lunes, 20 de enero de 2020

“Las doce estrellas…”




























Cualquier momento es bueno para ir a Covadonga, incluso en el mismo invierno, y más para los asturianos, que a la menor oportunidad vamos allá a  saludar, dar cuentas, implorar y venerar , y  lo hacemos con relativa frecuencia y sin que nos insistan. Así me pasó  el pasado 12 de enero, festividad del “Bautismo del Señor”, que de un día para otro y a pesar del frío , planifique mi primera visita del año al Santuario. Había que salir temprano y llegar a una hora oportuna,  más ahora que las obras de pavimentación de la calle principal  limitaban los aparcamientos.

Llegamos a la explanada a las 10.35 horas.  Aparcamos delante del Pabellón de la Escolanía y encogidos y bien abrigados realizamos la visita a la Santina . Allí, firme y segura, a pesar del frío y humedad reinante – 2 grados bajo cero- con su manto blanco roto con bordados en oro, nos esperaba contenta y agradecida . Ella que fue testigo de los momentos más importantes de nuestra vida sabía que iríamos, nos echaba de menos. Ya se habían ido los pastores y los Reyes, y de nosotros no tenía noticia, pero ese día, bautizo de su Hijo, no podíamos faltar, y allí estábamos, y es que teníamos mucho que contar, que agradecer, pero también que pedir, que ya vamos entrando en años y los achaques avisan.Frío, humedad,  niebla y el sonido del agua de la cascada llenaban la Cueva. Los pocos peregrinos que se preparaban para la misa de las 11 estaban cubiertos con mantas y con ropa de abrigo. Después de la visita, dimos un breve paseo. Nuestra intención era ir a misa de 12 en la Basílica, donde la Escolanía pone su plus, su añadido.

La poca luz daba un aire melancólico y mortecino al entorno, aunque algún destello del sol en lo alto presagiaba un buen día. La naturaleza inerte, sin vida, y el Auseva, aletargado, cual si fuera una mole de esponja o cartón , amenazaba caer sobre nosotros, y solo algunos originales elementos decorativos navideños, en tono blanco, en los jardines próximos a la Basílica  daban algo de color y vida. A las 11:45 ya estábamos en la Basílica, y en el lateral de la derecha un confesionario esperaba la humildad y arrepentimiento de los fieles, aunque solo sea por aquello de que el que esté libre de culpa que tire la primera piedra.

Sentados en los primeros bancos , al dirigir mi mirada hacia el altar, me encuentro con la primera sorpresa del día. Uno que empezó las Navidades  siguiendo la estrella , de pronto se encuentra con doce en el presbiterio, seis encendidas y otras seis no, que me lleva a imaginar que hay una para cada mes del año y por cada apóstol. En medio la Cruz de la Victoria suavemente iluminada por pequeñas bombillas que la abrazan y , en el lateral derecho, la bella y majestuosa imagen de la Santa María suavemente  iluminada. El templo casi lleno y a las 12, según el horario, se inicia la Santa Misa. Al sacerdote celebrante le acompaña otro, de nombre Juan José,  que es capellán de un grupo de sordos procedentes de Huelva y que en las diferentes fases de la liturgia se dirige a ellos en lenguaje de signos, y en los momentos claves de la misa la dulzura y profundidad del canto escolano. La participación de los fieles era activa y la liturgia de la palabra llegó a su momento clave al leer – en los dos lenguajes : oral y de signos-  la supuesta carta que  Juan el Bautista – el sacerdote celebrante-  dirige a su primo Jesús, y que llevó a cada uno de nosotros a preguntarnos qué hemos hecho con nuestro Bautismo, ¿Somos conscientes de su importancia ?¿Lo revivimos siempre que podemos? ¿ Intentamos ser buenos discípulos de Jesús?¿ En qué fallamos, qué tenemos que mejorar?¿Conocemos nuestras fuerzas y nuestras limitaciones? ¿Tenemos la humildad de pedir ayuda ?...

Hecha y escuchada una buena predicación- siempre he defendido la importancia de la liturgia de la Palabra- , viene la reflexión, que en un ambiente tan cálido y poroso traslada a cada uno a revivir recuerdos, vivencias, deseos, proyectos, planes de vida o simplemente vivir y trasmitir el gozo de la misma celebración. Concluye la ceremonia con el canto del Himno de Covadonga que siempre conmueve  y con el aplauso silencioso  para nuestros hermanos de Huelva, que como  bien nos indicó el sacerdote titular consiste en levantar ,abrir, y mover  ambas manos. Hoy desde Covadonga, donde el agua de su cascada es símbolo del poder mariano y divino, me creí estar al otro lado del Jordán y presenciar nuevamente el Bautismo de Jesús y todo ello gracias a la naturalidad y vivencia de la liturgia que trasmitieron ambos sacerdotes. Ese mismo día, en nota a mis amigos de Facebook, comunique sucintamente la experiencia vivida, pero sabía  que necesitaba más concreción, de ahí estas letras, pero aun así, me ratifico en lo dicho y es que no hay palabras que puedan concretar de manera fehaciente la experiencia vivida, y es que Covadonga, la Santina, siempre habla y  traducir lo divino en humano no siempre es fácil. Gracias a todos los que han hecho lo posible e imposible para que uno pueda vivir experiencias como la comentada.

No hace mucho decía el salmista: “Habla, señor, que tu siervo, escucha.” Nosotros, siempre que venimos a Covadonga sabemos que la Santina , la estrella que a los asturianos guía,  habla, susurra, aconseja, indica e incluso manda… Nosotros…la escuchamos y muchas veces, la obedecemos. En un ambiente tan sublime y poético como éste permitidme que concluya con unos versos de infancia,  del poeta asturiano Vega Pico,  que al referirse a la Virgen de Covadonga  decía: “Tuvo que bajar del Cielo/ el  pintor que la pintara/ Santa María sonrió / y Dios la creó…” ¿Qué sería de nosotros sin Ti?...Quiero más no pensarlo. Empecé el año siguiendo una estrella, y ahora tengo doce.

                            José Antonio Noval Cueto.




lunes, 13 de enero de 2020

“ Hay paisano para rato…”



No es la primera vez que confieso que siempre que escribo un artículo uno de los aspectos que más me preocupa es el título, y en esta ocasión un paseo por las calles del Oviedo antiguo, poco antes del mediodía del sábado, 11 de enero, me dio la respuesta y es que en un pequeño bar y en plena conversación de tres amigos, de aspecto abandonado y noctámbulo, uno de ellos con tono recio y con voz cavernosa dijo:

-         Tomás, hoy me miré en el espejo y me dije: Tenemos paisano para rato.

Yo al ver su aspecto decrépito y famélico, no daba crédito a lo que oía, supuse que quizás los efluvios  de la bebida y los milagros del espejo hayan permitido semejante afirmación, pue son muchos los narcisos/as  que ven en el espejo la solución a sus problemas y el altavoz de sueños y deseos.

Supongo que idéntica pregunta se hará a diario el ahora ya presidente Sánchez siempre que cantarín y sonriente se acicala ante el espejo de su baño monclovita, pues ya se sabe que en política una semana es una eternidad y que su gran enemigo son las circunstancias, y éstas uno no las puede prever y menos evitar, así el barril de petróleo ya está a más  70 dólares y todo por el enfrentamiento entre Irán y EEUU…

Los subordinados, nosotros, los ciudadanos de a pie, “los curritos”, nos vemos en el espejo  timados, perplejos y preocupados.  Timados y embarrados de mentiras; las promesas y propuestas del Presidente no duraron ni veinticuatro horas. Siempre me ha gustado y creo que es una práctica sería y rigurosa que los políticos sean predecibles, pero últimamente no se lleva y menos se testifica ante notario. ¡Cómo no va a haber desafección de la política! No hay Compañía de Seguros que cubra la incertidumbre de un Gobierno impredecible que quiere chalanear con la Ley.  Estamos perplejos y no es para menos. Son muchos y diversos los ingredientes que se meten en el pote y algunos hasta incompatibles, pues no es lo mismo sumar que restar, multiplicar que dividir, y siempre con el axioma de que el dinero no se reproduce, si unos reciben más, a otros les toca menos. Muchos cocidos se pierden por exceso de ingredientes o por sabores opuestos. No es lo mismo un cocido de garbanzos con moscancia de Siero que con  butifarra catalana. Y estamos preocupados porque sabemos que nos va mucho en el intento. Nos jugamos nuestro futuro como nación, después de más de quinientos años de Historia colectiva, ejemplar - conquistadores, misioneros e indianos incluidos…- y con un progreso notable en las últimas décadas; no en vano somos el país europeo de más trasplantes de órganos y más longevo… Algo indica. Por algo será.

 La preocupación llega a todos los sectores, desde los jóvenes que ostentan el deshonroso mérito de ser los más desocupados de Europa, hasta los mayores que ven que su pensión tiene que cobijar cada día más problemas y personas. En Asturias hay preocupación con el cierre de las térmicas de carbón, con el sector industrial y con el sector del armamento, que de momento se ha quedado sin los tanques 8x8, con sector agrícola…con todo.  Se confía en el Turismo, y eso que estamos mal comunicados. Se ve con disgusto y enfado que se potencia la desigualdad autonómica, y que no cueste el kilovatio de luz lo mismo en Gijón que en Mondragón y las consecuencias que de ello se derivan…En los astilleros de Cádiz, concretamente en Puerto Real,  ya vuelve la preocupación con las fragatas saudíes y la mano de obra que procuran, y para colmo el gasto corriente se ha incrementado en 24.000 millones de euros en el último año. Una noticia positiva es que la Bolsa cerró el año con un avance del 11,8%, el mayor desde 2013. 

Podría poner más ejemplos que muestran las dificultades a las que tiene que enfrentarse este país llamado  España – hay una relación directa entre país y paisano- . Espero que la dieta que se nos imponga  sea la adecuada, que preserve la dignidad de todos nosotros y que este colesterol cargado de problemas que amenaza con explosionar las venas y arterias del suelo patrio quede en mera alarma, en mera tentativa, y que una vez más el espejo nos diga: “Hay España para rato”, pero para ello se necesita sentido común y buena fe. ¿Existen o sólo se busca el poder por el poder?  

                          José Antonio Noval Cueto.

lunes, 6 de enero de 2020

“Ahora no me equivoco. Ahora sé…”



Hace unos días, desde estas mismas páginas ,  al preguntarme mi amiga Marta qué libro le recomendaría para leer estas vacaciones navideñas, le sugerí, por indicación de Clarín, que leyese el cuento de Tolstoi “Amo y criado”. En ese mismo escrito os confesaba que desde hace algún tiempo huyo  de las “novedades editoriales”, que cada día era más exigente con mi tiempo de lectura y que buscaba ansiosamente libros que me seduzcan, que me quiten el sueño, en resumen, que me enganchen , que me enriquezcan humanamente y literariamente, algo que no es fácil, pero que me sucedió con esta obra de Tolstoi, a quien hacía ya un tiempo que no leía y cuya crónica os tenía prometida. Una vez más ratifico que la novelística rusa de la segunda mitad del siglo XIX ronda la perfección y casi nunca defrauda, y otro tanto se puede decir de autores como Galdós ahora que se cumple el centenario de su muerte y cuyos “Episodios Nacionales”,  deberían ser lectura obligatoria para todos. Ayudarían a entender muchos de los problemas del siglo XX y de la actualidad.

Los hechos suceden en la década de 1870, días después de San Nicolás( 6 de diciembre) y sus principales personajes son : a/ En calidad de amo, Vasili Andreich Brejunov, hombre de negocios, muy pagado de sí mismo, y que tiene como único objetivo incrementar sus haberes y que en una de sus reflexiones nos dice : “ ….Yo no duermo ni de noche. Si tengo que ir a algún sitio, voy, ya nieve o luzca el sol. Por eso me salen bien los negocios. Muchos piensan que ganar dinero es cosa de broma. No, requiere mucho esfuerzo y quebraderos de cabeza”. Palabras que reflejan bastante bien la sicología y conducta del personaje. b/ En la figura de criado, Nikita, un ‘mujik’ de unos cincuenta años, mañoso, fuerte y laborioso, de carácter afable y bondadoso, honrado y no muy exigente al reclamar su salario, acostumbrado a obedecer y no expresar su voluntad…Hay otros personajes secundarios, esporádicos ,pero entre ellos cobra especial importancia el potro Mujorti, bayo, robusto, de alzada media, pues de sus fuerzas y resistencia va a depender el futuro de los dos protagonistas.

La acción trascurre desde las dos de la tarde de un día frío , unos diez grados bajo cero, desapacible y con mucho viento hasta el trágico amanecer del día siguiente. El móvil desencadenante de los hechos son las prisas que tiene Vasili por comprar un bosquecillo de un propietario de una aldea próxima, ante el temor que otro se adelante. El temporal de nieve y viento, tapa los caminos y  les impide llegar al destino, después haberse perdió dos veces e intentar reconducir la situación , bloqueados por la nieve y el intenso frío, sólo les queda esperar el amanecer en unas condiciones límites. La muerte acecha. ¿Cómo reaccionan ante ella ambos personajes?
Nikita, a pesar de los contratiempos , dificultades y posible muerte , no se desespera, pues siempre ha tenido el convencimiento  de que dependía de un señor más importante que todos los amos a quienes había servido, que le había dado el ser y que al morir seguiría en poder de ese señor y que no le trataría mal. Vasili que siempre ha pensado y actuado como si el destino, su destino, sólo dependiera de él, evoluciona, sufre una transformación,  hace balance de sus objetivos equivocados y se da cuenta que su muerte puede ser la salvación de Nikita, a quien protege con su calor, y comprende que si Nikita vive, él también, aunque muera. Antes de expirar hace un balance de su vida y se pregunta como él, Vasili Brejunov se había ocupado de todas las cosas inocuas de las que se había ocupado y se dijo:” Bueno, no sabía lo que de verdad era importante”….”Ahora no me equivoco. Ahora sé”.

Una vez más la magia y la fuerza de la Literatura se hace presente en este relato de Tolstoi que con poca acción y mucha reflexión nos describe los momentos agónicos del grave accidente que el temporal provoca y las reflexiones de los dos accidentados. En esta corta narración se aúna el cuidado de la forma – palabras medidas y precisas, descripciones certeras, adjetivación- y la  preocupación humana por el destino del hombre y el sentido trascendente de la vida, tan característicos del autor. Con estos ingredientes bien mezclados y usados no hay relato que se resista, y así “Amo y criado” es una buena muestra de  buena literatura y del magisterio de Tolstoi .

                     José Antonio Noval Cueto.

miércoles, 1 de enero de 2020

“Yo sigo la estrella…”



Supongo que en cualquier localidad de España, a pesar de los ruidos y sinsabores diarios , la Navidad se carga de contenidos, matices que hacen que estos días, se llenen de recuerdos, de sugerencias,  y esto ocurre desde mediados de diciembre y aún perdura en estos momentos en que escribo, primer día del año 2020, cuando esperamos la visita de los Reyes Magos, pues aún somos muchos los que recordamos y seguimos las explicaciones que en su día nos dieron los pastores de Belén y que tienen su reflejo  en calles y pueblos de Siero .

En Pola de Siero, sin molestarse mucho y a pesar del título genérico de nuestro alumbrado “Felices Fiestas”, el belenismo tiene su aportación, originalidad y exhibición en la Plaza de Abastos, con muestras de particulares de lo más sugestivas y sorprendentes, no sólo por los materiales sino por las formas y tipos que ofrecen,  pero sin duda su gran feudo se ubica en la Residencia de Ancianos de Nuestra Señora de Covadonga, regentada por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y es allí donde todos los años y a pesar del soberbio belén fijo de don Belarmino García de la Roza,  la creatividad y vivencia navideña tiene su trono. Así nada más entrar, en el vestíbulo, nos encontramos con una bonita y moderna panadería que lleva el título de “Panadería de Jesús”, más allá en el pasillo que conduce al comedor de los residentes se halla un mediano árbol de Navidad, repleto de campanas que contienen la foto las ancianas, y ya en el comedor, un bellísimo niño Jesús con gorrito, patucos, chaqueta y traje bellamente tejido a su medida, que con sus manitas abiertas y sus expresivos y grandes ojos nos trasmite tranquilidad, confianza, cariño, protección, y  preside y acompaña las comidas de nuestros mayores. En la capilla, en su parte derecha también tenemos un enorme y realista misterio que recrea el mensaje de amor que un Niño nos trae, y  es este Niño quien provoca estas letras, y es como muy bien sabemos “si no somos como niños no entraremos en el reino de los cielos”.

Días como estos cargados de luz y de misterio llevan a uno a preguntarse qué nos falta para ser niños, por qué no lo somos o por qué no lo queremos ser, y es aquí cuando la respuesta se carga de intensidad, angustia, dolor e incluso de miedo, de miedo a pensar, a reconocernos como somos e incluso a negarnos la mera posibilidad de mejora, de cambio. La Navidad nos trae amor, fraternidad, paz. La Navidad nos trae la posibilidad de ser y hacer un vaso/ un hombre nuevo y el Alfarero-Dios deseándolo, pero tienes que quererlo tú. Aquel Niño-Dios nacido de mujer nos invita a centrarnos en lo importante, aún estás a tiempo, incluso Dimas lo consiguió en el último momento,  no malgastes el viaje y cada vez es más evidente que si no tengo amor, no soy nada, por muchos títulos y posesiones que tenga. La obra de teatro dura lo que dura, el desenlace en gran medida depende de ti, y de esto saben mucho nuestras monjitas en su apostolado de la doble orilla.

Hace unos días una enfermera me contaba la historia del anciano Zacarías, que a sus 92 años y con la ayuda de su bastón, cogía el autobús diariamente y acudía a la Residencia a visitar a su esposa Ana, aquejada de alzheimer. Siempre le llevaba un bombón y sus palabras eran tan cariñosas y tiernas que sorprendían a todos:

-¿Cómo estás, mi amor? ¿Qué tal has pasado la noche? Hoy te traigo este bombón que son de los que a ti te gustan. Y después de estas palabras iniciales continuaban su conversación. Llevan casados 68 años y cuatro de novios. A mí la Navidad siempre me recuerda que mis padres se casaron un 31 de diciembre de 1932, hace ahora ochenta y siete años. ¡Muchas gracias por vuestra generosidad y ejemplo!¡No hay día que no me acuerde y rece por vosotros! ¡Ayer os dediqué la misa!

Hoy San Lucas en su Evangelio nos dice que “Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María y a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que habían oído sobre este niño, y todos los que los escucharon quedaron admirados de lo que decían los pastores…”

El próximo sábado la locura se viste de gala  y en el Congreso de los Diputados empieza la ceremonia de la investidura como Presidente del Presidente en funciones. Yo, en mi casa, sigo la estrella, y ya tengo los zapatos limpios en la ventana,  y  pido a los Reyes Magos  una fe tan grande como la de esa monja o monjas que tejieron los patucos del Niño Jesús, y es que a mis años lo único que puedo deciros es que sin amor no soy nada, que el amor existe, y como muy bien decía Cervantes que “no es lo mismo el Amor que el apetito”.¡Que os traigan mucho los Reyes!


                                 José Antonio Noval Cueto.



domingo, 22 de diciembre de 2019

“No me puedo callar…”



Hay noticias que aunque son sabidas , conocidas y esperadas, se deben difundir, compartir, hacer nuestras, de modo que no dejemos el menor atisbo de duda, de inseguridad, de dejadez y es que cuanto más se comparten y difunden, más bien expanden, más seguridad transmiten , algo de lo que tan necesitados estamos.  Y esto ocurre todos los años, la medianoche del 24 de diciembre y desde hace 2019 años.

Cuando vemos que las noticias humanas, aunque sean buenas, no perduran más allá de unos días, uno se pregunta cómo una noticia de tan lejanas tierras y  tiempos ha llegado a nosotros y  perdura y revive cada año  con más fuerza, y la respuesta es que  no siempre un Dios, Padre y  Creador se convierte y se hace hombre, con la única intención de salvarnos, protegernos y llevarnos a su Casa , y todo ello sin violentar nuestra conciencias y desde la más absoluta libertad. Solo se nos pide escuchar…

En época donde la mentira se ha normalizado, ¿no me va a ser permitido repetir las verdades que nos afianzan y fortalecen  y más cuando la base de esa verdad es el Amor que todo un Padre-Creador nos tiene? Y esa es la gran verdad que recibieron y trasmitieron  unos sencillos pastores de Belén y que aún perdura y que cada año recluta adeptos, que los tiene y muchos,  pues de la generosidad del Corazón, habla el Padre, que perdona pasados,  apuntala  presentes y alienta futuros, esperanzas, mejora.

Cada 24 de diciembre, por muchas luces y ruidos que haya, uno siempre encuentra un momento para pensar,  preguntarse,  inquietarse, sincerarse o lamentarse, rendir cuentas... Esa noche no deja  a nadie indiferente – hasta la Luna es diferente-  y después de vino y champán, sopa y cordero, llega la VERDAD,   la gran verdad,  y es que sin Amor no somos nada, nada tenemos. Y es ese Amor quien nos hace recorrer kilómetros para abrazar y compartir,  quien se  entristece ante la silla vacía , quien nos estimula a no ser indiferentes y nos anima a construir un mundo mejor con el único combustible que mueve a los corazones, el combustible del afecto.

Hace unos días unos amigos se preguntaban que cuál era la gran noticia del día y  nadie se atrevía a dar la respuesta. Yo, hoy, 22 de diciembre, último domingo de Adviento, supe que la mejor predicación son las lágrimas, y en respuesta a esa evidencia sólo me queda pedir que todos tengamos las lámparas encendidas que ya está muy próximo el día  del que tiene que venir, y que a nadie deja indiferente. ¡Aún estamos a tiempo!. Así lo constata el Nuevo Testamento, crónicas y documentos, templos y capillas,   santos y mártires, generaciones y  personas.

Antes acontecimientos que han cambiado la faz de la tierra y la van  a seguir cambiando, por mucha robótica o inteligencia artificial que exista, uno no puede callar, sino predicar y difundir la buena noticia de que un Dios nos ha nacido. Vayamos a adorarle. ¿Qué sería de nosotros sin Ti? ¡Hagamos lo posible para que la civilización del Amor impere en la Tierra! ¡FELIZ NAVIDAD!¡PAZ EN LA TIERRA A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD!

                                            
                                           José Antonio Noval Cueto.



martes, 17 de diciembre de 2019

“Amo y criado en Navidad…”




Hace unos días en una céntrica cafetería polesa  un grupo de mujeres mostraba su indignación por la situación que día a día afectaba a conocidas suyas,  mujeres trabajadoras, que hacen ímprobos esfuerzos para compatibilizar su vida familiar y laboral, y que cuando menos lo esperan se encuentran en situaciones como éstas:

-        - -Ayer, Raquel estaba trabajando, la llamó su jefe y le dijo: “Puedes recoger tus cosas y desde hoy causas baja en la empresa. Motivo: Baja productividad”. Me la encontré en el portal  llorando.

-         - Emilia – dice otra-, después de quince años de trabajo, estuvo dos meses de baja por una lesión de espalda, y al incorporarse se encontró con la liquidación.

-       -   Esto- responde otra- no hay quien lo pare. Ya no sólo pagan poco y cuando se acuerdan, sino que nos tratan con menos consideración que a los animales de carga.

-     -  ¿Y esto lo consienten los sindicatos?- pregunta otra. No oigo quejas por la prensa…

-      -   A éstos- pienso yo -  solo les preocupa que Oriol Junqueras apoyo a Pedro Sánchez en su investidura. Lo demás son pequeñeces…

Si a todo esto incorporamos la imagen de los hombres-anuncio, de los portadores de mercancías en bicicleta o a pie…uno empieza a temblar. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

Poco después, en plena calle me encontré a mi amiga Marta, que conocedora de mi afición a la lectura,  me preguntó:

-     -   ¿ Jose , qué libro me compro para Navidad? Cada vez me cuesta más encontrar un libro que me enganche, que me satisfaga, que me haga sentir la sensación de que no pierdo el tiempo., y es que entre lo que  últimamente se publica hay mucha bazofia.

-        - No es fácil recomendar un libro a nadie – respondo-  . Cada uno tiene su propia sensibilidad, sus gustos, y quizás lo que a mí me gusta, a ti no; no obstante, desde hace algún tiempo desconfío de las ‘novedades’, pues he sido objeto de algún que otro timo y desde entonces me refugio o trato al menos de refugiarme en lo que yo considero valores seguros. En autores clásicos y solventes y en obras que aún no he leído.  Pero aun así me voy a  atrever a dar una respuesta que quizás colme la demanda social  que exigían un grupo de mujeres en la cafetería donde he tomado un café y también, como no , tú necesidad de aprovisionarte de buena literatura , y para ello voy a apoyarme en una autoridad competente, don Leopoldo Alas ‘Clarín’,  que en su artículo publicado en 1895  “Amo y criado” o título del último cuento de Tolstoi nos dice:” Por fortuna, la moda ha traído otra vez estos días a la actualidad las ideas de Tolstoi…”...Sintetiza su argumento y sus características y sin proponérselo nos anima  a su lectura´.

Este escrito casi titula igual, con la diferencia que añado “Navidad”, ya que los Reyes Magos, si el mercado no lo impide, me lo van a hacer llegar en tiempo y forma. El tema promete: amo y criado, necesidad de Dios…Ya os contaré.

P.D No quisiera concluir sin agradecer a ese grupo de señoras desconocidas que han tenido y tienen la valentía de quejarse, de no conformarse y  de exigir un mundo más humano, más vivible. Y es que como bien dicen las palabras pronunciadas en Salinas por el periodista Federico Balart y recogidas por Clarín en su escrito de fecha 20-IX-1894:” Se van poniendo las cosas de manera que vamos a tener que encargarnos de la política los no políticos: todos”


                       José Antonio Noval Cueto.



domingo, 8 de diciembre de 2019

¿Cuál es la noticia del día…?


  
Ya están  lejos, afortunadamente,  los tiempos en que los periódicos hacían, según Clarín, la función de escuela de adultos,  en la que eran el silabario del pueblo. No encontramos en la calle al desparecido vendedor de periódicos que aireaba las noticias importantes para animar a su compra. Hoy,  en pleno despliegue digital  hay saturación informativa - leemos al menos periódicos- y eso que no se publica todo, sino aquello que interesa a los mecanismos de Poder. Esta abundancia informativa genera desinformación y para combatirla o evitarla, se recurre a sintetizar las noticias, y  es muy frecuente encontrarse en las redes sociales comunicados que más o menos dicen: “Las noticias que no puedes dejar de leer antes de acostarte”, “Las cinco noticias más importantes del día” o titulares semejantes.

El jueves, 5 de diciembre, pude comprobar in situ la fuerza y empuje de la noticia, y para ello me bastó asistir a mi tertulia semanal improvisada en una pequeña cafetería-bar de Lugones. Local de reducidas dimensiones, pero muy apropiado para hablar, intercambiar información con todos los presentes, que no suelen ser muchos y casi siempre los mismos. Barra pequeña, tapizada en negro, con dos taburetes , que en su parte izquierda, recta, expone los periódicos del día: dos periódicos deportivos, uno de Madrid y otro de Barcelona –para contentar a ambas aficiones-, aunque los titulares del local no ocultan sus preferencias por el Barcelona y su devoción por Messi,  y “La Nueva España” . Decoración escueta,  el mobiliario lo forman tres pequeñas mesas y sus correspondientes sillas, y en un lateral una lánguida  máquina tragaperras. Al fondo los preceptivos baños, y en medio de este pequeño espacio cuadrado se sitúan los clientes que interactúan unos con otros y con los mismos dueños, Iván y César. Luz amarilla, la clásica , la de siempre, que da un aire vetusto y romántico al recinto.  Mientras hablan y hablamos, se oyen los comentarios del programa televisivo de Susanna Griso, a la que sólo intermitentemente se le hace caso.  El tema estrella siempre es el fútbol, centrado en Oviedo, Gijón, Champions, fichajes de invierno y el derbi Barcelona-Madrid del 18 de diciembre a las 20:00 h.

- Yo- dice César- si gana el Madrid no aparezco por aquí…

- No exageres- dice uno de los clientes – ya veo que te quieres curar en salud, en el  por si acaso, pero  el Madrid es mucho Madrid y con Ramos atrás, Vinicius al desquite  y Benzema al remate, le basta .

- Ya se acabaron los tiempos de “así gana el Madrid”. Ahora a luchar y superar al mago, al divo, al divino Messi, el mejor jugador de todos los tiempos; él solo se basta para ganar al Madrid de Florentino- remacha César.

- Que se preparen en el Nou  Camp. Vaya  presión que les espera. Pancartas, pitos, gritos y no muy lejos los CDRs- responde otro.

De repente se oye en la televisión  que Pepe de Lucía, padre de Malú, la novia de Rivera, el político, está muy contento con el embarazo de su hija. Va a ser abuelo. Y se nos informa también  que la activista sueca Greta Thunberg ya está en Madrid. ¿En qué vino? ¿En tren o en burro?...

-     -    Valverde va a salir reforzado el día 18 – dice otro.

-       -  Todos sabemos dónde está la cátedra del fútbol y cuál es el equipo que más gloria ha dado a España – comenta otro

-       -   Recuerda que Messi juega en el Barça- replica César.

-   -      ¿Mejor que Cruyff, que Pelé, Maradona, Garrincha, Alfredo di Stefano, Gento?- responde otro.

La conversación se iba dilatando, con preguntas y contestaciones, argumentos y contraargumentos que no tenían fin, hasta que un cliente, que había permanecido callado, asombrado por la pasión que producía el tema, realiza la siguiente pregunta:

 -¿Podéis decirme cuál es la noticia más importante del  día?

No hubo respuesta, silencio, se velaron las risas, dudas  y después de un tiempo cada uno hacia al otro la misma pregunta, pero nadie respondía. Alguno más diplomático y evasivo  decía que la respuesta era abierta, que cada uno según sus aficiones y preferencias tendría su respuesta…Frenada la pasión deportiva quien les escribe coge el periódico de La Nueva España y después de pasar varias páginas, lee el titular de una pequeña noticia que dice: “Las acciones de Liberbank han subido un 12% “. Esperemos que no sea un globo que hincha y deshincha, comento.

Apenas leída la noticia, uno de los presentes, más incisivo y con abundante carga crítica dice: “Que la Banca  devuelva los 65.000 millones de euros que pagó el Estado español por reflotarlos”. A lo que habría que añadir que gran parte de ese dinero, sino todo, sirvió para garantizar el ahorro de los impositores.

No sé si habré captado a la perfección el contenido de esa tertulia improvisada entre amigos y vecinos una mañana de diciembre de 2019 y que me ha llevado a preguntarme qué sería de nosotros sin el fútbol. Lo que sí puedo decir es que al acabar este escrito la pregunta formulada  aún sigue sin respuesta.


                               José Antonio Noval Cueto.