Después de los muchos escritos, entrevistas, declaraciones y
mensajes de personas cercanas a Quini y muy vinculadas al mundo del fútbol, del
deporte en general, como David Villa,
Maradona, Menotti, José Enrique Cima, Rafa Cores, Pedro Zuazua, Carlos Prieto,
del mensaje entrecortado y doloroso del propio Presidente del Principado don
Javier Fernández y de otras muchas personalidades, una persona como yo, no muy vinculada al
fútbol, poco puedo decir, pero aun así asumo el reto, pues mi conciencia de
columnista fortuito , me obliga a escribir estas letras que pretenden testimoniar mi afecto y consideración a Quini y a su familia, no sólo como
deportista del máximo nivel, sino como persona, como asturiano de bien, como dice la letra de la bella canción de Pipo Prendes :”Ahora, Quini,
ahora”.
El pasado martes, 27 de febrero, a eso de las 10:30 de la
noche, después que los telediarios nos alertaran de la nieve que nos venía
encima, en la tertulia televisiva de 24 horas, su presentador don Víctor
Arribas, interrumpe la sesión para trasmitirnos una noticia de última hora:
“Acaba de fallecer el jugador internacional de fútbol Enrique Castro “Quini” …” Quedé perplejo, apesadumbrado, no sabía que
decir. A partir de ese momento su muerte fue noticia de radio, televisión
y portadas de periódicos ya regionales,
nacionales e internacionales. El funeral por su eterno descanso se celebrará en
El Molinón, a las 20:00. No hubo necesidad de más. Todos nos dábamos por convocados
y cada uno testimonió su pesar y afecto de diferentes modos. Más de 14.000
personas en el Molinón y supongo que el número de televidentes que siguieron el
funeral de Quini por la TPA ascendería a cifras astronómicas. ¡Enhorabuena a la
cadena por la cobertura ofrecida!. Su muerte no dejó indiferente a nadie y él
alguna o mucha responsabilidad tiene en ello, además de fabricar y meter excelentes y
soberbios goles.
No soy seguidor del fútbol, aunque me gusta que ganen los
míos, los de siempre, los de Asturias, y si juegan entre ellos que reine la
deportividad y que gane el Sporting, y todo esto se lo debo a mi difunto padre,
sportinguista de pro, de esos que siempre que el equipo perdía la culpa era del
árbitro, que de niño me llevaba al Molinón para ver a Pocholo, Echevarría,
Amengual, Lavandera, Florín y a mi idolatrado Alonso que desplazaba el balón
como si lo besara o a Solavarrieta el hombre gol de los momentos difíciles.
Después cambié el balón por el libro, pero aun así seguía desde la distancia la marcha del equipo
y el buen hacer de Carriaga, una de las bases
del futuro Sporting, con figuras como
Quini, Churruca, Castro, Valdés, Joaquín, Cundi, Megido, Luis Enrique…Hace
un tiempo me encontré en un bar de carreteras, concretamente en Bustio , con
una peña sportinguista que iba hacía Vitoria. Era muy temprano, se habían dado
un madrugón y ahora les esperaba el cansancio de un viaje y todo por el amor y
defensa de unos colores. ¡Asombroso!¡Digno de tener en cuenta! Y esa misma
gente, esa misma familia es la que ha sabido estar al pie del cañón en momentos dolorosos
como éste, para testimoniar su afecto y
decir: ¡GRACIAS!¡NUNCA TE OLVIDAREMOS!
Con Quini coincidí en diferentes momentos de mi vida. La
primera vez en Lieres, un 15 de enero de 1980, donde él y su hermano Jesús tuvieron la humanidad y delicadeza de arropar a la familia del jugador del Real Oviedo César Parajón Moro, fallecido en accidente de tráfico, y de llevar su corona de flores hasta la Iglesia de Feleches. Este detalle habla por sí solo de su categoría humana y es algo que
nosotros, su familia, no olvidamos. Con el correr del tiempo volví a
encontrarme con Quini, allá por el año 2008, en un “Desayuno de Trabajo” en el Colegio Los
Robles, en compañía de su gran amigo y jugador del Sporting José Manuel
Fernández, ya fallecido , donde los
alumnos quedaron admirados de sus explicaciones así como con la sencillez
y naturalidad de ambos. Al año siguiente, 2009, Quini recibió el Premio Los Robles ,
en la modalidad de “Deportes”, y con sus sencillas palabras de “ Preferiría
estar en un campo ante 60.000 espectadores: esto es muy emotivo para mí…” hizo levantarse a todo el auditorio. Premio
que dedicó a la viuda de su amigo José Manuel.
Sé que hay muchas anécdotas, vivencias, historias que ya han
salido estos días y que irán saliendo , que hablan de tu humanidad, de tu cercanía,
de tu bondad e incluso de tu perdón - algo no muy de moda - que justifican ese
lamento sincero de todos nosotros, pero hoy desde ese cielo que pisas sólo
quiero pedirte una cosa y es que nos ayudes a que todos los asturianos podamos cumplir eso que tú has hecho en vida de : “Soy asturianín, soylo de verdad,
nacíu en la Corredoría tou el que nació en Asturias puede decir ya, que nació
en la gloria…”. Y es que Quini con tu hacer te has convertido en un referente moral , del que tan necesitados estamos, en pichichi de la conciencia y eso no es poco. ¡Muchas gracias!
José Antonio
Noval Cueto.
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