sábado, 25 de marzo de 2017

“La política de las personas y para las personas..."


Cuando Paco Ibáñez  cantaba aquellos versos de Quevedo que decían :”Poderoso caballero, don Dinero” , cuando don Torcuato Fernández Miranda diseñaba la estructura jurídica que permitiese el paso  desde la Ley  de una Democracia orgánica – la de Franco – a una Democracia real, residida en el pueblo, se puso de moda en España la llamada canción protesta o  de los cantautores, que  con sus letras concienciaban a las masas de la necesidad de cambio –  éxito de la canción latinoamericana de Mercedes Sosa, Chabela Vargas,   Atahualpa Yupanqui,  Jorge Cafrune… - , era la época en que los jóvenes universitarios proferían esa frase tan repetida de “vale más morir que vivir de rodillas” . Influidos por los acontecimientos una Delegación de alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras , cuando esta estaba sita en la Plaza del Padre Feijoo, hizo gestiones para contratar y traer a Oviedo a uno de los cantautores de fama, pero iniciadas las conversaciones y conocidas las exigencias del mismo, se desechó la propuesta, y es que las condiciones que ponía eran inasumibles. Pedía 700.000 pesetas de las de 1978, y habitación en confortable hotel que no dé a patio interior y sin ruidos. Los idealistas del momento no salían de su asombro, de su estupor, no podían entender   que las letras de sus canciones no se adecuasen a su estilo de vida. Esta anécdota, real como la vida misma,  no tiene más recovecos, me ha sido útil en el trascurso de mi vida para no prejuzgar  ni  santificar a nadie, por mucho mito o leyenda que le arrope- la mitificación del PSOE de los 80 produjo la inmunidad que perjudico a la política española de los 90 -  , y todavía algo perdura al enjuiciar la política actual,  ya que hay quien goza de  más perdón que otros. 

Siempre me ha sido útil  dejar que los  hechos y  las personas hablen, y es que son las personas, por mucho que les pese a los partidos, los que encumbran o hunden a los partidos, aunque aquellas sin éstos no serían conocidas.   A lo largo de estos años he visto muchas miserias en personas que se jactaban de defensoras del débil, del necesitado, al que llevaban a votar,  como también he visto mucha nobleza y entrega en otras personas, discretas, trabajadoras y silenciosas  que  impedían atropellos, desahucios, abusos. Estas vivencias me afirman en no conceder superioridad moral a nadie, sino a quien la practica en su vida y trabajo diario. Es útil recordar que la política la hacen las personas  y son éstas las que hacen posible acuerdos, mejoras, avances,  siempre que se actúe con buena fe y siempre que se busque el bien común, de todos, así recordemos las ventajas que se han derivado de la buena relación personal entre el presidente americano Reagan y el soviético Gorbachov, algo que me   parece  ha desaparecido del espacio político y así vamos, de tumbo en tumbo, de sorpresa en sorpresa, de engaño en engaño  y tiro porque me toca.

Y es que en vez de servir a las personas, servimos supuestamente a las ideas, a las estructuras de poder, por aquello de “si me muevo no salgo en la foto”,  y esto me recuerda una vivencia de últimos de los setenta que viene muy bien al caso, cuando al comprar un cupón de los ciegos, un compañero de facultad me dijo que para qué compraba el cupón, si la situación de esas personas era culpa del sistema. Callé la boca, guardé mi cupón y seguí el camino. Y ahora muchos años después compruebo que esto es lo que están haciendo algunos  grupos políticos con las necesidades, carencias y miserias de muchos vecinos – 4.257.800 parados en 2016, hoy 3.702.974 - y ejemplos  tenemos muchos.

Si nadie está legitimado para matar a nadie por ideas, tampoco éstas deben perjudicar al prójimo, ya que el hambre, la miseria, la desesperación no tienen ideología, lo único que piden es alimento, ayuda, soluciones. No es lícito cruzarse de brazos y comprobar cuantos hambrientos se permite el sistema, y este tipo de conductas las leemos en la prensa a diario. Así no  hace mucho un diputado de la Junta del Principado increpó al consejero de Sanidad porque había desplazado pacientes a otros Hospitales cercanos, con la sana intención de resolver el problema y reducir la lista de espera. Vivir para ver. Pero detrás de esto está ,subyace, el eterno problema, la política de ideas : que no se resuelvan problemas, que se generen afectados, lo que menos importa es que el paciente tenga dolores, que aumente el descontento, que se hagan más hospitales públicos aunque los privados estén vacíos, que la economía pública  aumente en una región donde uno de sus males es la excesiva dependencia de la misma - aunque parece que algo se quiere cambiar y ya se ofrecen suelos industriales a empresas privadas-  y es que todos sabemos que algunos colectivos tienen su razón de existir, de presionar, de manipular, en la esfera pública y si ésta se incremente mejor, más presión, más poder. De eficiencia y gestión  de los servicios no hablan  y menos plantear propuestas revisionistas que permitan una mejora del sector. Otro tanto ocurre con las residencias para mayores del Principado, con una enorme lista de espera y eso que los precios son altos, y mientras muchas residencias privadas a medio uso. ¿Tan difícil es llegar a un acuerdo, a un convenio que obligue a las partes?¿Lo que ha funcionado en otros sectores no puede funcionar aquí?¿ O es preferible que los mayores estén abandonados y el problema aumente? Lo que menos importa es el usuario, la persona, la familia; lo único que les preocupa es la estructura política y  su proyección personal.

Creo que ha llegado el momento de pedir cordura y defender lo que funcione,  sea público o privado, y siempre lo prioritario debe ser la persona. A estas alturas mitificar lo público y denigrar lo privado es no ver la realidad o querer retrotraerse a épocas pasadas cuyos resultados no fueron óptimos (Bloque del Este) o a situaciones como  Venezuela, donde se da la paradoja que un país productor de petróleo no tiene combustible en sus gasolineras. El gratis no existe, todo cuesta, todo sale del bolsillo del contribuyente, trabaje donde trabaje, y éstos demandan un buen servicio a un precio adecuado y lo que no apluaden es la ineficacia y menos el derroche...No entender esto es despreciar a la inteligencia humana.


                                José Antonio Noval Cueto


miércoles, 22 de marzo de 2017

“España y el porcentaje…”


Hace unos días los encausados del Palau confesaron que el porcentaje les había permitido pagar bodas  y quedar a bien con sus hijas, a otros les ha permitido degustar de la exquisita gastronomía, catar buenos vinos – hay facturas de vino que superan las sabrosas viandas –vestuario de temporada, viajar e incluso cambiar de coche si se tercia... No hay duda que la práctica del porcentaje se ha extendido a todas las capas de la sociedad y que incluso la misma Administración no se ha visto libre de esas prácticas y para ello ha ideado la parcelación de  obras y contratos,  los concursos  sin publicidad y ejemplos de ellos abundan, cuando no bajas temerarias que exigen aumentos de obra injustificados.

En épocas donde no se diálogo y en las que  el móvil se ha convertido en compañero y confidente inseparable ,  un día sí y otro también  se publican  estudios sociológicos sobre pautas de conducta,  los estilos de vida, intención de voto, intereses colectivos…y eso que todos sabemos  que hay tantas realidades como personas,  pues a unos le gustan los toros, a otros  el pote, el cachopo, la fabada, los bolos, el esquí o la náutica…. En esta época de prisas y aplausos los  medios usan  los porcentajes, el tanto por ciento, con intención didáctica, como alarmas, como avisos,  ya que su brevedad  facilita el recuerdo y la reacción buscada, y más desde que el huracán llamado “Crisis”, con orígenes a últimos de 2007,  ha generado los daños y desastres que todos conocemos y que se resume así:   “En 2007 la Deuda Pública española no llegaba al 36% del PIB; hoy, inicios del 2017, está llegando al 100%”. Ahora que se están preparando los Presupuestos del 2017 no viene mal recordar algunos porcentajes que ayudan a comprender mejor la coyuntura en que nos encontramos, donde a día de hoy se dedica  un 53,5 %  a gasto social, que en euros son 188.130,09 millones de euros;  un 38,5 %  a pensiones, que son 135.448,93 millones de euros; un 9,5%  a los intereses que genera nuestra Deuda Pública que suman un total de 33.490 millones de euros;  un 5.6% al pago de los parados que son 19.820 millones euros, y un 1,6% de momento, mientras Trump no nos apriete , al gasto de Defensa, que suman 5.734 millones euros. Lamentable e incomprensiblemente la partida dedica a Justicia es el 0’4%, con 1.603 millones de euros, y en Investigación y Ciencia el 1’6%, o 5.793 millones de euros. Esta es la situación actual y ustedes juzgarán. 

Últimamente parece que España mejora, que  se reduce el paro y los titulares de prensa lo reflejan así: “ El año 2016 concluye con el mayor descenso de paro de la historia” o “2016: Año histórico para el empleo”, y eso que  aún hay dos lecciones importantes pendientes:   precariedad y bajos salarios. Todos conocemos verdaderos abusos que omito citar.  De seguir así nuestros hijos serán más pobres, vivirán peor y con una Deuda pública que les ahoga, y es que de momento los mayores, incluidos los gobiernos,  la única solución que hemos encontrado para vivir es acudir al crédito que pagarán las generaciones venideras–véase importe de la Deuda Pública a principios del 2017- .  Uno de los argumentos que justifica esa bonanza, entre otros,  es que ha aumentado  el reciclaje de basura,  que hay más consumo, y esto me lleva a recordar una experiencia vivida hace algunos años una agradable noche de agosto  cuando le pregunté a un operario del servicio de recogida de basura, cuando todavía se hacía  por medio  de bolsas o  cubos :

-         ¿Cómo va la noche? ¿Ahora que estamos en verano habrá  menos bolsas?
-         José Antonio – me dijo - las mismas. Nadie marcha  de vacaciones, ni a casa de los “güelos”.

En ese momento las ciudades del centro y sur de España estaban teniendo unas disminuciones en basura importantes,  de más del 6%, que traducido en toneladas sumaban muchas, y evidenciaban una desaceleración económica. Nosotros, en Siero, manteníamos el tipo.  Hoy parece que se ha invertido la tendencia y hemos de congratularnos , pero aún me falta un dato  y éste no es otra que conocer el porcentaje o consumo de cemento – supongo que todos intuyen porque acudo a ese dato-  y a ello vamos y aquí, amigos,  viene la sorpresa, el desajuste quizás esperado, pero no tanto, y es que si en 2008, cuando empezaba la crisis con más virulencia y disminuía el consumo de cemento un 23,5%, en España se consumía 43 millones de toneladas de cemento; hoy sabemos que en 2016, se ha consumido un 3,1 % menos que en 2015, y el volumen total de toneladas de cemento fue de  11.140. 639   . Los números cantan y poco más puedo añadir, que no sea cautela, precaución.

 No son lo mío ni los números, ni los porcentajes,  aunque ha quedado en evidencia  la polivalencia de su uso, ya como fuente de ingresos, ya como método pedagógica, y es esta aplicación quien nos ha proporcionado estas cifras tan ilustrativas que ayudan a comprender  el delicado momento que nos toca vivir, y que nos recuerda que si hay quien quiere gobernar gracias a los 140 caracteres de Twitter, nosotros, más clásicos y tozudos, debemos usar la receta que siempre ha dado resultado y que no es otra que la del sentido común, rigor y trabajo. Con estos ingredientes en la mochila no hay morlaco que resista.
                                                


                                         José Antonio Noval Cueto.

sábado, 18 de marzo de 2017

“Me voy acostumbrando a ti…”


Aunque no quiera, y es que siempre después de la dosis de prensa y el correspondiente capítulo del Quijote, me veo en la necesidad  de escribir, de comunicar  mis impresiones diarias  en este papel blanco que se convierte en tortura y testigo de mi vivir, y más cuando compruebo como hoy , con sorpresa no exenta de cierto desazón,  que muchas de las preocupaciones que me invaden ,  ya hallan cumplida respuesta en Don Quijote, concretamente en el capítulo  XXXII , de la segunda parte , cuando el Caballero de la Triste Figura nos dice que para ser gobernador no hacen falta muchas letras, ya que y cito :“ … hay por ahí ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos gerifaltes; el toque está en que tengan buena intención y deseen acertar en todo; que nunca les faltará quien les aconseje y encamine en lo que han de hacer…”, palabras muy oportunas para estos tiempos donde se producen mutaciones que a todos nos dejan sorprendidos, perplejos, así últimamente un empresario de éxito, Donald Trump , sin experiencia política - algo que siempre he considerado importante-  se ha convertido en el Presidente de la nación más importante del mundo. ¡Esperemos que acierte - aunque basarlo todo en asesores es mucho riesgo-   que a todos nos va mucho en el intento !

Según Cervantes, que algo sabía del tema, la clave está en las intenciones y en los deseos y son estas y éstos quienes me llevan a preguntarme por la realidad política española, ya que un día así y otra también aumenta la brecha que separa la llamada “España oficial “ de la “España real” con ejemplos tan alarmantes como los desahucios o ahora la gravosa y recaudatoria Ley de Sucesiones que ha tenido que reivindicar y trasladar al seno de la sociedad civil la valiente Clavelina. ¿Desconocían el problema o es que no les interesaba denunciarlo o no podían? ¿Por qué? Estas son las preguntas que nos hacemos y otras muchas que esperan respuesta y que el día menos pensado saldrán al exterior, como este invierno el problema de la tarifa eléctrica … Si no se toman medidas, si el Parlamento no respira el sentir de la calle no tiene que sorprendernos que se cuestione la labor de mediación que  los partidos políticos deben desempeñar en la sociedad y que es la raíz de su existencia, y es que  el pueblo,  por muy confiado o negligente que sea , no entiende que se tomen  medidas que  le perjudiquen o que se aplace la solución a sus problemas, y menos que situaciones tan complejos y de tanto calado económico como la de la estiba lleve tanto tiempo coleando y sin el lógico acuerdo que la realidad demanda; uno creía que esa técnica de guardar el expediente en el cajón de la mesa ya no se usaba . Problemas por resolver hay muchos, pero el principal y que acogota a muchas familias y las desespera es la falta de trabajo, así recientemente hemos sabido unos 7.750 asturianos han abandonado la región el año 2016 ; que el número de familias españoles que no trabaja nadie es  de 1.387.700 -  mejora el dato  en relación con el año anterior-   y hoy la cara trágica y triste de la realidad  es el cierre de dos clásicos y  excelentes restaurantes ovetenses como “Casa Conrado” y “La Goleta”.

Cuesta acostumbrarse a noticias  como estas  que alarman y que evidencian la carencia de liquidez que tenemos y la difícil situación que atravesamos, y es ahí donde debe palparse la responsabilidad política, la entrega total  en busca de soluciones para todos, ya  para los que trabajan y puedan seguir haciéndolo, ya para los que están en paro, sea cual sea su edad o situación, algo que a veces se olvida, quizás por aquello de que  no cotiza. Este debe ser el objetivo principal del Parlamento español, porque así lo han pedido reiteradamente los españoles siempre que les han preguntado, y a ello deben ir encaminadas  las principales  medidas y propuestas que se arbitren y todo sencillamente porque quien no tiene trabajo no es libre. Pero para ello es elemental querer - hay fuerzas que se abastecen de la desesperación y del cuanto peor, mejor, y son muchos los que antepone la pancarta, la ira al pan, al bienestar – después es imprescindible estar, asistir, trabajar, consultar, participar, debatir, acordar, decidir y mal pueden hacerlo los pluriempleados, los que quieren simultanear su trabajo profesional con una actividad política de la máxima responsabilidad como es la de diputado a Cortes - no hablamos de un concejal de ayuntamiento pequeño -   y ello por muchos motivos que serían prolijos de enumerar y lo que es más grave, de precisar y definir -   pero especialmente por aquello de que “quien mucho abarca poco aprieta”. En el momento en que escribo estas letras  cerca de treinta y cinco diputados han pedido esta compatibilidad sobre la que aún no se ha pronunciado el Congreso y entre estas personas tenemos a Pablo Iglesias, Carolina Bescansa, Rafa Hernando, Felisuco, Toni Cantó , la presentadora de la Tuerka Noelia Vera entre otros. Como vemos los peticionarios pertenecen a todas las tendencias ideológicas, menos socialistas, que se oponen. La profesión que más abunda es la de abogado, dieciséis, arquitectos, consultores, periodistas, arte y cultura, servicios... Una vez más se demuestra que cuando se trata de dineros, las diferencias se atenúan.

No quisiera acabar estas letras sin recordar las sabias palabras  del ilustre manchego cuando decía que “ Dulcinea es hija de sus obras…ya que las virtudes adoban la sangre “, y sin sumarme a la propuesta de la Universidad Autónoma de Méjico para que Don Alejandro Solalinde Guerra, Premio Derechos Humanos de Siero 2016,  sea el Premio Nobel de la Paz 2017. Un saludo.



                      José Antonio Noval Cueto.

miércoles, 15 de marzo de 2017

“ ¿Cómo luchar contra una cultura?”


 La velocidad que se imprime a los acontecimientos es tan fuerte que no es fácil mantener la serenidad y no verse envuelto por ellos,  y más cuando algunos de esos hechos o situaciones son provocados intencionadamente para generar polémica y dividirnos, para ocupar espacios de Telediario u portadas de periódico, que últimamente son monolíticas, repetitivas, con : juicios, corrupción, violencia de género y banalización religiosa, véase Las Palmas, misa del Podemos, bautizos laicos…y  como reconstituyen el deporte. ¡Cuánto más me gustaría que fuéramos noticia por avances científicos, como el de ayer, cuando se nos comunicaba que la quimioterapia iba a ser reemplazada por técnicas  más seguras y menos abrasivas y  para más alegría, diseñadas por la misma Universidad de Oviedo! , y  todo por no  querer reconocer lo que sabe y respeta la persona más iletrada, porque basta respirar y ver  que España es culturalmente católica, y así se puede citar entre otros muchos a Palacio Valdés, Clarín, Miguel Hernández, Unamuno, Lorca, Quevedo, Calderón o  el mismo  Don Quijote cuando  le dice a Sancho: “ Los varones prudentes, las repúblicas bien concertadas, por cuatro cosas han de tomar las armas y desenvainar la espada, y poner en riesgo sus personas, vidas y haciendas: la primera, por defender la fe católica…” . No pido tanto, pero sí respetar lo que hace unos días comunicaba el Barómetro del CIS de febrero de 2017, que decía que casi el 70% de los españoles se consideraban católicos, o recordar que en estos años de penuria ha sido “Caritas” ”Caridad”, la institución que más arrapó al necesitado, al hambriento, al desesperado.

Digo esto porque últimamente se está produciendo con cierta frecuencia episodios de tolerancia negativa, donde unas minorías, con el pretexto de defender unos derechos que nadie altera ni oprime,  quieren impedir  las prácticas religiosas de las mayorías. Pretensión a todas luces descabellada e intolerante en sí misma, pues  la Constitución de 1978 consagró el “Derecho a la Libertad religiosa”,  y desde entonces ésta  ha convivido y se ha  practicado  sin mayor problema, pero parece que desde que surge  la crisis económica todo vale  con tal de desestabilizar y enfrentar a los españoles. Toda  ley debe evitar exclusiones, consensuar los derechos de todos, y menos pretender que los derechos de las minorías cercenan a las mayorías, y más aún en un país culturalmente católico - véase Camino de Santiago donde deambulan y peregrinan culturalmente y religiosamente creyentes y no creyentes-,  donde no hay texto literario o manifestación artística que no tenga la impronta de ese credo milenario que vive y respira con nosotros, y la mejor prueba la tenemos en nuestro Patrimonio  Histórico Monumental o en la misma Biblioteca Nacional.

A estas alturas negar el dinamismo y fuerza de la Fe es tarea inútil y más en un país como el nuestro que a pesar de los pesares sigue siendo la mayor reserva espiritual de Europa -  más de 13.000 misioneros por el mundo, de los que 53% son mujeres y el 47% hombres-  ya que somos la nación que más misioneros aporta a la Iglesia en su tarea de llevar la Buena Noticia allí donde incluso la esperanza se viste de desesperación, enfermedad o muerte, y donde el compromiso y amor llega hasta el extremo de dar la propia vida por sus fieles, como hicieron los sacerdotes don Miguel Pajares Martín y don Manuel García Viejo en su lucha contra el ébola en el territorio africano.

En esta sociedad de la codicia, aplauso y mentira; en este mundo tan dicotómico de buenos y malos, viene bien recordar las sabias  palabras de San Agustín cuando dice : “La Historia Universal es la lucha entre dos formas de amor: entre el amor a sí mismo – hasta la destrucción del mundo – y el amor a los demás – hasta la renuncia de sí mismo. ”¿Se puede luchar contra el Amor?.


                               José Antonio Noval Cueto

domingo, 12 de marzo de 2017

“Si canto me dicen loco…”


Pero aun así quiero cantar, decir lo que siento, algo que uno se puede permitir cuando tiene el seis delante y no debe obligaciones y respetos más que a su conciencia, a su manera de entender la vida y vivirla, cuando prescinde de vanidades  -  nunca fui propenso a ellas- y después de experimentar  que para mantener sus constantes vitales con tres comidas al día le basta, y a ser posible en plato de postre.  Y es que en esta ceremonia de la confusión en que estamos instalados es necesario tomar precauciones y prioridades, pues por mucha luz artificial que exista, la noche es noche, y el día, día, y son estas evidencias y certezas las que nos permiten andar, hacer camino, y es que como uno no sabe de todo, bueno es que parcele, que coja posiciones, seguridades , que escuche al barbero de la esquina o al mismo Don Quijote cuando le dijo a Basilio que un sabio, sabio, formuló que en todo el mundo  no hay sino una sola mujer buena y que a cada  uno le iría bien si creyese que aquella sola era la suya. Técnica que parece que ha contribuido a disminuir el número de separaciones y divorcios en el último año.

Hace unos días coincidiendo con la entrega de los Oscar de Hollywood, una cadena televisiva tuvo el acierto de proyectar en la tarde de ese  sábado la primera película española que lo ganó ,en el año 1982 , que no es otra que “Volver a empezar”, cuyo director fue José Luis Garci, quien antes de la emisión hizo la presentación de la misma y confesó que  su finalidad no era otra que rendir homenaje a lo que calificó como “generación interrumpida”, término nuevo para mí y que considero acertado, pues  , en mi época de Facultad, se hablaba con más crudeza de “generación perdida”, algo que no encaja con el título del film, “Volver a empezar”, y vaya si se empezó. Afortunadamente las diferencias entre 1936 y la actualidad son inmensas y favorables, a pesar de la crisis y dificultades del momento, de ahí que carezca de todo fundamento querer enjuiciar la actualidad con el prisma de los años 30, donde por tener no teníamos ni bicicleta. Me refiero a la generación de nuestros padres, como es mi caso, o la de los abuelos, para los más jóvenes. Y una vez más pude comprobar la importancia de un buen guion, de un guion  sencillo,  pero muy bien hilado en torno a la figura del protagonista, el señor Don Antonio Miguel Albajara  - escritor de éxito que viene de recoger el galardón del premio Nobel, el Cela del momento - que vuelve a la ciudad de su infancia y juventud , que no es otra que Gijón y su cine Robledo -  de la que se ausento en el año 1938 por motivos que todos suponemos, y se reencuentra con amigos y con  Elena, la novia que tuvo que dejar….En la época de los efectos especiales, aquí no se prodigan,  se demuestra  una vez más que un buen guion, una historia real, con los medios técnicos precisos, una excelente y conocida música, con pocos personajes, con no mucha inversión y en manos de un buen director se puede conseguir el éxito,  el máximo galardón del cine, y por si esto no fuera bastante, convertirse en emblema de Gijón, del Sporting, de sus gentes y de sus aficionados, que no es poco.

En esta impresión personal mía, lo que más  me ha llamado la atención es la  ternura de los protagonistas, a pesar de su edad, el recuerdo de aquel amor vivido que ahora momentáneamente  y pasajeramente actualizan. No es un amor  de usar y tirar, perruno,  es un amor donde se comparte vivencias, recuerdos e incluso imposibles – el señor Albajara tiene un cáncer terminal - . Es un amor noble, responsable, que evoca las conductas y formas de comportamiento de su juventud. Nos trasladan la atmósfera de otra época, muy diferente de la actual, donde la ternura, la consideración, el respeto era lo habitual. Los protagonistas reviven por unos días - el tiempo de la estancia del escritor en Gijón-  un amor interrumpido en aquel entonces por la guerra y ahora, próximamente, por la muerte.

Una vez más esta estupenda película nos lleva a responder una pregunta que ya hace algún tiempo se planteó Albert Einstein y que la sociedad de la postverdad y la etiqueta aún no ha contestado ni quiere hacerlo, pues prefiere la indefinición, lo impreciso, lo confuso, ni blanco ni negro, ni mujer ni hombre, ni joven ni viejo…que sean las circunstancias, el cambio climático, la publicidad, la inconsciente mayoría quien  decida , porque lo sencillo , lo real, lo verdadero no va con ellos, prefieren el bosque antes que el árbol.

Pero yo, estimado lector, que no me tengo ni por loco ni por cobarde , y más desde que el vino combate la diabetes, quiero completar la jota que dice: “Si canto me dicen loco, si no canto cobarde…si bebo vino, borracho, si no bebo miserable...” y trasladar y responder las palabras del eminente científico que dicen: “ Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros; la otra es creer que todo es milagro”. Sé que la respuesta es personal, pero aun así, estimado lector, permíteme  que te diga la mía por si  te fuera de utilidad  y es que desde que me levanto hasta que me acuesto sé , percibo, siento  que todo es milagro – omito más explicaciones -. Si alguno cree que ha estado o está en error, recuerde que  es de humanos “Volver a empezar”...Un saludo


                                                 José Antonio Noval Cueto.

jueves, 9 de marzo de 2017

¿El porcentaje o de lo mío qué?

 

 Nos cuesta tanto trabajo leer que uno de los periódicos más vendidos como es “El Marca”, basa toda su estrategia en mucha imagen y poca letra  - se calcula que su duración debe ir en consonancia con el tiempo que tarda uno en tomar su café y bollo suizo -  y eso que no paran de avisarnos que la lectura  agiliza la mente y que la imagen la embota, la atrofia. En esa misma línea puede justificarse la abundancia de % en los titulares o destacados de noticia, con la intención de agilizar la lectura – tengo amigos que sólo leen titulares- , recordar la noticia y estimular su lectura.  No hace mucho se nos decía que el 39,5 % de los españoles no leyó ni un libro en 2015 – sería interesante conocer la calidad de los leídos -, que sólo el 4% de los alumnos asturianos  de Educación Primaria tenían un nivel matemático muy alto  o que la subida de las pensiones para este año era del 0,25, a pesar de que los precios al consumo habían subido un 1,5 %, y como estos datos podría ir dando más  que esbozan cual es el mundo que vivimos: éxitos y fracasos .

En un país donde anida la corrupción en todas o casi todas las instituciones no es o no debería ser noticia hablar de ella, pero ayer, no sé por qué,  después de tantos años suponer que el porcentaje era del 3% como denunció  en sede parlamentaria el Sr. Maragall, escuchar que el porcentaje era del 4% me sobrecogió, me avergonzó y ya pasado el susto me compadecí- y recuerdo las palabras del padre de Margarita que le decía con frecuencia: ¡Hija, que no te tengan pena!- . Un episodio más de la miseria humana, de la codicia en esta sociedad de la codicia donde nadie tiene bastante, a pesar de la edad, estudios y clase social. Con razón decía el Señor que, ahora que estamos en Cuaresma, si había diez justos en Sodoma no la destruiría…Paren el tren que me quiero bajar , pues una cosa es intuir, sospechar que se ha robado, y otra que el propio autor lo confiese, lo declare con pelos y señales y que indique además quienes son sus cómplices . ¡Cuántos años llevamos soportando  protestas y tensiones  en defensa de una supuesta  Independencia de Cataluña cuando los fines eran otros  y con el dinero de todos!. Las escenas del Telediario son de sonrojo y vergüenza para todos y especialmente para todo catalán de bien, de buena fe,  que con su trabajo diario anhela para él y los suyos un progreso y un bienestar que cuatro tahúres han usurpado y denigrado.

Una frustración colectiva más, otro engaño más, pero no va impedir que ese proceso de limpieza que exige toda la sociedad española se pare, sino al contrario, se incremente, y que ante ambiciones desmedidas que no dudan esquilmar las riquezas de una región por espurios interés personales, suene la voz de la solidaridad, de la ayuda, de la verdadera y alta política, la de aquellos que anhelan para todos un futuro digno y mejor, dentro del máximo respeto y peculiaridades de cada uno. ¿Qué dirán aquellos intelectuales de mediados de los 70 que pusieron su granito de arena para una Transición pacífica y noble? ¿Qué diría Josep Pla? Recuerdo la labor cultural que la Editorial Destino y su revista del mismo nombre hizo para conciliar y prepara el paso del franquismo a la Transición o los reportajes de la revista El Ciervo, uno de cuyos números glosó la figura de un combativo Jordi Pujol. No tengo reparo en reconocer que  las mejores novelas de guerra y postguerra se ubicaban en Barcelona, así “La Plaça del Diamant” de Mercé Rodoreda y “Nada” de Carmen Laforet, lo mismo que ahora es la ciudad más visitada de España por los turistas y su principal fuente de ingresos, con casi el 15% de su PIB.

Hoy ese fatídico porcentaje del 4%, el mismo que hay de alumnos asturianos de Educación Primaria aventajados en matemáticas, ha roto un mito  , ha despejado un telón, ha puesto al descubierto  a un gigante  con pies de barro , que se abasteció o quiso abastecerse del sentimiento sano y noble que tiene toda persona bien nacida a su tierra, para funestos e incluso trágicos fines.

Hay días que cuesta coger aliento y hoy, después lo vivido y escuchado, ya entiendo que las enfermedades del sistema circulatorio sean la principal causa de muerte en España, con un 29’7%, y es que ante decesos de esta magnitud, no todos aguantan. No obstante soy optimista y sé que saldremos de ésta y a ello nos invita Miguel Hernández, en el centenario de su nacimiento,  con esos conocidos versos que dicen: “La juventud siempre puja, la juventud siempre vence; la salvación de España de la juventud depende”,  con la aclaración de que yo entiendo por “joven”, toda persona de bien que se compromete en lograr una sociedad más próspera,  justa y equitativa, sea cual sea su edad, y donde la exclusión no exista.
                                       

                                             José Antonio Noval Cueto.

miércoles, 8 de marzo de 2017

“Se oyó en el cielo una jota…”


Era y supongo que sigue siendo frecuente que antes de empezar la jornada, en esos madrugones invernales, uno  se abastezca de anís corriente, orujo o guinda, por eso de “quitar las telarañas”, antes de fichar y empezar el día con brío; otro tanto me pasa a mí , hoy, que antes de verme con el folio en blanco y empezar a tejer estas letras, busqué el apoyo de la música , en este caso de  una canción popular, una jota, que me remitió un amigo navarro el día de San Fermín y que fue interpretada por Mari Cruz Corral.   Conozco sus efectos benéficos en mi persona y hoy es uno de esos días que necesitaba su música, su letra , pues no se puede cantar mejor y decir más en esos escasos tres minutos que dura. Hoy, antes de escribir estas letras tenía que escucharla, y así lo hice, las consecuencias las veremos.

¿La pregunta que os estaréis haciendo es por qué tengo que recurrir a esto?  Voy a intentar responder. No sé si fruto del cambio climático, de los congresos políticos celebrados y que las nuevas elecciones no están cerca, últimamente no paran de ser noticias de prensa temas o conductas que distan mucho de la cordura, de la seriedad que debe presidir la vida política. Una vez más el dardo, los dardos tienen una sola dirección: la Iglesia católica y sus fieles, sin que ésta salga de su natural discreción y defensa de su Credo, de su Doctrina, de sus Principios, ya que si alguno había  esperado  que el Papa Francisco autorizase el amor libre y el aborto,  una vez más se ha equivocado.

No salgo de mi perplejidad, de mi asombro, cuando en el telediario de ayer se anuncia que Podemos ha presentado una propuesta parlamentaria para que se suprima la misa dominical de la Televisión Pública, y este es un episodio más de una escala que empezó en Las Palmas, continuó con una boda civil donde el concejal oficiante se vistió de sacerdote y otros muchos que omito y que todos sabemos. Es significativo que ayer, cuando se conoce el último CIS y las preocupaciones que realmente angustian a los españoles, la propuesta que presenta Podemos sea suprimir la misa dominical televisiva, petición que no creo que resuelva los problemas de los 3.702.974 de parados y más concretamente de los 1.387.700 familias que tienen a todos sus miembros sin trabajo. Si tanto les preocupa que unos enfermos y mayores vean la misa del domingo, quizás debería angustiarles más las cuentas del ente televisivo y lo que aporta cada español  .Se equivocan y su defecto es que no escuchan ,creen que lo saben todo y eso es un error, pues de quien menos se espera, se aprende, pero siempre que uno escuche, y así, no tengo reparo en decir que una de las experiencias que nunca olvidaré fue el recibimiento que le rindieron los ancianos de la Residencia Nuestra Señora de Covadonga, de Pola de Siero, a  la Santina en peregrinación por toda Asturias, en el año 2001. ¡Impresionante! ¡Qué cantidad de suplicas, peticiones, apenas cruzó los umbrales del templo!

Uno que ya peina canas no cree en las casualidades, sino que hay estrategias a seguir, y los hechos que he relatado lo justifican y dan pie a pensar que nos encontramos ante dos formas de hacer política, la tradicional, la de siempre, la de los partidos clásicos,  que respeta la idiosincrasia y modo de vida de los españoles, y desde ahí busca el progreso y la mejora de nuestra calidad de vida; otros, que se han beneficiado de los errores, abusos y negligencias de los anteriores y de la desesperación de muchos, entre ellos los parados, buscan la confrontación, la división, destruir lo existente, para a partir de ahí, construir su utopía, y en medio, más desesperados todavía, los que ya lo estaban. ¿Creen que sus votantes les han apoyado para que sus padres y abuelos no puedan ver la misa dominical? ¿Por qué no se enfrentan y presentan soluciones a los verdaderos problemas que azotan a España, entre ellos el del paro? No, señores, sus votantes no les han apoyado por ser profesores de facultad, ni por saber mucha teoría política, sino para que les saquen de la indigencia, para que generen un mínimo de bienestar, de esperanza y progreso real, no para atrofiar o avivar la fe de los creyentes y menos para romper la convivencia que entre todos nos hemos dado, y si , dicho lo dicho, persisten en el error, en el conflicto, habrá que plantearse la pregunta básica, fundamental, que no es otra que si “¿Puede tener y debe tener la responsabilidad  política de una comunidad quien no conoce su manera de vivir y entender la vida, y si la conoce , no la respeta?”

                           José Antonio Noval Cueto.


P.D No sé explicar la razón porque antes de los hechos relatados me vino la necesidad de escuchar esta jota.