lunes, 5 de enero de 2026

“A los pies del Corcovado…” ("La Nueva España Digital de Siero, 11-I-2026")


 



La vida va tan de prisa que   apenas tiene uno tiempo y tranquilidad para hacer balance de lo vivido durante el año que pasó y más con un final y principio de año tan explosivo, en el que lo imprevisible, el caos y demás turbulencias humanas y naturales marcan la ruta y dejan al ser humano titubeante, inseguro, a merced de las circunstancias y sin los apoyos o barreras de nuestra civilización occidental, que no son otros que la ley y la moral. ¿Puede subsistir una sociedad sin una ley que regule, proteja las relaciones humanas y conserve y fortalezca los principios morales que regulan nuestra vida?  No, y más en estos tiempos, en los que uno busca la seguridad y afianzarse en la vida en un mundo en el que el más leve contratiempo acaba con nuestros proyectos e ilusiones y es que, a pesar de todos los pesares, nos cuesta reconocer que somos efímeros, caducos, pasajeros en el camino de la vida, y la culpa de todo ello lo tiene la proliferación de imágenes y ruidos que nos invaden, limitan y alienan. Lo que en los textos sagrados se simplifica en la palabra “MUNDO”, ajeno a la simple realidad de que nacemos, crecemos y nos vamos. Recientemente en un encuentro de Jefes de Estado, alguno aireó su deseo de ser casi inmortal y cumplir los ciento cincuenta años. ¡Vivir para ver!

Seguro que a lo largo de 365 días han sido muchas las noticias, las imágenes y los hechos que hacen a uno sentirse orgulloso de ser humano, aunque no sean portadas de prensa; de vivir experiencias sencillas y nobles, que endulzan la vida y estimulan a uno a la perfección, a mejorar, a preocuparse del prójimo, del necesitado y en especial en estos tiempos de emigración, en los que muchas personas casi se ven obligados a abandonar sus hogares en busca de un futuro mejor para él y los suyos o por mera seguridad. ¡Cuánta heroicidad tenemos al alcance de nuestra mano! solo se nos pide mirar, escuchar, no ser indiferentes al dolor humano…No tiene que sorprender que el colectivo de los emigrantes sea uno de los más necesitados y los que más acuden a los dispensarios o servicios sociales. ¡Hasta Jesús fue emigrante niño en Egipto! Es muy duro verse sólo y en un país desconocido, al albur, a la intemperie, sin tener donde cobijarse cuando aprieta el calor, el  frío o el cansancio  y como única luz, la de una solitaria farola del fondo del parque. ¿Qué pasará por su cabeza? ¿En qué pensará? ¿Cómo alimentar su esperanza, su ilusión, cuando la incomprensión o el desprecio son el pago que reciben y eso que son la mano de obra barata que atraviesa la sala de los aeropuertos y que tanto necesitamos?  Basta darse un paseo por los parques de nuestras ciudades y ver quienes cuidan de mayores y niños…

Circunstancias imprevistas de la vida me han permitido presentarme y cobijarme ante la inmensa imagen del Cristo del Corcovado, a primeros de julio, concretamente el 2 de julio, antes de celebrarse en Río Janeiro la Cumbre de los BRICS , - acrónimo que agrupa a cinco grandes  economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)- , en una tarde de lluvia y niebla, que impedía una visión aérea de la ciudad, como suele ser frecuente, y me ha hecho ver que los destinos de Dios son imprevisibles  y esto justifica  que a miles de kilómetros de mi casa yo me guarezca en su pequeña y funcional capilla para rezar, para agradecer, para implorar  y pedir ayuda de la que tan necesitados estamos y es que como dice el Evangelio de San Juan 1,1-18:”Al principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres…” .En ese rato de oración, en silencio , rodeado de pocas personas- el tiempo, repito, era desapacible- pasaron por mi cabeza vivencias, deseos, peticiones y alguna  que otra conclusión sencilla como que Cristo, el Corcovado, esperaba mi visita para estimular mi fe  y decirme que no puede haber cristiano sin oración, algo que ha estado muy de moda en tiempos no muy lejanos, de cristianismo a la carta o de Dios fontanero, amoldado a mis necesidades, sin respetar la esencia de nuestro Credo y las Sagradas Escrituras o el Libro de Dios.

Este enorme Cristo con sus 38 metros de altura, con sus brazos extendidos y manos abiertas acoge, protege, agradece, no aliena, nos pide confianza, fidelidad, compromiso y amor no sólo a Él, Padre Creador, sino al ser humano, sea de donde sea, y especialmente al que sufre y tiene necesidad de ayuda, de apoyo, y nos lo dice en la ciudad de favelas, como la Rocinha, en la que la miseria resplandece en cada esquina, y donde la seguridad hace que los portales de sus céntricas calles se revistan de originales y bellos aluminios que los protegen. Y es que si no amamos a nuestros hermanos a quienes vemos, como vamos a amar a Dios a quien no vemos.

Este año también ha dejado  noticias o hechos que hacen a uno pensar, y más en el mundo occidental, sede del cristianismo mundial. Así la muerte del papa Francisco, el lunes, 21 de abril, en su residencia de la casa de Santa Marta, Ciudad del Vaticano, un día después del Domingo de Resurrección e impartir la bendición “Urbi et orbi”, y el nombramiento de su sucesor, el agustino estadounidense Robert Francis Prevost , que elegido Papa el 8 de mayo de 2025, escogió como nombre de su pontificado, el de  Papa León XIV, en clara referencia a su compromiso social , al papa León XIII y su importante encíclica “Rerum Novarum”. Pontífice de honda espiritualidad y compromiso humano, es el papa número 267 en la Historia de la Iglesia.

Seguro que durante el año pasado han ocurrido cosas del máximo relieve y que quizás deberían aparecer en este apretado balance, pero esto es lo que querido entresacar en mi pequeño y precipitado resumen. Supongo que habrá más ocasiones. Uno es como, y así lo refleja ; y que aunque a Dios no se ve, no está mudo. Se hace presente cuando menos se espera. A mi me ha llevado a escribir estas letras.

 

                                  José Antonio Noval Cueto.

 

P.D: El Papa León XIV exige garantizar la soberanía de Venezuela.

       "...Por el cinco de enero,/ para el seis, yo quería / que fuera el mundo entero / una juguetería..." (Miguel Hernández Gilabert)





domingo, 4 de enero de 2026

De sorpresa en sorpresa…("La Nueva España Digital de Siero,4-I-2026)



Hemos concluido y empezado el año con preocupación, sorpresa y muerte; ya  en la capital del dinero, Suiza , con sus muertes de Nochevieja,- más cuarenta y muchos heridos, más de 115, algunos de gravedad- en la estación de esquí de Crans-Montana;  y sin recuperar del impacto de la tragedia suiza, cuando uno se creía inmortal y destinado a grandes empresas , hoy 3 de enero , festividad del Santísimo Nombre del Señor, una noticia insólita y preocupante sacude las pantallas de los televisores y nos deja a todos un mal sabor de boca y es que  unidad de élite del ejército americano ha  quitado del Poder  y trasladado a EEUU al hasta entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa .¡Vaya inicio de  año!

Uno que esperaba que el respeto a la ley iba a ser la norma imperante en la sociedad del siglo XXI, observa con temor como se incumple sistemáticamente y que el lenguaje de las armas se impone a la fuerza de la Ley, y de ello tenemos muchos ejemplos en la vida nacional, europea y mundial- véase el caso de Ucrania-. Los intereses geopolíticos de las tres grandes potencias mundiales (EEUU, China y Rusia) que se reparten el mundo lo condicionan todo, hasta las campañas de concienciación o propaganda a llevar a cabo; tanto pronto se es pacifista o belicista según interese a su cuenta de resultados o partidario de la energía atómica o su oponente.

En el caso de Venezuela, la tierra de adopción de mi vecina Casimira y de muchos patriotas más,- se habla de más de cinco mil asturianos en pleno Caracas- no había la deseable estabilidad, y los desencuentros y vaivenes eran diarios y de ello tenemos cumplida información. El pasado 28 de julio de 2024 se celebraron las Elecciones Generales en Venezuela  y el presidente electo Edmundo González Urrutia ganó ampliamente las elecciones  y no sólo no pudo jurar su cargo, sino que tuvo que irse al exilio, concretamente a Madrid…y nadie de los sectores tradicionalmente denominado de izquierda hizo algo para que se respetará el resultado electoral y revertiera la situación y el Gobierno mantuvo una actitud de bajo perfil,  que pasen los días... Uno puede ser del partido que le dé la gana, pero los números cantan -votos-, y los hechos denuncian. Se calcula que el número de emigrantes venezolanos en España alcanza el número de 700.000 personas, cantidad excesiva que algo indica, pues uno no se va alegremente de su tierra, salvo que le obliguen las circunstancias De todos es sabido la vinculación de muchos políticos españoles con venezolanos, contactos, intermediación, negociaciones, ventajas, beneficios …por no hablar del aeropuerto de Barajas y la vicepresidenta Delcy Rodríguez…

España no puede mantener una actitud de silencio y de dejadez en Hispanoamérica, ya que son muchos los lazos culturales y de identidad que tenemos con ella, pues que haya más de 600 millones de personas que hablemos español supone una gran fuerza, un gran apoyo, un gran estímulo, y más ahora en el tema venezolano, y más aún cuando nuestras principales exportaciones tienen como destino Hispanoamérica.

En un país democrático el respeto a la Ley y a la soberanía popular expresada en las urnas deben ser principios básicos en el ejercicio de la acción política. No tiene justificación alguna saltarse la ley,  no cumplirla. Y en España últimamente parece que persiste la idea de tener secuestrada la soberanía popular, antes que dirimir la difícil  situación que se vive mediante las urnas, para que el ciudadano exprese su opinión.

Estas fiestas navideñas las he pasado en mi pueblo Traspando y el Día de Nochevieja, uno de mis nietos, al oír tantas veces eso de “Feliz año”, pensaba que esa noche cumplía años. ¡Que cumplamos años todos los días, pero con noticias positivas, esperanzadoras, en las que mande más el amor que el odio, la ayuda, que el desprecio!

Hace unos días comentaba con un amigo que si fuéramos solidarios, si tuviéramos buenas redes de distribución y ayuda no habría hambre en el mundo. El problema viene de la excesiva acaparación, de pensar que uno come al día más de tres veces. Con gran acierto el presidente Lula en su primer mandato utilizó como slogan de campaña: “Fome cero”.

 

                                           José Antonio Noval Cueto.