sábado, 10 de marzo de 2018

¡Oye, cinco millones de “muyeres” en la calle…!



Hoy, por la mañana, en las céntricas calles de Oviedo, me cruce con dos personas de cierta edad y uno de ellos, en tono recio, quizás por problemas de sordera de su acompañante, le decía: ¡Oye, ayer, cinco millones de “muyeres” en la calle! Uso la palabra “muyeres” tal como la dijo el protagonista, no creo que sea necesario traducirla, todos nos entendemos. Este comentario asombroso, escueto y espontáneo refleja o sintetiza la noticia más importante del día, que no es otra que la primera huelga femenina de la historia que tuvo lugar ayer, día 8 de marzo o “Día Internacional de la mujer”. Acontecimiento que se celebró en todo el mundo, pero que por motivos muy complejos  y  de no fácil análisis-    donde más seguimiento y repercusión  tuvo fue en España.

En el inicio de la convocatoria tuve mis dudas del seguimiento y éxito de la misma, pero según pasaban los días ésta cobró fuerza, y la cifra de cinco o seis millones de seguimiento hablan por sí solas. Hoy, veinticuatro horas después tengo mis dudas sobre su repercusión de cara a un futuro próximo, cercano, y es que los datos son demoledores y basta para ello hacer un seguimiento del empleo femenino y su evolución desde los inicios de la crisis ,allá por 2008, hasta la actualidad, 2018, y uno se encontrará con estrategias empresariales consentidas, no denunciadas, que ponían a la mujer ante la situación de renunciar a su trabajo o asumir jornadas de trabajo impropia de una sociedad que se dice humana, lo que ha obligado a muchas a salirse del mundo laboral, con el serio quebranto económico que esto supone. Muchas de estas situaciones eran conocidas y consentidas por la cúpula sindical. ¿Cambiará esto a partir de mañana? …

Desde esta columna y en diferentes ocasiones se glosó la figura de la mujer, ya como madre ya como trabajadora, e incluso se alabó los esfuerzos que hacían muchas familias por tener hijos, niños de los que tan necesitados estamos, y basta para ello darse una vuelta por los pueblos del concejo.

Desde esta columna se denunció la hipocresía, las medias palabras, la ausencia de una verdadera política de conciliación laboral – que esto es algo más serio que conceder un mes más de lactancia- . Se recalcó que la propia sociedad debía prever , potenciar y premiar el relevó de la misma, pero fueron palabras huecas, y es que una sociedad que hace de la vanidad, del espectáculo su norma de vida, carece de solidez, de rigor, de coherencia. Sólo  piensa en el hoy, sin darse cuenta que el presente depende del pasado y condiciona el futuro. Ahora  , después de las equivocadas políticas antinatalista  de últimos de los 80 y principios de los 90, se aprueban planes específicos para mejorar nuestra demografía .

 Ayer parece que se abrió una esperanza, una ilusión, y la pregunta que me hago y que nos hacemos - los que ya peinamos canas   y conocemos o intuimos los intereses subterráneos que presiden y pululan por la vida española-  es la  de ¿cómo regular la voracidad económica de quienes hacen de ella su norma de conducta y reducen la persona a una mera cifra de la cuenta de resultados?

De todos depende que en esta sociedad deshumanizada y ruidosa que nos domina – pensar envejece- , se pase, juiciosamente de la propaganda a los hechos, pero, repito, razonadamente y no demagógicamente, que todos sabemos a donde lleva la mentira, la manipulación, la falsa promesa…De todos depende que la esperanza de ayer, no se convierta en desencanto mañana, y para ello se necesita una economía seria, estable, boyante y una gestión rigurosa que busque el progreso de todos, y que si una vez detectado y fundamentado el problema hay que tirar de “decretos”, que se haga, pero situaciones de esclavitud simulada que se viven en esta sociedad de consumo no pueden permitirse.

Seguro que habrá muchos ejemplos de lo que estoy diciendo, pero yo quiero centrarme sólo en dos, que según mi manera de pensar y creer, necesitan una atención preferencial, y así me refiero a muchas viudas, que de un día para otro pasan de solventes a indigentes, de dignas a indignas y todo por la drástica reducción del salario que entra en sus casas , o a la situación de desamparo de muchas familias con hijos deficientes. Algo impropio de una sociedad que se dice solidaria e igualitaria, y sin embargo, los más débiles de los débiles, los discapacitados,  no reciben los apoyos necesarios.

Uno que ha vivido situaciones de euforia colectiva en el inicio de la Transición política frente a la inercia actual. Uno que creyó que  la existencia de la televisión Privada facilitaría la objetividad informativa y la transparencia   y ve ahora las manipulaciones y tejemajes de algunas de ellas, que se permiten hasta airear noticias falsas y desestabilizadoras, teme que este estallido de la mujer quede en eso, en un mero estallido, una mera purga colectiva de conciencia, una etiqueta más  , mera propaganda, y es que todos sabemos que la sociedad y la política no siempre van de la mano.

De nuevo se demuestra que la información y la inspiración viene cuando menos lo piensa, y eso me pasó a mí, ayer por la mañana, en la calle Palacio Valdés, de Oviedo.

                             José Antonio Noval Cueto.



sábado, 3 de marzo de 2018

“El pichichi de la conciencia”


 

Después de los muchos escritos, entrevistas, declaraciones y mensajes de personas cercanas a Quini y muy vinculadas al mundo del fútbol, del deporte en general, como  David Villa, Maradona, Menotti, José Enrique Cima, Rafa Cores, Pedro Zuazua, Carlos Prieto, del mensaje entrecortado y doloroso del propio Presidente del Principado don Javier Fernández y de otras muchas personalidades,  una persona como yo, no muy vinculada al fútbol, poco puedo decir, pero aun así asumo el reto, pues mi conciencia de columnista fortuito , me obliga a escribir estas letras que pretenden testimoniar mi afecto y consideración a Quini y a su familia, no sólo como deportista del máximo nivel, sino como persona, como asturiano de bien, como dice la letra de la bella canción de Pipo Prendes :”Ahora, Quini, ahora”.

El pasado martes, 27 de febrero, a eso de las 10:30 de la noche, después que los telediarios nos alertaran de la nieve que nos venía encima, en la tertulia televisiva de 24 horas, su presentador don Víctor Arribas, interrumpe la sesión para trasmitirnos una noticia de última hora: “Acaba de fallecer el jugador internacional de fútbol Enrique Castro “Quini” …” Quedé perplejo, apesadumbrado, no sabía que decir. A partir de ese momento su muerte fue noticia de radio, televisión y  portadas de periódicos ya regionales, nacionales e internacionales. El funeral por su eterno descanso se celebrará en El Molinón, a las 20:00. No hubo necesidad de más. Todos nos dábamos por convocados y cada uno testimonió su pesar y afecto de diferentes modos. Más de 14.000 personas en el Molinón y supongo que el número de televidentes que siguieron el funeral de Quini por la TPA ascendería a cifras astronómicas. ¡Enhorabuena a la cadena por la cobertura ofrecida!. Su muerte no dejó indiferente a nadie y él alguna o mucha responsabilidad tiene en ello, además de fabricar y meter excelentes y soberbios goles.

No soy seguidor del fútbol, aunque me gusta que ganen los míos, los de siempre, los de Asturias, y si juegan entre ellos que reine la deportividad y que gane el Sporting, y todo esto se lo debo a mi difunto padre, sportinguista de pro, de esos que siempre que el equipo perdía la culpa era del árbitro, que de niño me llevaba al Molinón para ver a Pocholo, Echevarría, Amengual, Lavandera, Florín y a mi idolatrado Alonso que desplazaba el balón como si lo besara o a Solavarrieta el hombre gol de los momentos difíciles. Después cambié el balón por el libro, pero aun así  seguía desde la distancia la marcha del equipo y  el buen hacer de Carriaga, una de las bases del futuro Sporting, con figuras como  Quini, Churruca, Castro, Valdés, Joaquín, Cundi, Megido, Luis Enrique…Hace un tiempo me encontré en un bar de carreteras, concretamente en Bustio , con una peña sportinguista que iba hacía Vitoria. Era muy temprano, se habían dado un madrugón y ahora les esperaba el cansancio de un viaje y todo por el amor y defensa de unos colores. ¡Asombroso!¡Digno de tener en cuenta! Y esa misma gente, esa misma familia es la que ha sabido estar al pie del cañón en momentos dolorosos como éste, para  testimoniar su afecto y decir: ¡GRACIAS!¡NUNCA TE OLVIDAREMOS!

Con Quini coincidí en diferentes momentos de mi vida. La primera vez en Lieres, un 15 de enero de 1980, donde él y su hermano Jesús  tuvieron la humanidad  y delicadeza de arropar a la familia del jugador del Real Oviedo César Parajón Moro, fallecido en accidente de tráfico, y de llevar su corona de flores hasta la Iglesia de Feleches. Este detalle habla por sí solo de su categoría humana y es algo que nosotros, su familia, no olvidamos. Con el correr del tiempo volví a encontrarme con Quini, allá por el año 2008,  en un “Desayuno de Trabajo” en el Colegio Los Robles, en compañía de su gran amigo y jugador del Sporting José Manuel Fernández,  ya fallecido , donde los alumnos  quedaron admirados de sus explicaciones así como con la sencillez y naturalidad de ambos. Al año siguiente, 2009, Quini recibió el Premio Los Robles , en la modalidad de “Deportes”, y con sus sencillas palabras de “ Preferiría estar en un campo ante 60.000 espectadores: esto es muy emotivo para mí…”  hizo levantarse a todo el auditorio. Premio que dedicó a la viuda de su amigo José Manuel.

Sé que hay muchas anécdotas, vivencias, historias que ya han salido estos días y que irán saliendo , que hablan de tu humanidad, de tu cercanía, de tu bondad e incluso de tu perdón - algo no muy de moda - que justifican ese lamento sincero de todos nosotros, pero hoy desde ese cielo que pisas sólo quiero pedirte una cosa y es que nos ayudes a  que todos los asturianos podamos cumplir eso que tú has hecho en vida de : “Soy asturianín, soylo de verdad, nacíu en la Corredoría tou el que nació en Asturias puede decir ya, que nació en la gloria…”.  Y es que Quini con tu hacer te has convertido en un referente moral , del que tan necesitados estamos, en pichichi de la conciencia y eso no es poco. ¡Muchas gracias!
                                  

                                  José Antonio Noval Cueto.



martes, 27 de febrero de 2018

“Cántame un pasodoble español”


Siempre he lamentado que se utilice inadecuadamente la lengua del imperio- quizás ya en peligro desde este Congreso de móviles en Barcelona donde ya se anuncia la traducción simultánea-  y que consintamos ser colonizados desde hace décadas por su música – se cantan canciones en inglés sin conocer su significado- , en detrimento o desprecio de nuestra esencia como pueblo, región o nación. Pienso que todo alumno  al acabar un bachiller debe saber divulgar un instrumento musical ya sea una flauta, guitarra, gaita, acordeón , armónica…; bailar las piezas claves del folclore astur, hoy casi en desuso- ya no se baila a lo suelto en las romerías-  conocer y entonar las canciones típicas de nuestra tierra, aquellas que nos hermanan y unen  , ya sea canción coral o toná, y tener los conocimientos imprescindibles de nuestra lengua, historia, geografía y etnografía, de modo que uno no se sienta forastero en su propia tierra, pues no hay duda que la zona central, por razones obvias, impone su fuerza sobre las alas.

Hoy España, después de siglos de ostracismo y de mucha leyenda negra que interesadamente nos endosan, puede tutearse de tú a tú con cualquier nación europea y para demostrarlo basta con ver el Telediario. Sólo nos queda confiar en nosotros mismos y afianzarnos con nuestro trabajo, seriedad y buen hacer, y para ello contamos con dos herramientas muy válidas  y originales. La primera de ellas es la alegría y viveza del pasodoble, pieza de origen taurino, que inicia su andadura allá por el 1920, y que últimamente causa las delicias de nuestros visitantes – nuestro petróleo nacional- , hasta el extremo que muchos paquetes turísticos incorporan aprendizaje y baile de los mismos, con música y letra bien adaptados a las caderas de los danzantes. No hay academia de baile que no lo imparta, ya sea en la costa o en el interior, y es que una de las características del pasodoble es su variedad, así unos cantan a Valencia, a Canarias o incluso a Asturias, como el popularmente conocido como “Pepe el Mazcayu”, o bien a toda España. Como broche de fiesta o verbena “Paquito el chocolatero” donde el avispado carterista intenta hacer su agosto. El segundo elemento básico en nuestro progreso es el  idioma, llámese “castellano” o “español”, según la vertiente ideológico de cada uno, que nos comunica  con más de 570 millones de personas, y que ha sido una herramienta básica para combatir la  crisis económica en estos aciagos tiempos que nos toca vivir y basta para ello aportar los siguientes datos. En el año 2010 el volumen total de nuestras exportaciones ascendía a 186.458,5 millones de euros; en 2016, a 277.126 millones de euros. Los números hablan por sí solos y hay quien cifra el beneficio de nuestro idioma en más del 15 del P.I.B . No me imagino a un ejecutivo catalán en una reunión de trabajo en Buenos Aires hablando en su idioma. Nuestros principales clientes en los años más agudos de la crisis, la América latina en su conjunto, últimamente China y Francia. Nuestro idioma ágil, flexivo y expresivo  goza de buena salud y vitalidad, apto para cualquier misión,  sirva como ejemplo estas expresivas palabras cervantinas no muy conocidas como : “garrancho” o parte dura, aguda y saliente del tronco de un árbol;  “recuero” o  arriero; “santiscario” o invención; ”matrero” o astuto, discreto;  “jifero” o matachín. El  mismo Quijote es el libro más traducido a todos los idiomas después de la Biblia. Afortunadamente Asturias cumple bien estos parámetros, pues exportamos más que nunca y nuestros alumnos son los segundos de toda España en la asignatura de Lengua Española.

Hoy cuando escribía estas letras y escuchaba el pasodoble que titula este escrito, estaba contento, pletórico, y es que tenía  delante de mí una información que llevaba tiempo esperando, y es que uno de los nuestros, en este caso un asturiano, de nombre Juan Fueyo Margareto  era noticia por sus revelantes investigaciones en la lucha contra el cáncer, los llamados “adenovirus”, efectuadas en el Centro de Cáncer M.D.Anderson de Houston. Siempre he deseado que las portadas de los periódicos aparezcan noticias de ciencia, de investigación de la buena, de la que se traduce en mejores condiciones de vida y salud para todos. Esto es auténtico progreso, y en Asturias estamos en condiciones de hacerlo. Tenemos  profesionales de prestigio mundial, sólo hace falta que les ayudemos.

                    José Antonio Noval Cueto.

“Cántame un pasodoble español pa que hierva la sangre en mis venas"



domingo, 18 de febrero de 2018

“Amor del bueno”


En este mercado persa donde vivimos en el que cada uno ofrece su mercancía con la única y exclusiva intención de incrementar su cuenta de resultados, sin plantearse la bondad y maldad de la misma, no tiene que sorprendernos que la manipulación sea un arma de combate y que  la dignidad de las personas se reduzca a beneficio  , placer  o cosa.

Esta conducta  depredadora y voraz  que afecta a todas las edades y  sexos, se ha encontrado en el camino un “pequeño David” que con el poder de su honda está haciendo temblar a todo Hollywood y a toda la sociedad occidental. Me refiero al espontáneo movimiento que se ha generado en las redes sociales, a partir del 15 de octubre cuando la actriz Alyssa Milano escribe en su monitor la palabra “Me Too” (“Yo también”) y desde entonces  millones las personas  han compartido su petición, que no sólo denuncian la agresión y acoso sexual que sufren las mujeres, sino los intentos de cosificación o indignidad a que son o puedan ser sometidas.

Todo lo que ocurre en América, concretamente en EEUU, acaba llegando a nosotros – en este caso se puede decir que el mismo día -, y por aquello de que España es diferente, aunque el problema sea el mismo, hemos visto muchos actos reivindicativos y concretamente, en  las campanadas de Noche Vieja ,la presentadora Cristina Pedroche se hizo eco del mensaje y nos dijo: “Pido de todo corazón que en el año 2018 se acabe con el juicio de nuestro cuerpo”, aunque para ello utilizo un vestido excesivamente trasparente que  la cosificaba en exceso. Su petición estaba además  justificada por las alarmantes noticias que nos llegan de Pamplona, Aranda, Coruña y últimamente de Jaén, que dan  pie a pensar cómo es posible que ocurra esto   o por qué la sociedad genera alimañas de ese nivel, y es aquí donde me quedo, pues causas hay y puede haber muchas, pero la mayoría tienen que ver con la educación, con la información  y principios recibidos, y en ese terreno los culpables son muchos, y es que lamentablemente aún no nos hemos planteado seriamente qué tipo de ciudadano o qué tipo de sociedad queremos, algo que puede entenderse si ni siquiera nos ponemos de acuerdo para contar nuestra historia común  . Y esto no admite demora.

Esta semana, en este territorio hostil en que nos movemos, en pleno San Valentín, donde se suele airear amor de confeti y consumo, me encontré con una noticia  que me ha devuelto la ilusión, la esperanza, una infusión de optimismo de la que tan necesitado estaba. Sus protagonistas, vecinos del portal de al lado, de Oviedo, que han tenido la bondad de contarnos su vida, de desnudar su corazón y decirnos que se aman, y todo ello gracias al excelente reportaje de los periodistas del Comercio,A. Villacorta, D.Fuente y B. Hidalgo, quienes bajo el atinado título de “Amor del bueno”, han tenido el acierto de dejarles hablar, de situar la noticia y relatarnos su contenido, mensaje que a un viejo-joven como yo ha impactado y supongo que mucho más a los jóvenes que lo lean ,necesitados como están de certezas, de mensajes serios , positivos que justifiquen una vida e indiquen el camino a seguir.

En tiempos donde la inmadurez , el me apetece, la deslealtad, la falta de compromiso tiene su trono; en tiempos donde la rupturas matrimoniales dan la cifra preocupante de 2408 disoluciones en 2016 en Asturias, que Antonio, uno de los protagonistas, nos diga que se enamoró de Covadonga porque “era muy buenina”, y que ella misma nos diga, que después de veinticinco años de matrimonio, que “no sirven para estar enfadados”, “que Antonio siempre tiene detalles con ella”  y que durante este tiempo, a pesar de las contrariedades de la vida, - Antonio de un día para otro se quedó ciego-, sus herramientas siempre han sido :respeto, sentido del humor, saber escuchar y alejarse del rencor”. Dicho esto,  ¿qué más se puede decir y pedir si no daros las  gracias por vuestro testimonio del que necesitados estamos? Se  puede construir un mundo mejor, sólo depende de nosotros y de las “provisiones” que tengamos para el camino, para la vida.  Me gustaría que testimonios como éste sean materia de trabajo y reflexión en los gabinetes de asesoramiento de jóvenes, parejas o matrimonios. ¡Muchas gracias!

                                 José Antonio Noval Cueto.

                 

viernes, 16 de febrero de 2018

“Nun son hores…”


El pasado 10 de febrero, el mismo día que se cumplían ciento treinta y dos años de la apertura de la Residencia de Ancianos Nuestra Señora de Covadonga de Pola , este periódico publicaba una noticia no esperada y menos deseada,  triste, y es que , después de cincuenta y tres años de andadura,  la Peña Bolística “Los Tilares” dejaba de “cuatrear”, desaparecía.  En pleno campaña en defensa y potenciación del área central asturiana – ya hace años se nos prometió llevar el tranvía, creo que soterrado,  hasta la Urbanización de la Fresneda- uno de los emblemas de la identidad asturiana, una de las capillas más famosas de la cuatreada asturiana, la peña bolística Los Tilares dejaba de jugar, no tiraba “bola”.

Y es esa noticia inesperada la que provoca estas letras que tienen el doble fin de reconocer el trabajo realizado y agradecer los muchos momentos allí vividos, que nunca desaparecerán, irán conmigo, pues en un ambiente donde reinaba la cercanía y la naturalidad uno siempre se encontraba bien , y a ello se dedicaban todos, desde su presidente, Maxi,  sus excelentes y esforzados colaboradores y los mismos socios, todos pendientes de que nadie se viera desplazado. Recuerdo que la primera vez que asistí al Día del Socio de la Peña, a finales de los 90, fue en la sede original , en el bar de La Rasa, donde entre culete, pinchu, charla y canción el día se nos escapaba de la mano. Allí tuve el privilegio de escuchar por primera vez – por aquel entonces la tonada estaba alicaída, apagada, diríamos que no cotizaba  – a una joven adolescente, que me impresionó con la fuerza de su voz y las ganas con que cantaba, su entusiasmo, que me hacía presagiar que el día en que nos tomáramos en serio la tonada, hablaríamos de ella, y afortunadamente así es. Me refiero a la cantante casina Anabel Santiago. Siempre han “maridado” bien los bolos, la sidra y la toná . Da la impresión que se necesitan, que no se entienden unos sin los otros, y más en aquellos tiempos   .

Después, por motivos que todos conocemos, la peña tuvo su sede y bolera en el nuevo Centro Social de Carbayín Alto, y allí  también viví  momentos muy agradables, desde la emoción y expectación por ganar una reñida partida al tirar de rebote el “biche”, a la agradable conversación sobre los temas más variados, algún que otro pasodoble  y siempre la toná como telonera. Estaba entre amigos  que dedicaban su mucho o poco tiempo a los bolos, el deporte de Asturias y que no siempre ha tenido el apoyo y consideración que necesitaba y aún necesita, aunque afortunadamente se ha mejorado en los últimos años, y vemos por el horizonte nuevas promociones de jóvenes y prometedores jugadores de bolos. Auge que debe  mucho a su antiguo presidente, amante y jugador de bolos Desiderio Díaz, que los llevó a todos los lugares y rincones del Planeta, a todas las esferas y capas sociales, escuelas, colegios y a la misma TPA  . Siempre le dije que el día que se juegue a los bolos como al golf,  tendríamos garantizado su futuro, y eso sólo es cuestión de paciencia ,de perseverancia, de identidad, de pérdida de prejuicios, y en especial de sentirse orgullosos de ser asturianos, digamos “ye” o “es”…

 Y es que si hiciéramos caso a Sancho Panza cuando le dijo al duque que cuando sea gobernador de la Ínsula y por  aquello de que el “buen gobernador debe tener la pierna quebrada y en casa…  sólo pensaba en entretenerse en jugar al triunfo envidado las pascuas, y a los bolos  los domingos y fiestas….”, otro gallo nos cantaría y hoy no tendríamos la agonía, afonía y atonía  que padecemos.

Han pasado más de cuatrocientos años de aquellas palabras cervantinas y afortunadamente sigue habiendo caballeros esforzados que siguen jugando a los bolos, y de ello han dado buen testimonio los integrantes y socios de la Peña Los Tilares, que han potenciado y divulgado este deporte tan nuestro  y que estoy seguro seguirán practicando hasta el fin de sus días, aunque  sea en privado. Antonio, ¡guárdame bien les boles, que mañana vengo!.

Hablar de los bolos  , en sus diferentes modalidades, es evocar una de las páginas más bonitas y fraternas de nuestra  historia  como acertadamente documentan Cervantes , Jovellanos…y testimonian casi todas las parroquias de Asturias y de Siero, cuna del mítico Cajetilla , el Ronaldo o Messi de la época. A mi me evoca mi Lugones de infancia con sus boleras del Bar Lugones, Casa Benito y la Casa Antonio en la carretera de Viella, y a jugadores como Albino, Rubén, José el de Aurelio...

Cuando uno está bien, por muchos años que tenga y cincuenta y tres no son nada,  nunca es hora para marchar y pedir a  Caronte  que nos pase a otra orilla, y así me ocurre a mi hoy, al escribir estas palabras, que me niego a decir “adiós” a esta Peña y es que han sido muchas las jornadas de dicha y felicidad pasadas en vuestra compañía que me acompañarán siempre, vivirán conmigo, y mientras  tanto aún espero que semilla de tan buena calidad , como atestigua vuestro palmares de jugadores y triunfos,  haya quien la recoja y la expanda, pues tesoros de tanta valía humana y deportiva no deben perderse, ya que no abundan.

                       ¡Muchas gracias por todo!


        

                        José Antonio Noval Cueto


viernes, 9 de febrero de 2018

“Y sigo con números…”


Aunque ya  hablé de números, me veo en la obligación de seguir haciendo, y es que hay números que nacen con suerte y digo esto porque dejan huella, estela, recuerdo, de ahí que sean la  terminación o número más buscado en todos los sorteos, incluso en el de Navidad. Me refiero al fiero, curtido y robusto 155, a quien deben obediencias las huestes catalanas, sean levantiscas o no, y que es el mismo que nos conduce a Bruselas, donde se evade de la cárcel un prófugo con flequillo, catalán, gerundense, de nombre Carles y de apellido Puigdemont, que imbuido de historia quiere emular las gestas de otro Carlos, natural de Gante, y que hoy es conocido como Carlos V de España y I de Alemania, que inició su andadura monárquica en Bruselas  un 5 de enero de 1515 y abdica en esa misma ciudad un 25 de octubre de 1555.¡Vaya coincidencias que nos da el cinco! Pero si con esto no bastará  para rendir tributo a la Historia, ha fijado su residencia en Waterloo, ciudad símbolo del ocaso napoleónico.

De números también me habla mi amigo Eleuterio cuando me comenta su desazón con el  175 o importe de euros que abona todos los meses por la compra de su vehículo o  Moisés, el fontanero, que  está temeroso ante una posible subida del dinero, pues a duras penas puede hacer frente al pago de su hipoteca mensual de 315 euros, y otro tanto les pasa a otros para abonar sus compras navideñas. Aunque, más calmados, me dicen que si no fuera así, no tendrían ni el coche, ni el piso, ni el capricho de Reyes.

Hay números que son el testimonio de hechos, acontecimientos o personas que han marcado y transformado  la Humanidad , así un 25 de diciembre del año 1 nació Jesús de Nazaret; un 12 de octubre de 1492 se descubre América y un 20 de julio de 1969 pisó el hombre la luna… pero hay un hecho del que se cumplen mañana, 10 de febrero,   132 años  del inicio su actividad y me refiero al Asilo de la Pola o Residencia Nuestra Señora de Covadonga . El mismo año  que nace el rey Alfonso XIII, se descubren las ondas magnéticas, sale a la venta Coca-Cola y se patenta el primer vehículo con motor de combustión interna, comienzan en Pola de Siero su actividad apostólica y humanitaria las Hermanitas de Ancianos Desamparados.

De sobra sé que no necesitan aplausos ni elogios, pues los hechos hablan por sí solos, y que su única recompensa es el Cielo, prometido por el Amo de la Viña que las ha llamado y convocada a esta misión, pero aun así, como terrestre que soy, no resigno a escribir estas letras que quieren testimoniar mi gratitud y la de muchas familias beneficiarias de tanta amor y bondad, algo que, por desgracia, no abunda. Ha sido y es un privilegio para Siero tenerlas entre nosotros. ¡Enhorabuena!

Por todo lo expuesto se ve que los números dan para mucho, espero y deseo que sean para mucho bien. He empezado hablando de un prófugo catalán y he acabado glosando a una Santa catalana , Santa Teresa de Jesús Jornet, con plaza en esta villa de Pola de Siero, y es que glosar y elogiar a las Hermanitas es glosar y venerarla a ella.

                                José Antonio Noval Cueto.

P.D     “Servir , inmolarse por los demás, es la faceta distintiva  de la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús Jornet”      
                                       Pablo VI

           (Homilía de la Canonización, 27-1-1974) 

“Los números avisan, después…”

En este duelo silencioso entre la razón , representada por los números – fríos y secos - , y los sentimientos, convertidos en letra y lira, los números ocupan cada vez más territorio, con el quebranto y angustia que eso representa para todos y especialmente para los mayores, más acostumbrados a memorizar ríos y comarcas o declamar poesías que a memorizar ‘números’, pues ya no basta con saber el del D.N.I o el de la Libreta del Banco, ahora tenemos que memorizar la contraseña de la puerta del portal, del ascensor, del móvil…Y  me da la impresión que esto no ha hecho más que empezar. Tengo amigo que lleva en su cartera un papel  con todas ellas y cada poco tiene que anotar una nueva.

Hecha esta matización, lejos de mi quitar importancia al contenido de los números, ya que sin darles credibilidad absoluta, avisan, alertan de hechos o problemas que todos debemos evitar, y es que ya va siendo hora que dejemos en el olvido esa etiqueta que se nos cuelga a los españoles, de improvisadores, de que sólo funcionamos a salto de mata o a toro pasado, o sea cuando nos vemos pillaos, con el agua al cuello, y eso que hay cifras que exigen una reacción, una terapia inmediata.

Una de esas cifras que me ha alarmado, aunque uno sea de letras,  me la ha proporcionado recientemente el Banco de España al comunicar que la deuda autonómica ascendía a 159.526 millones de euros. Cantidad tan exorbitante que no me atrevo a convertir en pesetas, sistema que mejor entiendo, porque mucho me temo que no cogerían todas en mi casa.

Conocido el dato las preguntas son muchas y las carencias y necesidades más, pero la más elemental es si se gasta eficaz y eficientemente cada uno de esos euros. El que más y el que menos sabe e incluso experimenta que no siempre se hace así, y quizás la culpa sea  que todavía hay personas que creen que el gratis existe y que el dinero público no se acaba, es infinito. La cruda realidad va por otro lado cuando vemos que la pensión no llega para el mes , la cita para el especialista se demora más de lo debido o cuando las bajas por enfermedad tardan en cubrirse en los diferentes servicios, con el lógico quebranto de los usuarios…

Y es que ante tal volumen de deuda no cabe cerrar los ojos, dejar que pase el tiempo y que la solución venga por si sola. Creo que ha llegado el momento de plantearse si el monstruo que todos hemos creado responde a nuestras necesidades o si de lo contrario, nos fagotiza, nos ahoga, nos impide andar, progresar, que de todo puede haber. Ésta es la pregunta que deben hacerse todas las fuerzas políticas y una vez hecha, buscar la solución más conveniente, y si mis temores son infundados, mejor. Pero ante una deuda de esas características es lógico que surja la alarma, que se tomen medidas eso sí, siempre que los intereses de partido lo permitan.

Ya estamos en precampaña electoral y ya se publicitan propuestas de empleo asombrosas, felices, mágicas. Las Academias se publicitan y los padres animan a sus hijos a intentarlo, pues saben que del número de plazas depende la dificultad o no de la oposición.  Todo ello muy humano y muy lógico. Pero la pregunta que yo me hago es si los  gastos de personal de de cada autonomía tiene una cantidad tope como máxima, más si está muy endeuda,  o si depende sólo del criterio político, y es que a veces , por desgracia, hay que optar entre incrementar los gastos de personal o resolver los problemas y el futuro de los ciudadanos, y entonces, la respuesta ya no es tan fácil.

Hace unos días en una entrevista el ideólogo de Podemos, el Sr. Monedero, decía que el problema número uno de España era la desertización. ¿Qué se hace? ¿Cómo combatirla?  Ya  para acabar  quiero recordar otra cifra de mediados de enero que me asusta y  que indica la  Deuda Pública española asciende a 1,4 billones de euros, o sea al 98’38% del PIB. ¿Quién y cómo  la pagará?


                                José Antonio Noval Cueto.