domingo, 18 de febrero de 2018

“Amor del bueno”


En este mercado persa donde vivimos en el que cada uno ofrece su mercancía con la única y exclusiva intención de incrementar su cuenta de resultados, sin plantearse la bondad y maldad de la misma, no tiene que sorprendernos que la manipulación sea un arma de combate y que  la dignidad de las personas se reduzca a beneficio  , placer  o cosa.

Esta conducta  depredadora y voraz  que afecta a todas las edades y  sexos, se ha encontrado en el camino un “pequeño David” que con el poder de su honda está haciendo temblar a todo Hollywood y a toda la sociedad occidental. Me refiero al espontáneo movimiento que se ha generado en las redes sociales, a partir del 15 de octubre cuando la actriz Alyssa Milano escribe en su monitor la palabra “Me Too” (“Yo también”) y desde entonces  millones las personas  han compartido su petición, que no sólo denuncian la agresión y acoso sexual que sufren las mujeres, sino los intentos de cosificación o indignidad a que son o puedan ser sometidas.

Todo lo que ocurre en América, concretamente en EEUU, acaba llegando a nosotros – en este caso se puede decir que el mismo día -, y por aquello de que España es diferente, aunque el problema sea el mismo, hemos visto muchos actos reivindicativos y concretamente, en  las campanadas de Noche Vieja ,la presentadora Cristina Pedroche se hizo eco del mensaje y nos dijo: “Pido de todo corazón que en el año 2018 se acabe con el juicio de nuestro cuerpo”, aunque para ello utilizo un vestido excesivamente trasparente que  la cosificaba en exceso. Su petición estaba además  justificada por las alarmantes noticias que nos llegan de Pamplona, Aranda, Coruña y últimamente de Jaén, que dan  pie a pensar cómo es posible que ocurra esto   o por qué la sociedad genera alimañas de ese nivel, y es aquí donde me quedo, pues causas hay y puede haber muchas, pero la mayoría tienen que ver con la educación, con la información  y principios recibidos, y en ese terreno los culpables son muchos, y es que lamentablemente aún no nos hemos planteado seriamente qué tipo de ciudadano o qué tipo de sociedad queremos, algo que puede entenderse si ni siquiera nos ponemos de acuerdo para contar nuestra historia común  . Y esto no admite demora.

Esta semana, en este territorio hostil en que nos movemos, en pleno San Valentín, donde se suele airear amor de confeti y consumo, me encontré con una noticia  que me ha devuelto la ilusión, la esperanza, una infusión de optimismo de la que tan necesitado estaba. Sus protagonistas, vecinos del portal de al lado, de Oviedo, que han tenido la bondad de contarnos su vida, de desnudar su corazón y decirnos que se aman, y todo ello gracias al excelente reportaje de los periodistas del Comercio,A. Villacorta, D.Fuente y B. Hidalgo, quienes bajo el atinado título de “Amor del bueno”, han tenido el acierto de dejarles hablar, de situar la noticia y relatarnos su contenido, mensaje que a un viejo-joven como yo ha impactado y supongo que mucho más a los jóvenes que lo lean ,necesitados como están de certezas, de mensajes serios , positivos que justifiquen una vida e indiquen el camino a seguir.

En tiempos donde la inmadurez , el me apetece, la deslealtad, la falta de compromiso tiene su trono; en tiempos donde la rupturas matrimoniales dan la cifra preocupante de 2408 disoluciones en 2016 en Asturias, que Antonio, uno de los protagonistas, nos diga que se enamoró de Covadonga porque “era muy buenina”, y que ella misma nos diga, que después de veinticinco años de matrimonio, que “no sirven para estar enfadados”, “que Antonio siempre tiene detalles con ella”  y que durante este tiempo, a pesar de las contrariedades de la vida, - Antonio de un día para otro se quedó ciego-, sus herramientas siempre han sido :respeto, sentido del humor, saber escuchar y alejarse del rencor”. Dicho esto,  ¿qué más se puede decir y pedir si no daros las  gracias por vuestro testimonio del que necesitados estamos? Se  puede construir un mundo mejor, sólo depende de nosotros y de las “provisiones” que tengamos para el camino, para la vida.  Me gustaría que testimonios como éste sean materia de trabajo y reflexión en los gabinetes de asesoramiento de jóvenes, parejas o matrimonios. ¡Muchas gracias!

                                 José Antonio Noval Cueto.

                 

viernes, 16 de febrero de 2018

“Nun son hores…”


El pasado 10 de febrero, el mismo día que se cumplían ciento treinta y dos años de la apertura de la Residencia de Ancianos Nuestra Señora de Covadonga de Pola , este periódico publicaba una noticia no esperada y menos deseada,  triste, y es que , después de cincuenta y tres años de andadura,  la Peña Bolística “Los Tilares” dejaba de “cuatrear”, desaparecía.  En pleno campaña en defensa y potenciación del área central asturiana – ya hace años se nos prometió llevar el tranvía, creo que soterrado,  hasta la Urbanización de la Fresneda- uno de los emblemas de la identidad asturiana, una de las capillas más famosas de la cuatreada asturiana, la peña bolística Los Tilares dejaba de jugar, no tiraba “bola”.

Y es esa noticia inesperada la que provoca estas letras que tienen el doble fin de reconocer el trabajo realizado y agradecer los muchos momentos allí vividos, que nunca desaparecerán, irán conmigo, pues en un ambiente donde reinaba la cercanía y la naturalidad uno siempre se encontraba bien , y a ello se dedicaban todos, desde su presidente, Maxi,  sus excelentes y esforzados colaboradores y los mismos socios, todos pendientes de que nadie se viera desplazado. Recuerdo que la primera vez que asistí al Día del Socio de la Peña, a finales de los 90, fue en la sede original , en el bar de La Rasa, donde entre culete, pinchu, charla y canción el día se nos escapaba de la mano. Allí tuve el privilegio de escuchar por primera vez – por aquel entonces la tonada estaba alicaída, apagada, diríamos que no cotizaba  – a una joven adolescente, que me impresionó con la fuerza de su voz y las ganas con que cantaba, su entusiasmo, que me hacía presagiar que el día en que nos tomáramos en serio la tonada, hablaríamos de ella, y afortunadamente así es. Me refiero a la cantante casina Anabel Santiago. Siempre han “maridado” bien los bolos, la sidra y la toná . Da la impresión que se necesitan, que no se entienden unos sin los otros, y más en aquellos tiempos   .

Después, por motivos que todos conocemos, la peña tuvo su sede y bolera en el nuevo Centro Social de Carbayín Alto, y allí  también viví  momentos muy agradables, desde la emoción y expectación por ganar una reñida partida al tirar de rebote el “biche”, a la agradable conversación sobre los temas más variados, algún que otro pasodoble  y siempre la toná como telonera. Estaba entre amigos  que dedicaban su mucho o poco tiempo a los bolos, el deporte de Asturias y que no siempre ha tenido el apoyo y consideración que necesitaba y aún necesita, aunque afortunadamente se ha mejorado en los últimos años, y vemos por el horizonte nuevas promociones de jóvenes y prometedores jugadores de bolos. Auge que debe  mucho a su antiguo presidente, amante y jugador de bolos Desiderio Díaz, que los llevó a todos los lugares y rincones del Planeta, a todas las esferas y capas sociales, escuelas, colegios y a la misma TPA  . Siempre le dije que el día que se juegue a los bolos como al golf,  tendríamos garantizado su futuro, y eso sólo es cuestión de paciencia ,de perseverancia, de identidad, de pérdida de prejuicios, y en especial de sentirse orgullosos de ser asturianos, digamos “ye” o “es”…

 Y es que si hiciéramos caso a Sancho Panza cuando le dijo al duque que cuando sea gobernador de la Ínsula y por  aquello de que el “buen gobernador debe tener la pierna quebrada y en casa…  sólo pensaba en entretenerse en jugar al triunfo envidado las pascuas, y a los bolos  los domingos y fiestas….”, otro gallo nos cantaría y hoy no tendríamos la agonía, afonía y atonía  que padecemos.

Han pasado más de cuatrocientos años de aquellas palabras cervantinas y afortunadamente sigue habiendo caballeros esforzados que siguen jugando a los bolos, y de ello han dado buen testimonio los integrantes y socios de la Peña Los Tilares, que han potenciado y divulgado este deporte tan nuestro  y que estoy seguro seguirán practicando hasta el fin de sus días, aunque  sea en privado. Antonio, ¡guárdame bien les boles, que mañana vengo!.

Hablar de los bolos  , en sus diferentes modalidades, es evocar una de las páginas más bonitas y fraternas de nuestra  historia  como acertadamente documentan Cervantes , Jovellanos…y testimonian casi todas las parroquias de Asturias y de Siero, cuna del mítico Cajetilla , el Ronaldo o Messi de la época. A mi me evoca mi Lugones de infancia con sus boleras del Bar Lugones, Casa Benito y la Casa Antonio en la carretera de Viella, y a jugadores como Albino, Rubén, José el de Aurelio...

Cuando uno está bien, por muchos años que tenga y cincuenta y tres no son nada,  nunca es hora para marchar y pedir a  Caronte  que nos pase a otra orilla, y así me ocurre a mi hoy, al escribir estas palabras, que me niego a decir “adiós” a esta Peña y es que han sido muchas las jornadas de dicha y felicidad pasadas en vuestra compañía que me acompañarán siempre, vivirán conmigo, y mientras  tanto aún espero que semilla de tan buena calidad , como atestigua vuestro palmares de jugadores y triunfos,  haya quien la recoja y la expanda, pues tesoros de tanta valía humana y deportiva no deben perderse, ya que no abundan.

                       ¡Muchas gracias por todo!


        

                        José Antonio Noval Cueto


viernes, 9 de febrero de 2018

“Y sigo con números…”


Aunque ya  hablé de números, me veo en la obligación de seguir haciendo, y es que hay números que nacen con suerte y digo esto porque dejan huella, estela, recuerdo, de ahí que sean la  terminación o número más buscado en todos los sorteos, incluso en el de Navidad. Me refiero al fiero, curtido y robusto 155, a quien deben obediencias las huestes catalanas, sean levantiscas o no, y que es el mismo que nos conduce a Bruselas, donde se evade de la cárcel un prófugo con flequillo, catalán, gerundense, de nombre Carles y de apellido Puigdemont, que imbuido de historia quiere emular las gestas de otro Carlos, natural de Gante, y que hoy es conocido como Carlos V de España y I de Alemania, que inició su andadura monárquica en Bruselas  un 5 de enero de 1515 y abdica en esa misma ciudad un 25 de octubre de 1555.¡Vaya coincidencias que nos da el cinco! Pero si con esto no bastará  para rendir tributo a la Historia, ha fijado su residencia en Waterloo, ciudad símbolo del ocaso napoleónico.

De números también me habla mi amigo Eleuterio cuando me comenta su desazón con el  175 o importe de euros que abona todos los meses por la compra de su vehículo o  Moisés, el fontanero, que  está temeroso ante una posible subida del dinero, pues a duras penas puede hacer frente al pago de su hipoteca mensual de 315 euros, y otro tanto les pasa a otros para abonar sus compras navideñas. Aunque, más calmados, me dicen que si no fuera así, no tendrían ni el coche, ni el piso, ni el capricho de Reyes.

Hay números que son el testimonio de hechos, acontecimientos o personas que han marcado y transformado  la Humanidad , así un 25 de diciembre del año 1 nació Jesús de Nazaret; un 12 de octubre de 1492 se descubre América y un 20 de julio de 1969 pisó el hombre la luna… pero hay un hecho del que se cumplen mañana, 10 de febrero,   132 años  del inicio su actividad y me refiero al Asilo de la Pola o Residencia Nuestra Señora de Covadonga . El mismo año  que nace el rey Alfonso XIII, se descubren las ondas magnéticas, sale a la venta Coca-Cola y se patenta el primer vehículo con motor de combustión interna, comienzan en Pola de Siero su actividad apostólica y humanitaria las Hermanitas de Ancianos Desamparados.

De sobra sé que no necesitan aplausos ni elogios, pues los hechos hablan por sí solos, y que su única recompensa es el Cielo, prometido por el Amo de la Viña que las ha llamado y convocada a esta misión, pero aun así, como terrestre que soy, no resigno a escribir estas letras que quieren testimoniar mi gratitud y la de muchas familias beneficiarias de tanta amor y bondad, algo que, por desgracia, no abunda. Ha sido y es un privilegio para Siero tenerlas entre nosotros. ¡Enhorabuena!

Por todo lo expuesto se ve que los números dan para mucho, espero y deseo que sean para mucho bien. He empezado hablando de un prófugo catalán y he acabado glosando a una Santa catalana , Santa Teresa de Jesús Jornet, con plaza en esta villa de Pola de Siero, y es que glosar y elogiar a las Hermanitas es glosar y venerarla a ella.

                                José Antonio Noval Cueto.

P.D     “Servir , inmolarse por los demás, es la faceta distintiva  de la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús Jornet”      
                                       Pablo VI

           (Homilía de la Canonización, 27-1-1974) 

“Los números avisan, después…”

En este duelo silencioso entre la razón , representada por los números – fríos y secos - , y los sentimientos, convertidos en letra y lira, los números ocupan cada vez más territorio, con el quebranto y angustia que eso representa para todos y especialmente para los mayores, más acostumbrados a memorizar ríos y comarcas o declamar poesías que a memorizar ‘números’, pues ya no basta con saber el del D.N.I o el de la Libreta del Banco, ahora tenemos que memorizar la contraseña de la puerta del portal, del ascensor, del móvil…Y  me da la impresión que esto no ha hecho más que empezar. Tengo amigo que lleva en su cartera un papel  con todas ellas y cada poco tiene que anotar una nueva.

Hecha esta matización, lejos de mi quitar importancia al contenido de los números, ya que sin darles credibilidad absoluta, avisan, alertan de hechos o problemas que todos debemos evitar, y es que ya va siendo hora que dejemos en el olvido esa etiqueta que se nos cuelga a los españoles, de improvisadores, de que sólo funcionamos a salto de mata o a toro pasado, o sea cuando nos vemos pillaos, con el agua al cuello, y eso que hay cifras que exigen una reacción, una terapia inmediata.

Una de esas cifras que me ha alarmado, aunque uno sea de letras,  me la ha proporcionado recientemente el Banco de España al comunicar que la deuda autonómica ascendía a 159.526 millones de euros. Cantidad tan exorbitante que no me atrevo a convertir en pesetas, sistema que mejor entiendo, porque mucho me temo que no cogerían todas en mi casa.

Conocido el dato las preguntas son muchas y las carencias y necesidades más, pero la más elemental es si se gasta eficaz y eficientemente cada uno de esos euros. El que más y el que menos sabe e incluso experimenta que no siempre se hace así, y quizás la culpa sea  que todavía hay personas que creen que el gratis existe y que el dinero público no se acaba, es infinito. La cruda realidad va por otro lado cuando vemos que la pensión no llega para el mes , la cita para el especialista se demora más de lo debido o cuando las bajas por enfermedad tardan en cubrirse en los diferentes servicios, con el lógico quebranto de los usuarios…

Y es que ante tal volumen de deuda no cabe cerrar los ojos, dejar que pase el tiempo y que la solución venga por si sola. Creo que ha llegado el momento de plantearse si el monstruo que todos hemos creado responde a nuestras necesidades o si de lo contrario, nos fagotiza, nos ahoga, nos impide andar, progresar, que de todo puede haber. Ésta es la pregunta que deben hacerse todas las fuerzas políticas y una vez hecha, buscar la solución más conveniente, y si mis temores son infundados, mejor. Pero ante una deuda de esas características es lógico que surja la alarma, que se tomen medidas eso sí, siempre que los intereses de partido lo permitan.

Ya estamos en precampaña electoral y ya se publicitan propuestas de empleo asombrosas, felices, mágicas. Las Academias se publicitan y los padres animan a sus hijos a intentarlo, pues saben que del número de plazas depende la dificultad o no de la oposición.  Todo ello muy humano y muy lógico. Pero la pregunta que yo me hago es si los  gastos de personal de de cada autonomía tiene una cantidad tope como máxima, más si está muy endeuda,  o si depende sólo del criterio político, y es que a veces , por desgracia, hay que optar entre incrementar los gastos de personal o resolver los problemas y el futuro de los ciudadanos, y entonces, la respuesta ya no es tan fácil.

Hace unos días en una entrevista el ideólogo de Podemos, el Sr. Monedero, decía que el problema número uno de España era la desertización. ¿Qué se hace? ¿Cómo combatirla?  Ya  para acabar  quiero recordar otra cifra de mediados de enero que me asusta y  que indica la  Deuda Pública española asciende a 1,4 billones de euros, o sea al 98’38% del PIB. ¿Quién y cómo  la pagará?


                                José Antonio Noval Cueto.



miércoles, 7 de febrero de 2018

“Necesitamos referentes morales…”

 

¿Los mejores profesores? Los niños.  Esta frase de una conocida oración de la madre Teresa de Calcuta golpea en mi cabeza mientras escribo estas letras, y todo ello debido a una experiencia personal vivida en mi clase de Literatura el pasado martes, 30 de enero, a las 10 de la mañana. Y todo ello por la lectura una  redacción que había mandado para el fin de semana bajo el título genérico de “Lo que me preocupa”, con el fin de que cada uno la hiciera de la manera más personal y creativa. Mi alumno Álvaro, de dieciséis años, aficionado a la música “rap”, convirtió la redacción en una canción “rap”, con un contenido pensado y muy positivo, que nos sorprendió a todos y más aún cuando él mismo la interpretó. 

Quien les escribe ya tiene el seis delante y bastantes años de docencia, y como seguidor de la vida nacional, ese día tenía bajón y había motivos para ello, pues a las 15:00 estaba previsto que se celebrase el Pleno de Investidura del Sr.Puigdemont en el Parlament catalán. ¿Qué pasaría? ¿Se acataría o no las indicaciones del Tribunal Constitucional? Las consecuencias ya eran y son conocidas, nos afectan a todos y especialmente  a la credibilidad de España como nación.  Uno no podía creer que después de todos los esfuerzos de estas décadas por democratizar, ajustar nuestra convivencia a la ley y mejorar la vida de todos los españoles, el saldo que se reciba sea la frivolidad, la locura y la indignidad política. Uno que siempre desprecio las etiquetas y la inacción; uno que siempre creyó en nuestras posibilidades de mejora y de progreso, a la vista de esto ya empezaba a abrir la puerta a aquellos estudiosos indiferentes y desganados que hablan del maleficio de nuestra raza, del: “  somos así,  pasionales, viscerales,  intempestivos, irreflexivos…lo tiramos todo por la borda a la primera de cambio…” Podría seguir dando argumentos derrotistas conocidos por todos, y basta para ello recurrir a Bismark cuando decía “ España es el país más grande del mundo: lleva toda la vida intentando autodestruirse sin conseguirlo…”

Pero afortunadamente llegó la palabra, en boca de un adolescente, Álvaro, que a través de sus letras, cambió la curvatura y todos, sus compañeros y yo, atentos, escuchamos su receta, la solución a nuestros males y problemas, que empezaba con las conocidas palabras machadianas de “Caminante no hay camino, se hace camino” y su noble deseo de un mundo mejor , pero para ello debe existir una “auténtica” libertad de expresión, pluralismo, tolerancia, coherencia personal, patriotismo, respeto y protección al débil (niños, mayores) , en resumen responsabilidad y compromiso real que nos lleve a denunciar y luchar contra los nuevos y falsos dioses del momento: dinero, drogas, sexo, mentira… y culto al “yo”. Reinstaurar la “auténtica” cultura del amor.

A partir de ahí, la sorpresa impregnada de optimismo me hizo ver que no se puede tirar la toalla, que hay que insistir, que  todos, a pesar de los pesares, podemos y debemos  cambiar y mejorar la sociedad, y así nos lo piden las generaciones venideras.

Hace ya unos años,  concretamente un 22 de enero de 1880, Clarín, en uno de sus célebres “Paliques” nos informaba que en el Ateneo se discutía si el mundo moderno debía más a las ciencias naturales que a las morales, y nos decía que una de las ventajas que habían traído las ciencias naturales era el alumbrado público, pero él se preguntaba, como ahora nosotros, si “ ¿no será más importante encontrar al “hombre” que buscaba el filósofo del candil?”


                              José Antonio Noval Cueto.  


sábado, 3 de febrero de 2018

“Bruselas, ciudad de acogida…”

  
Quien  le iba a decir a San Gorik Gaugerico que al construir una pequeña capilla en una isla del río Zenne se formaría en torno suyo un asentamiento que con el correr de los tiempos sería la actual “Brosella” o Bruselas, sede del parlamentarismo europeo y noticia permanente en España, en Europa y de vez en cuando en EEUU,  y no por las ceremonias de emancipación (1515) y de abdicación(1555) de Carlos de Gante o Carlos I de España y V de Alemania para nosotros, celebradas en el Aula Magna del Palacio de Coudenberg (Bruselas),  ni por  las luchas y conquistas del Duque de Alba, sino por la acogida, residencia o posada de utópicos independentistas catalanes, con buena cartera y poca o ninguna  ley,  a no ser sus deseos o caprichos.

Las imágenes que día tras día nos llegan de Bruselas, de Lovaina y últimamente de Waterloo …me trasladan a mi infancia , cuando allá por los años 60, algunos de mis amigos y compañeros de escuela – del curso de doña María Luisa, a quien ya metido en canas aún recuerdo con agrado – abandonaron su Lugones natal y se fueron con sus familias en busca de un futuro mejor a Bélgica, Francia, Holanda, Alemania, Suiza… – era la época de la emigración española a Europa- . A algunos no los he vuelto a ver y a otros ,  ya de vuelta, me los han tenido que presentar, pues ya no los conocía, y eso que solían venir de vacaciones en verano.  Con el paso del tiempo y ante la cantidad de asturianos allí residentes se creó un Centro Asturiano con gran vitalidad. Creo que nunca se ha reconocido y agradecido bastante la importancia que tuvo la emigración  en el despegue económico de España. Para conocer mejor el problema aconsejo la lectura de la obra de teatro de Lauro Olmo “La Camisa”, estrenada precisamente en 1962.

Ya metidos en la Transición y después de nuestro ingreso en la Comunidad Europea se organizaron visitas para conocer Estrasburgo y Bruselas, y  mostrarnos el funcionamiento y la importancia de la Unión en un mundo tan global, y con idéntica finalidad entre otras muchas,  se crearon las Becas Erasmus que ya están en su 30 edición.  No tengo reparos en deciros que nunca he estado en Bélgica, aunque tuve oportunidades para ello, y es que uno es muy apegado al terruño, pero sí puedo deciros que  aquel espejismo belga de progreso, riqueza, vacaciones,  Ford Capri, minifalda, transgresión, música ,  libertad… se ha diluido y a ello han contribuido  dos noticias que me han reconocer que no es oro todo lo que reluce,  y me refiero a : 1/ La falta de seguridad y negligencia que  han puesto en evidencia los atentados islamistas, y eso que las principales instituciones europeas están allí  . 2/ La inseguridad jurídica que preside el acontecer belga. Es difícil de entender, para un no jurista como yo,  que después de los abusos y atropellos cometidos en España y contra  los españoles, los responsables de los mismos circulen libremente por un  territorio de la Unión, concretamente por la que se considera su capital, prueba evidente de lo endeble que es esta Europa, cuando ni  proteger puede a uno de sus aliados.

Han pasado algunas décadas y España ya no es la nación plebeya que suplía las carencias serviles de otros estados europeos. Hoy podemos tratarlas de tú a tú, y nosotros, los españoles, somos parte de esa avanzadilla europea, por mucho que nuestro pesimismo clásico y nuestros complejos de inferioridad no lo quieran reconocer y más se podría lograr si no perdiéramos el tiempo rastreando identidades como si fuéramos un país africano, y es que desde 1492 a la actualidad ya hemos tenido tiempo para saberlo. Por último sólo pediría que un poco más de investigación – garantía auténtica de progreso- y un poco menos de fútbol.   

                 

                                             José Antonio Noval Cueto


“Dejación de funciones…”


Siempre se busca un culpable cuando uno no progresa o no medra, cuando no consigue  el ansiado éxito  ya en forma de trabajo, mejora, ascenso . Un culpable que nos libere de nuestras propias responsabilidades , de nuestras dejaciones , de nuestros  errores o de nuestras inoperancias incluso  cuando  la mujer no nos comprende o  el hijo nos contesta, y si esto quizás es una constante humana, más en esta sociedad actual de palmeros, plástico, recambio y triunfo fácil, donde el mañana no existe y la reflexión no se prodiga. Siempre la culpa es de los demás: político, periodista, policía, profesor, médico, sindicato… y más en la sociedad de la  posverdad que ha hecho suyo el lema nazi  de Goebbels  de que “una mentira repetida cien veces se convierte en verdad” , y ejemplo tenemos muchos y al pie.

Y todo esto ha sido y es posible por complicidad de todos,  y  es que hemos hecho dejación de funciones, y cuando digo todos, es todos, aunque unos más que otros, y es aquí donde son muy oportunas unas palabras escritas por Clarín ,  un 4 de octubre de 1879,  en su palique “Lo cortés  y lo valiente”, al preguntarse “¿Para qué es el periodismo?” y responde :” Entre otras cosas para censurar y corregir abusos, defectos, vicios…no hay equidad si se corrige y censura a todos menos a los del premio…”

Leer esto y evocar  unas palabras del desaparecido  Don Antonio Asencio, Fundador del Grupo Zeta, fue todo uno. Cuenta uno de sus colaboradores que  Don Antonio un día le confesó  “que ganó más dinero con las noticias no publicadas, que con las publicadas”. Algo que quizás intuíamos - pero de lo que no teníamos certezas, evidencias - y es que sólo así se puede entender que se hayan construido castillos en el aire,  mitos, leyendas que de un día para otro pasaron del despacho a la cárcel o incluso de la vida a la muerte. Los lectores no nos merecemos esto. Todavía truena en mi cabeza una apoteósica crónica  del heroísmo antifranquista y carcelario del señor Jordi Pujol.

Si los medios de comunicación han hecho dejación interesada de sus funciones, las víctimas somos nosotros, pero aun así, no reaccionamos, nos uniformamos, nos dejamos llevar por el pensamiento único, por lo que se lleva o se trae,  y cedemos parcelas de nuestra libertad ( conciencia y creencias,  sentido crítico…),  en manos de la colectividad, del papa Estado, como si éste fuera el único responsable de mi futuro personal y familiar, y esto lo hacemos bien por falta de reflexión, bien por comodidad, por inercia, quizás hasta por buenismo, pero es una grave dejación de funciones, y es que el futuro de mis hijos y el mío propio es responsabilidad única y exclusivamente mía. El cómo quiero que sean mis hijos el día de mañana es competencia mía  y a ello me debo dedicar.

Una vez más  se demuestra, se evidencia la sabiduría de nuestros mayores cuando nos decían “que nadie regala nada”, que sin trabajo, sin esfuerzo no se consigue nada. De las dejaciones de los políticos prefiero no hablar, que cada uno mire a su alrededor y haga balance, pero eso sí, que recuerde que si hay dejaciones,   los consentidores y por tanto responsables somos nosotros. Creo que ya  va siendo hora que  asimilemos  que ser “libres” exige esfuerzo.



                       José Antonio Noval Cueto.