que cada vez es más difícil y más ahora con  las conocidas “serpientes de verano”. Dicho esto, permitidme que os plantee una duda “¿Será verdad que los cuernos de los ciervos tengan compuestos que puedan frenar los tumores o que los medicamentos de las mujeres no siempre valen para los hombres aunque tengan la misma dolencia?



                           José Antonio Noval Cueto.






martes, 25 de junio de 2019

“Una hoja en blanco…”



Siempre que tengo un folio en blanco y antes que se deslice el bolígrafo sobre él, me entra cierto nerviosismo, pues aunque tenga clara la idea, me preocupa el argumentario, el cómo decirlo y que llegue al lector, que le guste. Todos en algún momento de la vida hemos sido un folio en blanco. En las pasadas elecciones había muchos folios en blanco, personas que sin experiencia política se adentran, con la mejor intención y voluntad, en este resbaladizo y complicado mundo de la política, en el que pugnan en la sombra más los intereses personales que los colectivos y generales . No hay duda que las experiencias personales y laborales de uno, benefician o pueden beneficiar la actividad política, pero , a mí, también me genera preocupación o incertidumbre que se asuman cargos de responsabilidad sin tener experiencia política, véase el sorprendente caso del Presidente Trump. Los antiguos romanos, pueblo con gran sentido práctico, establecieron la duración de mandatos del cónsul, y un escalafón o gradación de los diferentes cargos políticos, las llamadas “magistraturas del cursus honorum”, de modo que no se podía ser cónsul, sin antes haber desempeñado otras responsabilidades políticas de menor nivel. Esto hoy no se aplica , quizás porque constriña demasiado, pero siempre se nota al hablar y explicarse quien es político de calle y quien es político de moqueta. 

Seguimos en época de pactos, de vergonzante mercadeo –  es urgente que se cambie la ley electoral para que yo sea realmente el propietario de mi voto - , pero no por estar en pactos desaparecen los problemas y algunos de tal enjundia e importancia que excede al contenido de estas letras, que algunos quieren silenciar e incluso hay quien se atreve a proponer y engañar. Don Javier Fernández, con la responsabilidad y moderación que le caracteriza en uno de sus últimos días como Presidente del Principado, el pasado 22 de junio, alerta del interés económico que esconde la transición energética. A mí siempre me sorprendió que la primera palabra y promesa que circulaba por las portadas de prensa después de la moción de censura a Rajoy fuera la de “descarbonización”… Hoy, 25 de junio, un titular de prensa dice:” La industria está “en alerta máxima” por la tarifa eléctrica, advierte la patronal”…Y en medio estamos todos nosotros, los asturianos, que vemos que cada día perdemos riqueza – el País Vasco, a pesar también del envejecimiento, genera el 45% de riqueza más que nosotros-  y que nuestra principal fuente de ingresos son las pensiones de nuestros mayores, y contemplamos con preocupación como se ahoga y reduce nuestro sector industrial y uno de los principales motivos o causas viene generado por la tarifa eléctrica. ¿Por qué no cuesta igual el kilovatio en todas las regiones de España?

Digo todo esto a raíz de las primeras promesas o afirmaciones del futuro Presidente del Principado de Asturias don Adrián Barbón – a quien deseo el mayor éxito en su gestión, pues también redundará en beneficio de todos nosotros- , cuando a raíz de la solución que se ha pergeñado para Alcoa y que , de momento, no parece ser del gusto de los afectados, ha respondido: “Que por lealtad constitucional acata la decisión que se tome en Madrid…” Deseo que la solución sea buena, pero antes, cuidado, estúdiese bien el tema. Está en juego el futuro de muchas familias, de una región, de todos.
¡ Ya basta de trágalas y menos de sorpresas! No siempre la lealtad institucional resuelve los problemas, véase la variante de Pajares, la reconversión siderúrgica e incluso la propia Asturias convertida en un geriátrico de tres alas o niveles. 

Siempre he dicho que lo más difícil de un artículo es titularlo y en esta ocasión un antiguo alumno, buena estudiante y excelente persona, diputado autonómico por Vox, me refiero a Don Ignacio Blanco Urizar,  en el debate que ofreció la TPA –  moderado, elegante,  respetuoso y de elevado tono humano-  tuvo la genialidad de mostrar un folio en blanco para quejarse de la falta de la experiencia laboral del también aspirante a la Presidencia don Adrián Barbón y esta curiosa anécdota me ha dado pie a hilvanar estas letras y desear que el nuevo Presidente de Asturias esté a la altura que todos los asturianos nos merecemos y reconozco que sus palabras pronunciadas el domingo, 26 de mayo, al saberse ganador me han gustado. Han sido acertadas.

 Asturias ya no puede sufrir más desilusiones y frustraciones. Nuestros hijos ya nos piden explicaciones.



P.D Por este mismo procedimiento ya les adelanto que el título de mi próximo artículo será “¿Cuánto cuesta una mentira?”
 
                                                  José Antonio Noval Cueto.



viernes, 21 de junio de 2019

“ Comuniones en Pola de Siero…”



Con frecuencia no nos damos cuenta de la importancia de las cosas cuando las hacemos y más aún cuando somos niños de ocho años que tendemos a magnificar o distorsionar los hechos. Nos dejamos llevar. Nos basta el testimonio de nuestros padres y cuando vemos que éstos, según sus posibilidades, están dispuestos a tirar la casa por la ventana, en el sentido figurado del término, para hacer que ese día quedé marcado en nuestras vidas, como algo especial, grandioso, aunque con el correr del tiempo se nos olvide si fue el 9 o el 16 de junio, es que mi Primera Comunión es algo importante, clave en mi vida, y es que ese Jesús que late en nosotros desde el Bautismo, toma a partir de hoy,  mi primera Comunión, mi primera Eucaristía ,una presencia más activa, más próxima , más exigente, pero también más amorosa  en mi peregrinaje por la vida, y de ello van a ser testigos mis padres, familia , amigos y vecinos, feligreses todos. Jesús, el Hijo Eterno del Padre Dios, va a ser mi amigo, mi compañero de viaje. Trátale bien, Él nunca falla, Él siempre va a estar muy pendiente del tí, sólo te pide que le escuches, que te acuerdes y fíes de Él.

Estas reflexiones vienen a mi cabeza ahora que ya se han celebrado casi todas las comuniones en todas las parroquias de España – en todo el mes de junio se celebrarán 214.271 bautizos, 229.602 primeras comuniones… -  y después de asistir a la misa de  primera comunión el pasado 9 de junio en la parroquia de San Pedro de Pola de Siero y antes que se celebre el Corpus Christi en la localidad, el domingo, 22 de junio. Pensamientos que vienen a uno después de tener cierta edad y la experiencia que dan los años, después de comprender que a veces oímos, pero no escuchamos, que miramos, pero no vemos, que leemos, pero no captamos, y es que hay textos , pocos, muy pocos -quizás uno-  que cambian de mensaje según la edad  e incluso diría que, exagerando, según el tipo de comida y temperatura ambiente ,  y eso a mí me pasa siempre que releo el Evangelio y más aún con el Antiguo Testamento, y es que  la Biblia tiene la peculiaridad, según mensaje recibido, que el autor siempre que te acompaña cuando  la lees y  la ventaja añadida  de saber que el protagonista ,Jesús, es mi amigo, mi escudo, mi roca protectora, y con un amigo así se habla de todo, de éxitos y fracasos, alegrías y tristezas, de aprobados y suspensos, de lealtades y faenas, que de todo hay en la vida, y es que como dice San Pablo en su Carta II a los Corintios “si hay que gloriarse de algo, yo me gloriaré de mi debilidad”. Si partimos de esta premisa paulina estamos en condiciones de enfrentarnos a la vida con cierta dignidad y garantía.

Os debía estas palabras después de mirar el cuadro de mi primera comunión que a pesar del paso de los años, más de cincuenta, aún cuelga de la pared de mi escritorio y tiene un protagonismo importante en mi vida. Él me marca aciertos y fallos, exigencias y metas, y a veces me anima, me consuela, cuando comparo el niño de entonces con el adulto de hoy, y me dice que aún debo mejorar, que tengo que volver a ser el niño  que fui, y es que si no San Pedro no me abre la puerta del Cielo, meta de todo cristiano. No hace mucho me encontré un texto del conocido humorista Miguel Gila que insistía  en la misma idea  y decía: “A veces pienso que me gustaría seguir siendo un niño para no tener que vérmelas con los problemas del día a día. El niño no es rencoroso, no trata de molestar a nadie. La vida sería mejor si todos nos sintiéramos más niños y un poco menos oficinistas”.

Podría añadir más argumentos que avalen mi tesis, pero vais a permitirme que acuda a un testimonio humano, inesperado, de un hombre de a pie que escuche hace unos meses en un programa de la TPA, titulado “A Cai/La Calle”, que se trasmitía desde Salas. La locutora recorría las calles principales de la localidad y a un hombre de mediana edad, de poco pelo, canoso y de rostro curtido, le preguntó:

-       -  ¿Cuál ha sido el día más feliz de su vida?

Y él con esa sinceridad de las personas humildes , sencillas y sanas, sin perjuicios, dijo:

-       -   El día de mi primera comunión.  

Sé que una respuesta parecida, aunque quizás no tan contundente,  está en la cabeza de muchos de nosotros, que reconocemos  que ese día ha marcado y marca nuestras vidas. Contestaciones como ésta explican tus nervios y las preocupaciones de tus padres. A los hechos me remito. ¡Que Dios os proteja y me proteja!

                         José Antonio Noval Cueto.



martes, 18 de junio de 2019

“La tirolina de mi nieto…”




El pasado sábado, 15 de junio, con un cielo azul intenso y sin nubes,  y con una  temperatura excelente, me encuentro en Oviedo , a eso del mediodía, poco antes de las 12. Aparcado el coche y después de cruzar la calle Conde de Toreno, nos adentramos en el Parque San Francisco, pulmón de la ciudad, y por donde quien más quien menos pasa de vez en cuando y más cuando va en compañía de un inquieto niño de cinco años. No es la primera vez que lo hacíamos, ya han quedado en recuerdo las fotos con Mafalda, el estanque de  patos y tortugas o los juegos infantiles próximos. Hoy, él marcó la ruta, y su primera parada o asombro fue ante la estatua o busto erigido al eximio periodista asturiano  don Manuel Fernández Avello, cronista de la ciudad en su día. Supongo que el toque vanguardista de la escultura provocó su parada.  Sacamos la foto de rigor, mientras resuenan las campanadas del reloj de la Escandelera, que siempre agradan y estimulan. Después, bordeando la charca y tras cruzar la calle central del Parque nos dirigimos hacia el pequeño estanque – el de los renacuajos de mi infancia- ubicado antes del Palomar y está sin agua; su fondo pétreo, frío, provoca esa desolación que ya nos había anunciado el deteriorado quiosco de la Chucha, que con su madera derruida y sin pintar, es mera indicación de un pasado más vital, más alegre, o al menos así lo fue para muchos de nosotros. Por la calle que limita con Marqués de Santa Cruz entramos en el Paseo del Bombé y nueva sorpresa, la Fuentona o la primera fuente que encontrábamos los alumnos del Auseva cuando salíamos de clase y cargábamos nuestras pistolas de agua, también estaba sin agua. En el fondo de la misma el esqueleto de sus tuberías asustaba la asombrada mirada del niño. ¡No daba crédito! Un parque de unos 90.000 metros cuadrados con fuentes sin agua y eso que nos azota el Cantábrico y nuestros elevados picos rompen y estallan las nubes ininterrumpidamente.

Continua el paseo y en la zona izquierda del Bombé, nos adentramos en la zona de juegos, pistas de  patinetes, toboganes y la sorprendente tirolina que hizo y hace las delicias de niños y por supuesto de mi nieto, que apenas encaramarse en la plataforma de salto ya dijo a sus compañeros que también tenemos una en el parque de la Pola, aunque algo más pequeña. Había cola para deslizarse, la bajada cogía ritmo y fuerza y a los más pequeños sus prudentes padres les acompañaban en el trayecto. Allí fue feliz y colmó su afán de aventuras y sorpresas.  Menos mal. Justificó mi viaje a Oviedo. Un poco más abajo, en la calle central del Paseo los mayores , en ropa de deporte, seguían las indicaciones del monitor con ejercicios de relajación ,estiramientos...

Al salir del parque en dirección a la calle Conde de Toreno la fuente de las Ranas, ruidosa y chispeante en otro tiempo, también está callada, silenciosa, sin ruido, sin agua, ya no “chisca”. ¡No me lo puedo creer! ¡Un parque sin fuentes en un caluroso día de primavera! A todo este panorama he de añadir que el Quiosco de la música, de 1899, obra de don Juan Miguel de la Guardia, lleva encofrado desde hace meses y produce contaminación visual…

Todo esto lo vieron mis ojos, vecino de Pola de Siero, cuando tuve la ocurrencia de aventurarme con mi nieto en el Parque San Francisco y disfrutar del mismo , y en un día que los Ayuntamientos se engalanan para recibir a los nuevos concejales y alcaldes.

Han pasado unos días, se ha formado una nueva Corporación y deseo a todos y a sus principales responsables el acierto máximo porque sé que todo redundará en beneficio de todos, ovetenses o no ovetenses, pues creo que no hay asturiano ni forastero que nos visite que no se dé un paseo por el céntrico, frondoso y agradable Parque San Francisco y más en un día tan espléndido como el descrito.

Sé que hay muchos proyectos y peticiones que esperan al Sr. Canteli , al Sr. Cuesta, al Equipo de Gobierno y a toda la Corporación,  pero la vivencia que describo debe hacernos pensar. ¡Que cada uno saque las conclusiones oportunas! ¡Enhorabuena y mucha suerte a todos, pues supongo que todos tenéis un mismo objetivo: OVIEDO!


                                           José Antonio Noval Cueto.



martes, 11 de junio de 2019

“Jugamos solos…”









Después de las elecciones del pasado 26 de mayo, los sesudos analistas políticos y demás tertulianos de receta y recibo, no dejan de sorprendernos a diario con tesis, justificaciones y conclusiones de lo más sorprendente y si a esto sumamos que no hace un mes que también tuvimos elecciones generales, todo ello produce cierto hartazgo y hace que las pantallas de los televisores se apaguen antes, pues como decía un vecino mío  “ahora la misma, pero más fuerte”…pacto va, pacto viene, Carmena se marcha, se queda…

De todos es sabido que el gran enemigo de la política y digo lo de “enemigo” con intención, no son los adversarios que se sientan en los salones de pleno, juntas, Congresos o Senado, sino el enemigo imprevisto, el que no vemos en la ventana ni en la calle, el que aparece, hiere e incluso mata cuando menos se piensa,  las circunstancias,  y más en un mundo global como el que vivimos, que limita nuestra autonomía y capacidad de decisión. No hace mucho el general De Gaul pedía que los franceses pudieran votar en las americanas; hoy, nosotros, además de votar en las europeas tendríamos también que votar en las americanas y llegado el caso buscar el respaldo chino, ya que allí de momento votar, lo que se dice votar como lo hacemos nosotros, no es posible, aunque algún acercamiento ha hecho Ángel García, el alcalde de Siero, desde Lugones.

Creo que ya va siendo hora de quitarse la venda y reconocer que la política internacional condiciona nuestra economía y futuro- recuérdese la reducción de venta vino a EEUU por el desaire que se hizo a su bandera-, y usar el sentido común y la prudencia son condiciones básicas si de verdad queremos mantener nuestro nivel de vida y progresar de verdad. Una vez reconocido esto, ¿qué nos toca hacer a nosotros como país, autonomía o concejo? Poner al frente de los mismos a personas honestas, responsables y coherentes que hagan bien las cosas; que tengamos unos mismos objetivos o proyectos, por ejemplo combatir la despoblación que está ahora tan de moda, pero especialmente la desertización- de la que no se habla-  que peligrosamente se extiende desde el sur de España,  y especialmente que estemos unidos. La fragmentación y división sólo beneficia al contrario, y es que un competidor menos siempre es reparto para el resto. Si tenemos menos turistas, producimos menos aceite y vino, otros se benefician.

Esta semana va a ser clave en el destino de concejos, autonomías y nación, y una vez más la pregunta que nos hacemos todos: ¿Qué responsabilidad contraje yo el pasado 26 de mayo votando a Pepito, cuando éste, sin autorización mía, va utilizar mi confianza expresada en forma de voto para hacer presidente, alcalde…a zutano? Y aquí viene el desencanto, la frustración y el consiguiente descrédito de la política, y esto una vez más va a ocurrir, sin que nadie lo quiera impedir, ni siquiera denunciar.

Son muchos los profetas que reclaman la reforma de la Constitución, que si ya han pasado más de 40 años y que la sociedad ha cambiado y esto también debe reflejarse en la Carta Magna, pero son pocos, muy pocos, los que denuncian el verdadero problema que limita y restringe la libertad del votante, sus expectativas, la actual Ley Electoral que pocos partidos quieren cambiar y que lleva a toda la sociedad civil bien pensante a inmortalizar a todos aquellos diputados de las Cortes franquistas que tuvieron la generosidad de inmolarse para permitir que en España se iniciase la Transición Política y aprobar la Ley de la Reforma Política, un 18 de noviembre de 1976, con el 81% de los votos a favor.

Hace unos días me encontré con un buen amigo socialista y le di la enhorabuena por sus excelentes resultados electorados y me digo:

-         José Antonio, jugamos solos.

Es el mejor dictamen que he escuchado y leído de lo que ha ocurrido. Alguien debe plantearse y responder por qué ha ocurrido eso. Quizás le pueda ayudar la hemeroteca. Un saludo.
           
                                      José Antonio Noval Cueto.




sábado, 8 de junio de 2019

“Un paseo por el Toral…”



Antes de entrar en el grueso del contenido tengo que precisar que el Toral es un núcleo de población de Traspando, que en un pasado no muy remoto tenía su pozo de carbón, bar-tienda y una pequeña barriada. La crisis minera se cebó desde hace algunas décadas con la zona y hoy quedan pocos vecinos. Está en la mitad de la ladera entre Traspando y Puñide, y una pista aceptable lo comunica con la carretera que sube al Piqueru , Carbayín. ¡Es un sitio para visitar! Se asienta en una amplia explanada y al fondo del mismo un derruido castillete, casi oculto por la vegetación, vestigio minero de otros tiempos de mayor gloria. Últimamente se han reparado con acierto dos de sus antiguas viviendas, a base de piedra y madera, que han contribuido a dignificar la zona y a asentar población, algo que no viene mal. Allí, a escasos diez minutos de Pola de Siero, se aspira buen aire, oxígeno y tranquilidad, a pesar que no muy lejos pasan cables de REE, de reciente instalación. En un entorno así fluyen las ideas, se disfruta de cosas tan sencillas y naturales  como es una conversación, sin guión previo, de tema libre. En este caso sin buscarlo, casi de modo inesperado, uno de los tertulianos se quejaba de la ingentes sumas de dinero que movía el fútbol, fichajes – ayer se conocía el fichaje del belga Eden Hazard por el Real Madrid en 100 millones de euros - y que lo que de verdad importa, la investigación o la búsqueda de nuevas fuentes de riqueza, quedaba en segundo plano, y prueba de ello- decía- es que las portadas de prensa un día sí y otro también las copan los deportes e incluso los telediarios hay días que dedican más tiempo a los deportes y ocio que a la información general.

Todo esto vino a mi cabeza el pasado 3 de junio, cuando en plena campaña de sensibilización de la DGT contra el consumo de alcohol y drogas al volante, al llegar a Pruvia, en el margen derecho de la carretera, junto a la gasolinera, un agente de tráfico me indica que pare y me señala la zona a donde tengo que ir, y allí, otro agente, con mucha educación y prudencia, me informa que va a realizarme un control de alcohol. Hecha la prueba satisfactoriamente – eran las once de la mañana- , una de las tres personas en silla de ruedas que colaboran en la campaña, pertenecientes a la Asociación Aspaym, se dirige a mí, me entrega un díptico muy útil ,  me informa de una manera breve – supongo que no quería robarme mucho tiempo-, pero certera,  de los riesgos y consecuencias de una conducción temeraria, de la incompatibilidad de conducir e ingerir alcohol, drogas, y me dice que una imprudencia, un exceso…nos puede convertir en usuarios de una silla de rueda y a veces, aunque uno no haya  tenido la culpa. Le agradecí su testimonio humano y me recordó algo tan elemental como que lo que le ha pasado a él, José Luis, puede pasarle a cualquiera, incluso a mí.

En esta breve pero intensa conversación le comenté que al ritmo que avanza la ciencia – la media de edad de 1900 era de cuarenta años y ahora estamos en ochenta y dos- yo estaba convencido que la lesión medular se corregiría, siempre que se empleé más dinero en investigación y de hecho no hace mucho la prensa nos había ofrecido imágenes de como cuatro lesionados de médula daban sus primeros pasos.

José Luis, con cierta resignación, con cierto escepticismo, me dijo:

-Eso quizás pueda dar resultado con los se han lesionado hace poco tiempo, pero los que ya llevamos muchos años, lo tenemos más difícil.

No desisto de mi intuición o tesis. Si de verdad se investigase, si se creasen equipos y se pusieran recursos, esa lesión se curaría, pero , repito, debemos marcarnos prioridades y la investigación debe ser una de ellas y más aún cuando tenemos en España excelentes profesionales que , ante la apatía o desgana institucional, emigran en busca de mejores caladeros.

Creo que ha llegado el momento de menos  espectáculo y más seriedad, más rigor, más futuro,  y lo digo desde la base que siempre me han enseñado y es que el ser humano es lo más importante que existe y a él se le debe cuidado y mimo.

Decía Gila en uno de sus monólogos humorísticos que si su abuelo el inventor fuera japonés no se habría muerto nunca, algo habría inventado. Yo creo que lo que hace falta es que se investigue, ya sea aquí – en su día se propuso al Pleno de Siero que facilitará unos terrenos para crear un centro puntero de investigación no lejos del HUCA – o en otra parte, pero que redunde en beneficio de todos.

No quiero concluir estas letras sin agradecer a la DGT y a la Asociación Aspaym todos los esfuerzos que han realizado y realizan en favor de todos nosotros, los confiados e imprudentes conductores. Viene bien asumir cuanto antes que no hay repetición de la jugada. Que no hay moviola.


                                      José Antonio Noval Cueto.