En la ruta del dolor cualquier detalle motiva y desmotiva ,
anima y desespera y esto suele pasar cuando uno menos lo piensa y más cuando
los años pesan y esto le ocurrió a un amigo hace unos días, cuando unos dolores
imprevistos y agudos le llevaron, en horas intempestivas, hacia el HUCA y allí,
la primera persona que le trata , una
enfermera cansada y osca, hizo todos los dislates posibles al colocarle la
‘guía’ en la mano, sin atenuar los lamentos y dolores del paciente, ni
responder cortésmente a las preguntas que le hacía. Faltaba humanidad,
comprensión del dolor. No era la primera vez que mi amigo acudía a Urgencias, y
se dijo :”Empezamos bien”. Poco después le revisaron tres doctores residentes,
todos amabilidad y entrega, que al contarles , sorprendido y nervioso lo
ocurrido, le animaron y dijeron: “Por
favor, quédese con lo bueno de aquí”, palabras que dan pie a este
artículo, y he de decir que , después
del pequeño percance inicial, todo fueron atenciones en las seis hora
aproximadas que estuvo en el Centro y en manos de otros excelentes y humanos
profesionales. Un garbanzo negro no puede estropear la importante labor de ese
amplio colectivo de personas que hacen
de su vida una entrega en pro de los demás y en los momentos más
desoladores de su vida; sirva como
ejemplo la encomiable e impagable labor que realizaron durante la pandemia del
COVID 19, con peligro incluso de sus vidas, y así un día tras otro. De ahí que
como ciudadano y paciente, me duele la incomprensión que sufre el colectivo.
Algo se está haciendo mal. Esto es algo más que la inútil e interesada polémica
de si sanidad pública o privada. No me
agrada ver las batas en las calles, y más cuando es el servicio más apreciado y
valorado por todos. Un garbanzo negro no puede desprestigiar a un colectivo.
Año tras año se
incrementan los impuestos, sube la recaudación, concretamente en esta reciente
campaña de la Renta 2025 los ingresos suben más de un 20%, de 20.620 millones
de euros en 2024 a 24.721 en 2025, o sea 4.101 millones. Las grandes empresas obtienen beneficios importantes-
de lo que me alegro-, las pequeñas y autónomos tienen más dificultades y al
hombre de a pie le cuesta llegar a final de mes, de lo que se deduce que la
macroeconomía y la microeconomía no se llevan bien, y que a pesar de esas continuas
subidas de ingresos, el dinero no alcanza, no llega, y esto da pie a preguntarse en qué se van nuestros
haberes, - recuérdese que casi el 10% de nuestras compras se los lleva el IVA y
que casi el 65 % del presupuesto del Principado de Asturias ya está
comprometido antes de gastarlo-, las carreteras están en mal estado, los
porcentajes de matorral alcanzan unas extensiones importantes, las listas de
espera médica se incrementan día a día, y que no hay colectivo que no muestre
su protesta o desencanto, y que cada vez las desigualdades van a más.
El “quédese con lo bueno que hay aquí” me parece una receta
válida para tratar nuestros males, para sobrellevar esta insulsa vida que
llevamos, donde el PODER, en manos de redes corruptas, se vale de todos los
medios a su alcance para engañar, tergiversar y alterar la realidad y hasta
incluso, si es necesario, suplantar o secuestrar la soberanía popular. Se
retrocede al pasado a pasos agigantados, a aquellos tiempos de principios del
siglo XX donde Ortega hablaba, acertadamente, de una España real y de una España
oficial, y en este camino los grandes perdedores y timados son nuestros
jóvenes, deuda reconocida recientemente por nuestro Presidente don Adrián
Barbón, que en un titular de prensa del pasado 30 de junio decía:” La sociedad
tiene una deuda con la juventud, porque la ha privado de horizontes”. Se están
perdiendo muchas generaciones de gente joven, de personas que ya les cuesta
diferenciar entre el bien y el mal, de personas que, a pesar de sus años, no
encuentran el camino de su vida, el porqué de su existencia, y esto conduce a
un callejón sin salida. Cuesta decirlo pero el problema de España sigue siendo
educativo y en ese terreno la moral y la ética tienen mucho que decir, y si en
otro tiempo se reclamó “pan y escuelas”, hoy hemos de reclamar “conciencia y
honestidad”, “justicia y futuro”, y
recalcar que el verdadero progreso de los pueblos lo marca la moral, y
en este terreno, nuestro país, tiene mucho que avanzar, basta seguir la prensa
diaria, donde una vez más se evidencia que son las personas las que prestigian
o desprestigian la política, sean del partido que sea.
En éste “quédese con lo bueno que hay aquí”, y ya que
hablamos de jóvenes, se me va a permitir que haga referencia a la letra de un
fandango bien cantado de la simpar Rocío Jurado, cuya letra considero muy
oportuno para nuestros jóvenes, en esta época de engaños y falsas promesas, y
que dice así: “ Que nadie regala ná…Tengo todo lo que yo he ganado, que nadie
regala nada. He llegado a donde he llegado y quiero llegar a más. Por mi madre,
lo he jurado….Que para triunfar en esta vida no es necesario envidiar, que para
triunfar en este vida lo que hace falta es “reaños” y ganas de trabajar años y
años…”
Y en éste “quédese con lo bueno que hay aquí”, y ya que
estamos en el Mundial de Fútbol, permítaseme compartir con vosotros una de las
pocas motivaciones que nos quedan y es que nuestra selección ya está clasifica
para los Octavos de final, tras vencer brillantemente a Austria por 3-0. El
partido tuvo una media de 10.760.000 espectadores, con una cuota de pantalla
del 69,5 %, lo que supone el 33% de la población española, y en algunos
momentos alcanzó los 15.717.000 espectadores. Datos que hablan por sí solos. ¡Enhorabuena!
Dicho lo dicho cada vez son más ciertas las palabras del
lugareño que al ver marchar al Cid Campeador al injusto destierro dice: ¡Qué buen vasallo, si tuviera buen Señor!.
José Antonio Noval Cueto.
P.D “…Embarcaero los
puertos Huelva y Sanlúcar
fueron los
embarcaeros de un
punao de marineros que iban
por cañas de azúcar en tres barquitos
veleros.
Ay! Toda la América cabe en
un fandango alosnero.
Toda la América cabe ay,
tierra de mis entrañas
te bautizo un marinero en
nombre del Rey de España”.
(Fandango del
Descubrimiento/ Rocío Jurado)
No hay comentarios:
Publicar un comentario