domingo, 19 de julio de 2026

“Ébano y el buen periodismo…" ("La Nueva España Digital de Siero, 26-VII-2026")


Nunca ha sido más necesario el llamado cuarto poder, la prensa y medios de comunicación, el buen periodismo,   y eso que les coge con vientos  económicos en contra, -escasa publicidad, disminuye la compra de periódicos- ya no se airean y pocas personas lo llevan bajo el brazo-, digitalización, penurias laborales-,  en estos momentos de hemiplejia moral, donde todo vale para detentar  el poder y rehuir los mecanismos de control  propios de un Estado de Derecho, y donde a muchos de nuestros jóvenes les cuesta diferenciar lo que es o no delito, tal como recientemente se comunicaba   ante el aumento de delitos realizados por muchos menores de edad que los cometen sin saber si lo son o no , y que hace de Asturias, por desgracia,  la autonomía donde más crece ese tipo de faltas.

En mi anterior columna comentaba que nuestra primera necesidad sigue siendo educativa, que la moral debe ser el principal cimiento de una sociedad firme y estable, y que la verdad es patrimonio de quien la defiende y cumple, de los hechos, no de las elocuentes y vanas palabras . El que roba , tima y engaña es ladrón , cínico, mentiroso, sea cual sea su ropaje ideológico . Y es que los hechos hablan por sí solos, después vendrán explicaciones, justificaciones, penas y perdones. Hace  ya muchos años, una de las personas que ha hecho realidad aquella inquietud de mi juventud llevada al cine, “Las sandalias del pescador”, basada en la novela  de Morris West,  o que pasaría si el Papa fuera ruso, el polaco San Juan Pablo II, dijo aquello tan cierto de que el problema de las ideologías son las personas y él bien sabía de ello, pues las circunstancias que rodearon su infancia y juventud no fueron buenas (nazismo, comunismo, ) y ejemplos tenemos a montón, a poco que leamos la prensa, así el caso Monedero y sus problemas recientes en la Universidad Complutense de Madrid.

La verdad importa y, a veces, aparece donde menos se espera, en las esquinas de los periódicos, en el comentario valiente de algún entrevistado o en la experta opinión de algún columnista que recientemente denunciaba las penalizaciones económicas que sufre la Administración del Estado si la Fiscalía, por motivos aleatorios y no muy justificados, no se persona en delitos de corrupción, denunciados por otras partes, y después sus demandas son estimadas. ¿Quién se hace responsable de esas pérdidas? ¿Quién nos resarce de ellas? ¿Habrá que exigir responsabilidades?

Hace unos días, en una comida de amigos en Lugones, el variado menú del día, exquisito a pesar de las altas temperaturas, con alternativas como pote asturiano, ensaladilla, parrocha , escalopines… iba regalado por vino tinto de la denominación de Ribera del Duero, de nombre “Ébano”, tempranillo fresco, armonioso y muy aromático, en esencia una pura delicia. Siempre que vamos solemos pedir ese vino. Nos encanta y en esta ocasión para la sobremesa ya teníamos tema: Lo privado y lo público,  ya sea en la enseñanza, en la sanidad,  en la industria de defensa, en la Banca, y casi en todo, como si el  Estado fuera el mejor empresario y la mejor garantía de futuro, ante las difíciles situaciones que se viven, a pesar de que no hace mucho, unas escasas décadas, concretamente el 9 de noviembre de 1989, día de la caída del Muro de Berlín, se evidenciaba el fracaso de la Unión Soviética o del modelo económico colectivista.

La palabra “Ébano” según la RAE “es un árbol de la familia de las ebanáceas, de diez a doce metros de altura, de copa ancha, tronco grueso, madera maciza, pesada, lisa, muy negra por dentro y blanquecina hacia la corteza, que es gris…”, madera muy preciada y fácil de trabajar , símbolo de riqueza y lujo, y en otras épocas(esclavitud) , nombre que se asignaba a las personas de raza negra…pero también “Ebano”, es el título de una de las mejores o la mejor obra del periodista y reportero polaco  Ryszard Kapuscínski, que en sus 29 relatos , dispuestos de forma cronológica, nos narra sus estancias en el continente africano entre los años 1957 y 1990.

Pues bien, si el otro día os contaba que según Rocío Jurado toda América cabía en un fandango alosnero, hoy vais a permitidme que unas palabras de Kapuscínski nos reflejen la valoración de un polaco sobre el sistema colectivo soviético. Era su primera salida de Polonia y tenía que ir a China para hacer unos trabajos periodísticos, pero antes tenía que hacer escala en Roma. Vestido con su ropa uniformada, con ánimo de renovar algo su vestuario, fue a una de sus muchas tiendas, y al entrar las dependientas del local sonrientes le saludaron y una de ellas se dirigió  a él para preguntarle que deseaba, algo a lo que el periodista no estaba acostumbrado y dejó reflejado, como gran sorpresa y admiración, en uno de sus artículos. ¡Que cada uno saque las pertinentes conclusiones!

El pasado jueves, 16 de julio, por motivos personales no pude asistir al pregón de las Fiestas del Carmín 2026, que tuvo lugar en la Sala Principal del Auditorio de la Pola, a las 20h de la tarde. Lleno hasta la bandera y como era de prever, en tierra de pregones excelsos, a la altura del Cronista Oficial del Concejo, afectivo, cercano y documentado. ¡Enhorabuena Juanjo! ¡Muchas gracias por tanto! Viva la Virgen del Carmen!


             José Antonio Noval Cueto.






















 

                                            José Antonio Noval Cueto.

domingo, 5 de julio de 2026

¡Quédese con lo bueno de aquí! ("La Nueva España Digital de Siero, 15-VII-2026")

 

En la ruta del dolor cualquier detalle motiva y desmotiva , anima y desespera y esto suele pasar cuando uno menos lo piensa y más cuando los años pesan y esto le ocurrió a un amigo hace unos días, cuando unos dolores imprevistos y agudos le llevaron, en horas intempestivas, hacia el HUCA y allí, la primera persona que le trata ,  una enfermera cansada y osca, hizo todos los dislates posibles al colocarle la ‘guía’ en la mano, sin atenuar los lamentos y dolores del paciente, ni responder cortésmente a las preguntas que le hacía. Faltaba humanidad, comprensión del dolor. No era la primera vez que mi amigo acudía a Urgencias, y se dijo :”Empezamos bien”. Poco después le revisaron tres doctores residentes, todos amabilidad y entrega, que al contarles , sorprendido y nervioso lo ocurrido, le animaron y  dijeron: “Por favor, quédese con lo bueno de aquí”, palabras que dan pie a este artículo,  y he de decir que , después del pequeño percance inicial, todo fueron atenciones en las seis hora aproximadas que estuvo en el Centro y en manos de otros excelentes y humanos profesionales. Un garbanzo negro no puede estropear la importante labor de ese amplio colectivo de personas que hacen  de su vida una entrega en pro de los demás y en los momentos más desoladores de su vida;  sirva como ejemplo la encomiable e impagable labor que realizaron durante la pandemia del COVID 19, con peligro incluso de sus vidas, y así un día tras otro. De ahí que como ciudadano y paciente, me duele la incomprensión que sufre el colectivo. Algo se está haciendo mal. Esto es algo más que la inútil e interesada polémica de si sanidad pública o privada.  No me agrada ver las batas en las calles, y más cuando es el servicio más apreciado y valorado por todos. Un garbanzo negro no puede desprestigiar a un colectivo.

 Año tras año se incrementan los impuestos, sube la recaudación, concretamente en esta reciente campaña de la Renta 2025 los ingresos suben más de un 20%, de 20.620 millones de euros en 2024 a 24.721 en 2025, o sea 4.101 millones. Las  grandes empresas obtienen beneficios importantes- de lo que me alegro-, las pequeñas y autónomos tienen más dificultades y al hombre de a pie le cuesta llegar a final de mes, de lo que se deduce que la macroeconomía y la microeconomía no se llevan bien, y que a pesar de esas continuas subidas de ingresos, el dinero no alcanza, no llega, y esto  da pie a preguntarse en qué se van nuestros haberes, - recuérdese que casi el 10% de nuestras compras se los lleva el IVA y que casi el 65 % del presupuesto del Principado de Asturias ya está comprometido antes de gastarlo-, las carreteras están en mal estado, los porcentajes de matorral alcanzan unas extensiones importantes, las listas de espera médica se incrementan día a día, y que no hay colectivo que no muestre su protesta o desencanto, y que cada vez las desigualdades van a más.

El “quédese con lo bueno que hay aquí” me parece una receta válida para tratar nuestros males, para sobrellevar esta insulsa vida que llevamos, donde el PODER, en manos de redes corruptas, se vale de todos los medios a su alcance para engañar, tergiversar y alterar la realidad y hasta incluso, si es necesario, suplantar o secuestrar la soberanía popular. Se retrocede al pasado a pasos agigantados, a aquellos tiempos de principios del siglo XX donde Ortega hablaba, acertadamente, de una España real y de una España oficial, y en este camino los grandes perdedores y timados son nuestros jóvenes, deuda reconocida recientemente por nuestro Presidente don Adrián Barbón, que en un titular de prensa del pasado 30 de junio decía:” La sociedad tiene una deuda con la juventud, porque la ha privado de horizontes”. Se están perdiendo muchas generaciones de gente joven, de personas que ya les cuesta diferenciar entre el bien y el mal, de personas que, a pesar de sus años, no encuentran el camino de su vida, el porqué de su existencia, y esto conduce a un callejón sin salida. Cuesta decirlo pero el problema de España sigue siendo educativo y en ese terreno la moral y la ética tienen mucho que decir, y si en otro tiempo se reclamó “pan y escuelas”, hoy hemos de reclamar “conciencia y honestidad”, “justicia y futuro”, y  recalcar que el verdadero progreso de los pueblos lo marca la moral, y en este terreno, nuestro país, tiene mucho que avanzar, basta seguir la prensa diaria, donde una vez más se evidencia que son las personas las que prestigian o desprestigian la política, sean del partido que sea.

En éste “quédese con lo bueno que hay aquí”, y ya que hablamos de jóvenes, se me va a permitir que haga referencia a la letra de un fandango bien cantado de la simpar Rocío Jurado, cuya letra considero muy oportuno para nuestros jóvenes, en esta época de engaños y falsas promesas, y que dice así: “ Que nadie regala ná…Tengo todo lo que yo he ganado, que nadie regala nada. He llegado a donde he llegado y quiero llegar a más. Por mi madre, lo he jurado….Que para triunfar en esta vida no es necesario envidiar, que para triunfar en este vida lo que hace falta es “reaños” y ganas de trabajar años y años…”

Y en éste “quédese con lo bueno que hay aquí”, y ya que estamos en el Mundial de Fútbol, permítaseme compartir con vosotros una de las pocas motivaciones que nos quedan y es que nuestra selección ya está clasifica para los Octavos de final, tras vencer brillantemente a Austria por 3-0. El partido tuvo una media de 10.760.000 espectadores, con una cuota de pantalla del 69,5 %, lo que supone el 33% de la población española, y en algunos momentos alcanzó los 15.717.000 espectadores. Datos que hablan por sí solos. ¡Enhorabuena!

Dicho lo dicho cada vez son más ciertas las palabras del lugareño que al ver marchar al Cid Campeador al injusto destierro dice:  ¡Qué buen vasallo, si tuviera buen Señor!.

 

                    José Antonio Noval Cueto.

 

P.D  “…Embarcaero los puertos Huelva y Sanlúcar

         fueron los embarcaeros de un

punao de marineros que iban

por cañas de azúcar en tres barquitos

veleros.

Ay! Toda la América cabe en

un fandango alosnero.

Toda la América cabe ay,

tierra de mis entrañas

te bautizo un marinero en

nombre del Rey de España”.

 

  (Fandango del Descubrimiento/ Rocío Jurado)